Siempre he accedido a ti por la
puerta de atrás. Más discreta, menos expuesta a miradas y con mayor encanto.
Entrada directa al patio y de ahí al alma de la casa: la cocina. Dejemos la
entrada principal para otros ilustres invitados que nunca podrán sentir las
domésticas sensaciones que genera entrar por la puerta de atrás.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa

