domingo, 22 de septiembre de 2019

Inauguración


Inaugurada la iglesia y terminada la ceremonia, el sacerdote fue hasta la salida y, ortodoxamente, despidió, uno por uno, a todos sus feligreses. Ella salió la primera, elegantemente vestida y todavía con el velo en la cabeza, vino hacia mí y me dirigió un saludo y una sonrisa. Yo le dije adiós y asentí con un gesto de sorpresa.