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martes, 28 de febrero de 2017

Melodía de despedida.


No me dejó por otro, me dejó por mí. Desde entonces vivo conmigo, pero sin ella, aunque la siento muy cercana, como si no se hubiese ido. Su melodía, triste y romántica, sigue sonando aquí, acompañándome.

domingo, 26 de febrero de 2017

Domingo.


Suenan campanas convocando a la oración.

sábado, 25 de febrero de 2017

Desconocimiento.


No sé nada de ti, es como si te desconociera desde el primer momento que te vi. Reconozco que así es imposible quererte y, sin embargo, a pesar de todo te quiero.

viernes, 24 de febrero de 2017

Tic, tac.


Sólo el tiempo conoce el tiempo que nos queda por delante, el que quedó atrás ya es historia. Ahora es tiempo presente, de descuento, y gracias a él podemos contarlo, no en segundos sino en sombras y palabras: Tic, tac, tic, tac...

jueves, 23 de febrero de 2017

Paciencia.


Siéntate y espera que al final todo llega.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Biar.


Atrás quedó parte de nuestra historia y la de aquellos otros que decidieron un día, quizás porque no supimos estar a su altura, abandonarnos. Ahora continuamos abriendo nuevos caminos con la certeza de no saber hacia dónde vamos y las dudas propias de quienes, todavía, caminan a nuestro lado.

martes, 21 de febrero de 2017

En gris.


Cuando se apaga el color la vida se enciende en blanco y negro. Llega el gris ceniciento y se instala en nuestro espíritu, dominándolo. Muchas son las dificultades y amargos los sinsabores del día a día. Tal vez porque esperábamos algo más y el destino y sus gentes nos traen mucho menos. Pero no, no debemos permanecer así mucho tiempo, tan sólo el tiempo necesario para curar nuestras heridas, las del cuerpo y las del alma. De nuevo regresarán el color y la alegría, no lo dudes.

lunes, 20 de febrero de 2017

En el lavadero.


No están ellas pero queda el recuerdo de sus inmaculadas conciencias.

sábado, 18 de febrero de 2017

En el confesionario.


Lo confieso, he pecado, aunque no me arrepiento. Mi penitencia, autoimpuesta, será volver a pecar contigo tantas veces como sea necesario hasta que, por fin, me absuelvas.

viernes, 17 de febrero de 2017

En sueños.


Y cuando estés dormida sueña que estás allí, junto al mar, respirando un aire húmedo y salado, escuchando monótonas conversaciones de elegantes gaviotas, llenándote de luz dorada en un atardecer cualquiera, en cualquier playa, y sintiendo una paz inmensa.

jueves, 16 de febrero de 2017

En el abismo.


Entre tu ladera y la mía crece un abismo que sólo las águilas sobrevuelan.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Perdida.


No pierdas la cabeza ni el sentido común, piérdete entera, en alma y cuerpo, que yo estaré allí para encontrarte.

martes, 14 de febrero de 2017

En el embarcadero.


En amor a dos se embarcaron con pasión, entusiasmo y alegría.

lunes, 13 de febrero de 2017

Aferrada.


Si creces aferrada a una idea será difícil despegarte de ella.

sábado, 11 de febrero de 2017

viernes, 10 de febrero de 2017

Amanecer de fuego.


Cuando me enciendes amanezco de fuego bajo tus sábanas verdes.

jueves, 9 de febrero de 2017

En el claustro.


Y puestos a exponernos elegimos el claustro como testigo de nuestras fobias.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Estado de malestar.


En el estado de malestar que nos hemos dado sería conveniente repartir la pobreza entre los que más carecen de ella.

martes, 7 de febrero de 2017

Mar.


Todavía resuena en la bóveda de mi me memoria el eco de tus olas, Mar.

domingo, 5 de febrero de 2017

Aguas doradas.


Doradas bajan las aguas de tu río y llenas de recuerdos que pesco desde mi orilla.

sábado, 4 de febrero de 2017

Callando.


Los hay que hablan para no decir nada y aquellos otros que callando dicen todo. Yo prefiero callar y decir lo justo, aunque no sea necesario.

viernes, 3 de febrero de 2017

Carta de ajuste.


Entre ajustes y desajustes queda la pantalla coloreada como una bandera multicolor que no nos representa, porque somos de grises, blancos y negros, colores que parece que no lo son.

jueves, 2 de febrero de 2017

Mañana apacible.


Mar y cielo se funden, y confunden, en la línea de horizonte. Una isla al fondo y una barca, en medio, navegando; a la izquierda reflejos de un sol tímido, entrenublado, y a la derecha la cabeza de una barandilla encalada; por detrás nosotros, contemplándolo todo, y más atrás una mañana de domingo, apacible y en calma.