lunes, 25 de julio de 2011

Mi amiga gaviota.


Regreso a Calp y mi amiga gaviota acompaña mi tiempo dispuesta a volar el mar y sobrevolar mi imaginación transmitiendo con sus cantos cifrados las sensaciones que capta suspendida en el viento.
Me cuenta las historias de los barcos del puerto y de la marinería que los tripulan; de parejas que pasean descalzas, cogidas de la mano, a la orilla del agua salada; de niñas que sueñan aventuras de princesas en castillos de arena; de las olas que vienen y van, sin inmutarse; de la vida que pasa sin apenas darnos cuenta.
A veces aterriza en la húmeda arena de la playa y mira a izquierda y derecha contemplando, de cerca, el paisaje humano que descansa, sin descanso.
Regreso a Calp, con mi amiga gaviota.

viernes, 22 de julio de 2011

La sirena sin rostro.


Querida sirena sin rostro: contemplo tu figura reposando a la orilla del mar de mis sueños.
Descansa tu cuerpo: mitad mujer, mitad pez, con torso femenino y cola de yubarta.
Aguardas tranquila mientras bosquejo tu cara en mi mente.
Me miras con ojos, que imagino de color azul marino, y me hablas con salada boca cerrada que tanto calla.
Capto tus cantos y encantos que llegan envueltos en la refrescante brisa de la tarde de mi mundo innavegable.
Y sonríes, en la quietud de tu cuerpo, que nada alrededor de mi barco varado en la playa, dispuesta a acompañarme en cualquier ensueño que me atrape.
Amiga sirena, vamos a la mar: navegamos.

lunes, 18 de julio de 2011

El Odre de los Vientos.


Transcurrida una semana en esta isla imaginada llegan noticias tuyas en el helicóptero que me trae la botella con tu respuesta: en blanco, como siempre, y nuevas velas para mi barco.
Una vez instaladas espero que suba la marea para levantar el ancla, desencallar la nave y adentrarme en la mar en busca de nuevos e inciertos destinos.
El aire comienza a moverse lentamente en la atmósfera originando vientos amables. El anemómetro gira con regularidad y nudos suficientes para sacarme de este letargo en la navegación y en mi vida.
Dejaré a la rosa de los vientos que elija cualquiera de los rumbos de la veleta, como ruleta de una vida en continuo juego apostando siempre por la opción más desfavorable.
No sé si continuar navegando con las poéticas y misteriosas cartas griegas o dejar por fín paso al pragmatismo romano. Desearía disponer, como Ulises, del Odre de los Vientos para escapar de las calmas, que en ocasiones se instalan sobre mi barco paralizando mis sentimientos, dejando fluir al viento con el cuidado advertido por Eolo y continuar navegando tranquilamente evitando violentas tempestades que me arrojen a un nuevo naufragio.
De tanto bregar con los peores vientos: la galerna invernal del Cantábrico; la tramontana catalana con fuerza diez y aire muy seco; el levante del Estrecho con rachas de sesenta nudos y poca visibilidad; el siroco africano y el vendaval o poniente del atlántico, cuando me desplazo de Galicia al Golfo de Cádiz, me siento cansado y sin fuerzas para continuar plantando batalla a las olas y al presente inmediato.
He decidido recalar en un tranquilo puerto del Mediterráneo que me dé cobijo, descanso y protección. Navegar sólo en los días soleados, dejándome llevar por la suave brisa que infla velas y refresca mis pulmones
Tal vez encuentre acomodo en un pequeño pueblo de pescadores y compartir con ellos el pescado, el vino y las viejas historias vividas e imaginadas en singladuras alrededor de nuestras salinas y baqueteadas vidas.
Voy de nuevo a tu encuentro, gracias por las velas: tan blancas como tus palabras.

lunes, 11 de julio de 2011

La mujer que viene del mar.


Nuestra amiga Adriana, haciendo honor a su nombre, viene de los mares del sur de Forida para contarnos sus navegaciones personales de Colombia a Estados Unidos de América e introducirnos en el mundo de los yates.
Esperamos coincidir con ella en algún puerto para continuar hablando del mar y de la vida.
Bienvenida.


viernes, 8 de julio de 2011

La isla imaginada.


Escribo tranquilamente este mensaje a ti destinado, conociéndote o sin conocerte y desconociendo la playa o el puerto de destino.
Bebo, saboreo los últimos tragos de este vino fresco de Ribadavia contenido en la botella que servirá de sobre, con corcho cerrado, de mi escrito viajero.
Habito esta isla imaginada de cualquier mar perdido en mis navegaciones y divagaciones fantasmas. Llegué arrastrado por una corriente, nada corriente, encallando suavemente en la arena de esta playa palmerada.
Mi nave, intacta, carece de combustible y tiene las velas destrozadas por vientos salvajes de tempestades internas. No puedo ni debo abandonar la isla, que me sustenta y me acoge amablemente, a la espera de quien venga a rescatarme de la soledad aceptada. Agoto las últimas viandas de mi despensa y confío en mis dotes de pescador recolector de frutos marinos y de tierra agradecida.
Creo que estoy sólo, ¿y cuándo no lo estuve?, en estas reducidas hectáreas de isla misteriosa. Algunas aves, insectos y tal vez algún pequeño mamífero, que todavía no he visto, me acompañan. Rodeados todos por un mar azul en calma de aguas transparentes, como esta botella de Bocarribeira que apuro con gozo, bajo un techo azul oscuro estrellado en noches tranquilas.
Enrollaré esta cuartilla manuscrita para introducirla por la boca de la botella apurada y arrojarla con fuerza al mar mensajero confiando en el destino y la eficacia del servicio postal de Neptuno.
Quizá alguna de las sirenas, que en sueños me acompañan, lea mis palabras y mis intenciones y decida trasladar la botella a los pies de una inquieta lectora que pasea descalza, cualquier tarde de verano, por la orilla del mar en una playa real del mediterráneo de su vida. Tropezará con ella y, superado el primer impulso de asombro y contrariedad, decidirá recogerla del mar para depositarla, educadamente, en el contenedor verde de vidrio tan usado como mi vida.
En el último momento observará la carta que contiene y decidirá solicitar la ayuda de un gentil camarero de chiringuito para que amablemente descorche el sobre de vidrio.
Leerás lo hasta ahora escrito y lo que ahora te cuento: gracias por rescatar del mar que habitas mi voz embotellada; gracias por estar siempre en el lugar y en el momento oportuno para acompañar a mi imaginación que anda siempre buscándote y perdiéndote, cuando te encuentro.
No te pido que vengas a buscarme y encontrarme, ni que contestes y acuses recibo devolviendo al mar la botella con tu respuesta. Continúa paseando, leyendo e imaginando todo el mar de oportunidades que pisas en el ocaso de esta tarde de verano, mientras esbozas una cómplice sonrisa.

viernes, 1 de julio de 2011

Monotonía.


Los años pasan: uno tras de otro, acumulándose en la mochila que cargamos a la espalda, repleta de experiencias y amistades, anclándonos un poco más a la tierra manchega, al mar de dudas y al aire gallego de la vida.
Con los años vividos y las historias que nos tocaron representar, incluso sin ser elegidas, escribimos el relato de nuestro camino a través de las dificultades y las oportunidades que conseguimos superar, gozar y a veces desperdiciar.
Somos monótonos y recurrentes. Nuestro discurso nace y se oculta, constantemente, contando la misma historia: nuestra historia, que es una historia tan vulgar y poco original como el canto del autillo en una noche de verano. Mas nuestra naturaleza desmañada nos impide abandonar este círculo nada vicioso del narrar la realidad ficcionada.
Los años pasan y vuelven a pasar, de nuevo, esperando detenerse en algún momento indefinido, como ruleta del casino de la vida: en rojo sangre o negro fúnebre, en la casilla numerada de nuestro final definitivo.
Habrá concluido la partida y nuestro relato pero continuaremos girando, lenta y monótonamente, en la memoria del tiempo que alberga a los espíritus de mochila despojados.

lunes, 27 de junio de 2011

Amaneciendo.


Amanece, contemplamos el amanecer: la alborada que regresa cada día renovando nuestro compromiso con el tiempo y con nuestro destino.
Admiramos el sol que retorna cálido a iluminar el presente, a veces gris y triste, devolviendo a nuestros corazones aquellos sentimientos perdidos u olvidados en el trajín de la rutina enajenante.
Sentimos algo especial en nuestro interior: esa luz que penetra por los sentidos y tiñe el alma de esperanza.
Gozamos la soledad elegida, aquí en lo alto de esta montaña que representa la vida y que hemos ido ascendiendo lentamente, con cierta dificultad, para contemplar el horizonte del pasado, ahí abajo, en la tierra que despierta.
La luz del cielo aurora llega anunciando el instante mágico que nos hechiza y nos hace volar en el planeta de los sueños, orbitando alrededor de nuestros deseos imposibles.
Callamos, no necesitamos expresar con palabras la emoción que sentimos porque sintonizamos la misma onda, nos limitamos a contemplar en silencio, roto por el dulce trino de los pájaros, la luz sonrosada del amanecer que nos mira atónita invitándonos a iluminar nuestras vidas a su lado.

domingo, 26 de junio de 2011

Calor, calor.

Calor, calor,
calor que aplasta,
calor que ata,
calor que mata.

Paraliza el movimiento,
inmoviliza el pensamiento,
afectando sentimientos.

Calor, y más calor, todavía.

Calor que no duerme,
calor que no siente.

Calor que engaña:
a la realidad de termómetro;
calor que escapa:
del aire acondicionado,
a condición de regresar,
con más calor inesperado.

Calor, calor,
¡y qué calor!

martes, 21 de junio de 2011

Alborada.


Albor: luz del alba.
Árbol: planta de tronco leñoso que se ramifica en altura.
Alborada: tiempo de amanecer.
Arbolada: poblada de árboles.

La luz del alba recorta la silueta del árbol seco de la vida y tiñe de color fuego aurora el aire que amanece renovado tras la noche insomne de mágicos sueños desvelados.


Amanece otro solsticio de verano.


Amanecemos cada mañana con la ilusión y el deseo de alcanzar el cenit de nuestras vidas, ese momento culminante que justifique plenamente nuestra existencia y de sentido al esfuerzo empleado en andar y desandar, bajo la luz llena de la luna, el camino empinado y misterioso que hemos recorrido hasta este lugar: el bosque de la prehistoria; la vieja cueva de nuestros antepasados que ahora nos acompañan en mágicas pinturas rupestres con sus almas escondidas en la niebla del final de primavera.

Despertamos, abrimos los ojos y las puertas de nuestro espíritu para dejar pasar la cálida y anaranjada luz del sol al interior de la cueva que nos habita y grabar en sus paredes el reflejo de nuestros inquietos sueños de amistad, amor y zozobra.

Amanecemos, vivimos y morimos cada día entregando la débil llama de esperanza a quienes caminan a nuestro lado dispuestos a mantener el ciclo eterno de la luz: oscuridad y amanecer.

viernes, 17 de junio de 2011

Conversaciones en el camino.


Mi mente a veces se pierde entre sueños y rostros de personas que me incitan a escribir lo que imagino. Traspaso los límites de la realidad e intento encontrar acomodo en otra realidad más favorable confiando en que os sintáis cómodos en mis escritos.

Como contables intentamos que los números cuadren y bordar las letras que cuentan nuestras historias, y las vuestras.

Sin embargo me queda la duda de quién es realmente el autor, ya que su personalidad múltiple, al menos desdoblada, juega al despiste.

Me impresiona de su persona la humildad y serenidad que tiene en cada momento, siempre con ese sentido del humor que tanto me fascina.

Mis mejores deseos en este tiempo de incertidumbre y conmoción que estamos viviendo. Confío en que el amor eterno os envuelva y proteja con su compasivo manto.

¡Que hermosas palabras me diriges!
Pero a duras penas hay un manto que nos envuelva en algo de esperanza, sobre todo cuando día a día todo va un poco peor.
Mil gracias por ser una persona con tanta sensibilidad hacia el prójimo.
De verdad que me han llegado al alma.

Espero volver a verte por esos caminos de dios para impregnarme con la energía positiva que emites y compartir buenos momentos.

Gracias por tus inmerecidas palabras que me elogian. Tal vez cuando recorremos los caminos entregamos lo mejor de cada uno de nosotros, olvidando la rutina y los problemas cotidianos.

¡Buen camino!

lunes, 13 de junio de 2011

No a este.


Esperamos ideas para completar este texto.
¿Alguna sugerencia?

No a este ¿verdad?
Sino a este tal vez sí a ese, o a aquel.

Este no, desde luego, pero: ¿y a esta?

Aquí está la respuesta:
a esta sí:
Sí a esta.

¿Y quién es esta?

¿Quizás seas tú?

Ojalá.

domingo, 12 de junio de 2011

La flecha amarilla.


Acabo de encontrar esta flecha amarilla en mi camino, creo que se trata de una indicación con doble sentido: el propio de la dirección que marca y el subjetivo de la situación social, política y económica que indica.
Hemos llegado hasta aquí conduciendo alocadamente por la izquierda, como en Londres, y los resultados parece que no son satisfactorios: nada satisfactorios y desalentadores, provocando indignación en las gentes menos contaminadas.
Bien es cierto que las carreteras estaban colapsadas por el tráfico de influencias e intereses de kamikaces dispuestos a obtener grandes resultados y beneficios arriesgando sus potentes vehículos y comprometiendo nuestros modestos utilitarios.
La circulación era complicada pues las vías carecían de cualquier tipo de señalización: tanto horizontales como verticales, sin límites de velocidad ni radares que captaran, fotografiaran y denunciaran los excesos del capital, dispuesto a batir récords de burbujas anteriores, y los desatinos y despilfarros del falso socialismo de zapatería.
He frenado al ver la señal, la primera señal desde hace muchos kilómetros y demasiado tiempo. Parece indicar que me desplace a la derecha y hacia abajo. Es posible que encontremos rebajas de bienestar y recortes de libertades y derechos. Descenderemos en calidad de vida en este oscuro presente y en el incierto y gris futuro que se avecina.
Conducir alocadamente por la izquierda, en una autopista privada, sin orden, señales y límites, nos ha llevado al lado derecho, y en caída libre, de la parábola descrita por los mercados de capital.
Feliz aterrizaje forzoso.

viernes, 10 de junio de 2011

Chicas Pop (Programa operativo plurirregional).


Cuarteto de afinada cuerda
Preparadas para conciertos
En todo tipo de escenarios:
De Albacete a Atapuerca.

Operativas y programadas,
Plurianuales e internacionales
Listas para luchar con empeño
Contra la discriminación:
Buscando nuevos empleos
E impartiendo formación.

Rosa amable y conciliadora
Dirigiendo la orquesta,
Pilar glamourosa y atenta
Dando acertada respuesta,
Lucía siempre dispuesta
Para el curro y la fiesta,
Y Ángela hablando claro
Como agua de mayo.

Chicas Pop de vermella cruz:
Alegran las mañanas
Con simpática actitud.

domingo, 5 de junio de 2011

Mi cumpleaños feliz.


Nací en primavera del pasado siglo XX, una noche frontera del jueves cinco de junio, día del Corpus Christi, al viernes seis. Por este motivo, nacer el día del Corpus, parece que tengo “gracia”, aunque lo gracioso es no tener claro si nací el cinco o el seis.
Quizás comencé a nacer de cabeza el cinco y una vez visto el terreno circundante, que no creo que fuera muy alentador, decidí nacer el resto de mi cuerpo el seis. Eso sí, creo recordar que no lloré ni grite pues no eran horas apropiadas para molestar al resto de futuras madres y a los ya nacidos. Desde ese preciso instante de mi nacimiento creo que continúo manteniendo la discreción intentando pasar desapercibido en este ruidoso mundo de gente que grita.
Por tanto mi nacimiento comienza con incertidumbres y dudas. Dudas e incertidumbres que han ido guiando mi vida y adueñándose de mi destino. Dudas a la hora de escoger un camino, de fijar un objetivo, de orientar mis pasos en la dirección correcta: ¿hacia dónde? Incertidumbre a lo que viene, desconfianza del cambio, de la evolución de mi vida hacia otro yo distinto, diferente, e igual de escéptico ante el panorama que veo llegar del futuro al presente inmediato. Porque tan sólo el pasado refleja y constata sobradamente la guía de viaje que cada cual ha organizado en esta travesía circular con inicio y final en el kilómetro cero de nuestras vidas.
Cumplo años y no lo celebro, como tampoco celebro cada segundo de mi vida. No me gusta celebrar casi nada y menos aquello que obtengo por el simple hecho de ver pasar el tiempo, de contemplar como se arruga mi piel y de llenar mi memoria de recuerdos.
Celebro, sin embargo, la amistad, el amor, la solidaridad, el atrevimiento, el no aceptar las verdades absolutas, la rebeldía y en general todas las acciones osadas de las personas que caminan a mi lado intentando estirar y ensanchar de contenido el tiempo para retrasar el retorno a la Puerta del Sol de sus vidas. Celebro también el vuelo de las mariposas de primavera que con su aleteo produce los efectos anhelados en los corazones de quienes las contemplamos.
No me felicito por llegar, una vez más, a mi cumpleaños, pero si os felicito a todas vosotras y vosotros por el cariño que detecto en vuestras miradas y la magia que desplegáis a mi lado.
Felicidades.

viernes, 3 de junio de 2011

Disculpas.


Quiero ofreceros mis disculpas por las palabras escritas y pronunciadas en mis momentos de alucinación. Palabras que son fruto, sin duda, de los efectos de la radiación solar que entra por mis miopes ojos alterando mi juicio, si en algún momento lo tuve, y distorsionando la realidad que observo a vuestro alrededor. Radiación que unida a mi débil sentido de la responsabilidad y del saber estar provoca fallos en mi expresión. Sé que mi comportamiento no tiene cura y que con el paso del tiempo desembocará, inevitablemente, en alguna enfermedad mental, sino la tengo ya adquirida.
Sed comprensivas, si podéis, y ofrecedme, como hasta ahora, vuestro afable trato.
Gracias por vuestros esfuerzos y vuestra paciencia.
Un abrazo entrañable.

domingo, 29 de mayo de 2011

Alergia a ti.


Somos sensibles,
extremadamente sensibles,
esnifando granos de polen
de anteras de estambres
de coloridas flores.

Estornudamos, tosemos,
lloramos lágrimas picantes,
que la mejilla recorren,
mientras ni respiramos
temiendo el asma nos ahogue.

Porque somos sensibles,
terriblemente sensibles,
a los granos de polen
que respiramos confiados
de tus excitantes flores.

viernes, 27 de mayo de 2011

Nuestras condescendientes sirenas.


“En el acto la sirena sintió miedo y eso mismo le hizo comprender que ya no era inmortal. Pero los acontecimientos no la dejaron arrepentirse. Un hormigueo violento se precipitó de cintura abajo desnudándola de escamas. Un rayo subió desde el fondo de las aguas y dividió su cuerpo inferior en dos mitades. Miró hacia abajo: dos piernas habían sustituido a su cola y en medio un bosquecillo como de algas donde se centraba el hormigueo, irradiándose a todo su cuerpo y removiéndolo tumultuosamente”.
José Luis Sampedro.

Navegamos y naufragamos frecuentemente cuando las condiciones del mar: el oleaje, la niebla, la bruma, las tormentas y nuestras tempestades interiores desarbolan nuestro barco arrastrándonos contra los acantilados y contra nuestro desencanto.
Recomponemos la nave y nuestro ánimo, una vez más, y nos hacemos de nuevo a la mar en busca de ese faro inalcanzable, que hemos soñado en oscuras noches despiertas, con la esperanza de hallarlo definitivamente antes de hundirnos en el mar de nuestros deseos imposibles, para siempre.
Disfrutamos, mientras tanto, de la agradable e inmerecida compañía de nuestras amigas y condescendientes sirenas que tanto han evolucionado a lo largo de la historia, de la mitología y de la vida.
Nacieron en Grecia, como extrañas aves con cara y torso de mujer, para transformarse en jóvenes irresistiblemente atractivas con cola de pez, en aguas nórdicas.
No cambiaron sus musicales, prodigiosas y encantadoras voces que llevaron a la ruina a infinidad de marinos arrojándose al mar en su búsqueda. Algunos lograron evitar el desastre, como los tripulantes de la nave Argos, en el periplo buscando el vellocino de oro, gracias a que Orfeo con sus músicas pudo neutralizarlas. O Ulises, que se tapó con cera los oídos para no sucumbir a las hechizantes melodías, atándose al mástil de la embarcación para no lanzarse al mar y unirse a ellas.
Presentimos que las sirenas de nuestros mares comparten con nosotros un mundo paralelo, en otra dimensión, donde vivimos las inagotables fantasías que escapan de las tres dimensiones establecidas.
Ellas han mudado la cola de pez por bonitas piernas que se alargan en afilados tacones. Sus impresionantes miradas, que hipnotizan, el glamour y el cariño que ofrecen, junto con sus envolventes cantos y el resto de sus inagotables encantos, nos acompañan en nuestra travesía a ninguna parte. Son las verdaderas protagonistas de nuestras vidas, pues sin ilusión, sin amistad, sin amor y sin esperanza es imposible continuar buscando ese faro fantasma que ilumine, por fin, nuestro último sueño.

domingo, 22 de mayo de 2011

Recuerdos de Cubas.


Camino por ribera del Júcar,
aroma dulce de fresca higuera,
trinos de pajarillos criando
en romería de Cubas a Jorquera,
rumor de río que baja a la playa,
flores multicolores de polen
que inspiro con sol de primavera,
vegetación de la verde orilla
ofreciendo su húmeda sombra
refresca la piel de recuerdos
que florecen ahora en mi mente
y piensan solos, sin verte.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Información, transparencia y representación.


La democracia, o gobierno del pueblo, lleva implícito que los representantes elegidos para desempeñar su labor en cualquier ámbito de la sociedad: político, laboral e institucional sean fieles a sus electores cumpliendo con el deber moral de ejercer la representación otorgada con responsabilidad y fidelidad a los programas electorales, con transparencia en la gestión de la actividad desarrollada e informando continuamente a sus representados. De no ser así estarán faltando a su compromiso con los votantes y generando desconfianza.
Observamos continuamente incumplimientos en la clase política, sindical y social. Dirigentes políticos que comienzan aplicando con rigor su programa socialista, por ejemplo, y terminan en brazos del liberalismo económico dando un giro de 180º al barco que pilotan en aras de seguir gobernando. No son conscientes, o no les preocupa, de su inminente naufragio y del daño que ocasionan a su partido político y a la sociedad. Sería más coherente dejar el timón y dar paso, de nuevo, a la voz y al voto del pueblo.
Representantes sindicales que no informan de sus gestiones con la dirección de la empresa, ocultando la existencia de las mismas y los acuerdos adoptados, bien por interés propio o quizás, queremos pensar, para no herir la sensibilidad de sus ¿inmaduros? representados.
Llega un momento de gran descontento y desilusión que mueve al colectivo más valiente y menos “atado”: la juventud, apoyado por otros jóvenes con cuerpos más rodados y menos contaminados, a lanzarse a la calle para sacarle los colores a los gobernantes y al resto de ciudadanos que están instalados en “su estado de bienestar”.
Debemos avergonzarnos de esta democracia decadente que sólo busca el interés particular de gobernantes, representantes sociales y buitres económicos que andan al acecho.
Es tiempo de cambios, de renovación moral, social y política. ¿Estamos dispuestos? Adelante.

martes, 17 de mayo de 2011

Materia oscura.


Venimos de la oscuridad y nacemos a la luz desde el primer instante que subimos al escenario de la vida para interpretar ese papel que el destino nos ha preparado en este tragicómico mundo, y regresar, quizás para siempre, a la oscuridad total cuando termine la función.
Conocíamos la existencia de la materia gris, esa que ocupa el interior de nuestras cabezas permitiéndonos elaborar pensamientos, sentir y controlar las funciones básicas de nuestro cuerpo. Pero existe otra materia todavía más gris, tirando al negro: la materia oscura, que forma parte del universo y es tan oscura como desconocido su papel interestelar. Materia invisible, pues no refleja ni emite radiaciones, pero que representa alrededor del 20% de la masa total del universo.
Si ponemos a trabajar tu delicada y luminosa materia gris, contenida en la parte superior de tu cuerpo que limita con el cielo, y mi materia oscura que se despliega por el suelo, formaremos un equipo de color gris oscuro, casi negro, con intención de conseguir resultados sorprendentes en este mundo inconcluso.
Porque la inteligencia creativa de tu cerebro gris, con estructura atómica, y los neutrinos que alberga mi oscura materia se complementan: tu aportas luz y yo la absorbo devolviendo al espacio pensamientos nunca antes expuestos.
Tu luz nos permitirá admirar la belleza que rodea nuestra estrella y la miseria que puebla las zonas menos favorecidas del planeta Tierra.
En múltiples y variadas ocasiones intentaremos sacar a la luz ciertos asuntos, propios o ajenos, para poner de manifiesto situaciones oscuras con insana intención de darlas a conocer y ensombrecer otros tópicos y manidos pensamientos.
Hemos formado el equipo gris oscuro: con tu esclarecedora luz y mi cegadora oscuridad invisible.
Comenzamos a navegar por nuestro espacio analizando el universo en expansión que nos aloja, estamos atentos a su evolución y a la nuestra; desplegamos antenas y telescopios, la observación está en marcha, esperamos resultados.

sábado, 14 de mayo de 2011

Pregúntale al mar.


No preguntes a la Luna
Deja que acaricie tu cuerpo
Con su envolvente luz
Mientras sueñas en la arena.

Escucha las saladas palabras
Que Poseidón te envía
En el rumor espumoso de olas
Que llegan suave a tu orilla.

Son mensajes de amor arrojados al mar
Desde osados barcos piratas
Que surcan tus sueños despiertos
En cálidas noches de luna llena.

Cuentan historias de marinos
Inquietos en la oscura zozobra
De peligrosos mares internos
Donde naufraga su memoria.

No preguntes a la Luna
Escucha las dulces y osadas palabras
Arrojadas a tu onírico mar de dudas
Por marinos que naufragan en ruina.

jueves, 12 de mayo de 2011

Las fantasías de Carlos camino del juego.


Abandonamos la caverna materna, donde hemos ido preparando el desembarco en la realidad de la vida externa, y dejamos atrás las sensaciones captadas a través de la piel de nuestras madres e interpretadas según nuestra fantasía.
Nacemos, ahora, a la luz exterior y todo lo que nos rodea también es fantástico: los objetos, los rostros y voces de las personas, las caricias, besos y abrazos que recibimos, el tacto de las materias y el sabor de la leche materna.
Seguimos creciendo e interpretando el misterioso mundo cercano según nuestro propio juicio. Escuchamos nanas, canciones, cuentos e historias fantásticas; contemplamos películas animadas que nos atrapan potenciando nuestra creatividad.
Recibimos explicaciones a nuestras preguntas, cargadas de imaginación: el ratoncito Pérez, el hombre del saco, las hadas madrinas y los ángeles de la guarda, los reyes magos, dios, bob esponja, santos, demonios y demás personajes literarios infantiles.
Llega un momento, una edad, el inicio de la etapa escolar, cuando comienzan a derribar el mágico mundo, contándonos otras versiones diferentes de aquello que atrapan y transmiten los sentidos a nuestro flexible y sorprendido cerebro.
Nos dicen que el árbol, que acabamos de colorear en rosa, no está en la naturaleza, que es imposible que un barco navegue en un mar de nubes, que los simpáticos fantasmas que vemos por la noche en nuestra habitación tampoco existen, que el caballo azul no puede casarse con la barbie pelirroja y que los reyes magos son los padres, entre otras mentiras y falsedades.
Todos esos mitos y fábulas personales y sociales, que hemos creído a ciencia cierta hasta hoy, son desmontados, destruidos para siempre dejándonos a la intemperie de otra realidad que nos cuesta aceptar, pues ayer vivíamos en otro mundo para nosotros más real, creíble y atractivo que el de los adultos.
Tan sólo nos queda el recurso de conservar la fantasía y seguir viviendo en nuestra nube de ilusión, mientras nos comportamos como seres aparentemente racionales.
Admitimos cualquier explicación, científica razonada y también fabulosamente soñada o inventada, a las dudas que siguen llamando a la puerta de nuestra curiosidad.
Si todavía desconocemos el origen del Universo, sus límites y su destino ¿quién puede estar seguro de algo?
¿Por qué no continuar fantaseando como el pequeño Carlos camino del juego?

miércoles, 11 de mayo de 2011

Sinestésico poema de G.S.


Escucho los multicolores,
Que visten tu delicada silueta,
Mientras observo los acordes
Naciendo de tus labios de fresa.

Saboreo la mano fría,
Que estrecha dulce la mía,
Y palpo la luz brillante
Irradiando de tus ojos de Marte.

Huelo el cariño amargo,
Que escondes en tu calma,
Cuando mezclo mis sentidos
Perdidos en tu mágica aura.

No ingerí ninguna sustancia:
Ni hongos de bosque encantado
Ni LSD enamorado,
Sólo bebo burdeos que escancias.

No creas que soy un triste
Y un melancólico poeta,
Ni tan siquiera soy
Un sinestésico asceta.

Tan sólo pierdo el sentido
Cuando coincides conmigo,
Quedo hechizado y prendado
Para siempre contigo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Las posibilidades de la Física Cuántica.


La física cuántica a puesto al descubierto ciertos fenómenos producidos en el ámbito de las partículas subatómicas (protones, neutrones, electrones, etc) que confirman la existencia de múltiples posibilidades, y por tanto de realidades, de la materia.
Los experimentos con la molécula de fullerano demostraron que los átomos que la componen pueden pasar simultáneamente por dos agujeros separados. Es decir están al mismo tiempo en dos lugares distintos (bilocación).
En otros casos si un observador controlaba el experimento las partículas subatómicas cambiaban de comportamiento y atravesaban un solo agujero.
Nuestro cerebro realiza las mismas conexiones neuronales y registra los mismos procesos si observamos, por ejemplo, un árbol que si lo imaginamos con los ojos cerrados.
Dónde está pues la verdadera realidad. Cuál es la diferencia entre ficción y realidad.
Tendríamos que hablar de posibilidades de la realidad: de mostrase ante nuestros sentidos más básicos o de manifestarse en otras formas más sutiles pero igual de reales.
El átomo con su núcleo de protones y neutrones, y los electrones que giran a su alrededor, es un fiel reflejo a pequeña escala del universo, de los universos formados por cuerpos esféricos orbitando en el espacio/tiempo.
Las partículas subatómicas prácticamente carecen de materia, como nuestros sueños, y por tanto se desplazan libremente en el espacio e incluso son capaces de llevar, como nosotros, vidas paralelas en hemisferios diferentes.
Fenómenos que fueron anticipados por la filosofía budista hace más de 25oo años: la naturaleza vacía de los fenómenos (vacuidad).
Somos lo que pensamos, lo que imaginamos, lo que soñamos y lo que aparentemente vivimos. No hay límites para la física cuántica y por tanto no debe haberlos para nosotros, aprovechemos pues nuestras infinitas posibilidades.

domingo, 8 de mayo de 2011

La fantasía.


La fantasía nos permite contemplar la realidad con otros colores y adentrarnos en el bosque de nuestros sentidos.
Imaginamos un mundo tan real y diferente del que intentamos abstraernos, para dar rienda suelta a las emociones que cabalgan en el interior de nuestros sueños.
Fantaseamos, imaginamos, soñamos y vivimos seducidos en la realidad distorsionada de nuestras escurridizas e inquietas mentes.

viernes, 6 de mayo de 2011

Nuestro Big Bang.


Igual que empezamos a contar la historia del universo desde esa gran explosión: El Big Bang, contamos nuestra historia personal desde el momento que nuestra madre explota y comenzamos a crecer y expandirnos por nuestro mundo cercano.
Pero antes del Big Bang existía algo que se estaba cocinando en el espacio. Como nuestro cuerpo que tras la unión de dos células comienza a ir tomando forma para desembocar en lo que ahora somos.
Nuestra prehistoria personal está condicionada por: los genes aportados de nuestra madre y padre; la evolución en el vientre materno y las condiciones climáticas tras el nacimiento.
Somos totalmente dependientes hasta una edad y comenzamos a asumir nuestra independencia a partir de otra edad que tal vez coincida con la mayoría de edad. En ese instante de nuestra historia suponemos que vamos tomando el control de nuestros cuerpos y de nuestros destinos.
Elegimos calles y avenidas por las que transitar, cruzamos esquinas y parques, preguntamos a los viandantes por la dirección del objetivo final al que pretendemos llegar. A veces, casi siempre de las veces, nos desorientamos y acabamos en cualquier barrio periférico alejados de nuestro destino previsto.
Escogemos también, o nos escogen, a las personas que nos acompañan en nuestro peregrinar en esta carrera contrarreloj que es la vida. Personas que influyen notablemente en nuestro comportamiento y nos impelen a desarrollar nuestras capacidades más nobles y nuestros demonios menos humanos.
En ocasiones, como las estrellas, quedamos atrapados con otra persona en la misma órbita y giramos uno alrededor de la otra, cada vez más rápido, acortando la distancia que nos separa. Disfrutamos de esta mágica atracción de cuerpos, mentes y sentimientos, pero, inevitable y fatalmente, acabaremos impactando uno contra otra y nuestra fusión, que nos destruye, se transforma en energía lumínica captada por potentes telescopios de satélites que orbitan a nuestro alrededor explorando nuestro comportamiento.
Venimos en origen de una gran explosión y avanzamos dispuestos a regresar al espacio y al tiempo iniciales por el mismo conducto.

martes, 3 de mayo de 2011

Navegación recurrente.


Aprendimos a navegar en el desierto de nuestra soledad, ese mar ondulado de dunas y olas de arena que avanzan lentamente, movidas por cálidos vientos, en busca de un destino que nunca llega.
Ahora nos adentramos, entre tinieblas, en el mar de nuestras dudas siguiendo el rumbo de las preguntas que la vida nos presenta a cada momento, con la certeza de no encontrar nunca las respuestas adecuadas que despejen para siempre nuestra incertidumbre.
Las únicas verdades que reconocemos son aquellas mentiras que, de tanto ser repetidamente pronunciadas, han tomado carta de naturaleza y nos ayudan a continuar desorientados.
En algunos momentos la bruma desaparece, se esfuma, y contemplamos el sol iluminando el fantástico presente que nos envuelve y a la diosa Atenea en la akrostolia de nuestra embarcación.
Aprovechamos para fijar la vista en el horizonte inalcanzable al que nos dirigimos, sabiendo que nunca llegaremos pues asumimos nuestro inevitable naufragio antes de tocar puerto.
Hemos aprendido a navegar en compañía de la manada de escualos hambrientos que huelen la sangre que circula alterada por nuestras venas, mientras giran alrededor de nuestro oasis flotante, esperando cualquier desliz que alimente sus vientres.
Tan sólo las sirenas, con sus cantos, las yubartas enamoradas y las gaviotas fantasmas que nos sobrevuelan, amenizan nuestra singladura y mantienen la débil esperanza de descubrir una isla virgen en este océano desconcertante.
Aún así somos felices, pues hemos descubierto que la felicidad llega en el preciso momento que dejas de buscarla.
Hace tiempo que dejamos de buscar, tan sólo nos dedicamos a encontrar los restos de naufragios que las olas acercan a nuestra borda y narran las vidas de otros navegantes que llegaron, por fin, a su destino.

lunes, 2 de mayo de 2011

La casa por el tejado.


Vamos a empezar a construir nuestra casa por el tejado, ¿te parece?
El tejado es fundamental para cerrar por arriba la construcción, aportarnos intimidad, protegernos de la luz del sol y de las inclemencias del tiempo: lluvia, granizo, nieve, frío, calor, viento.
Lo primero son las tejas, a ser posibles tejas viejas que hayan soportado la intemperie durante muchos años, décadas. Intercalemos tejas nuevas, jóvenes, que repongan las rotas y aporten un toque juvenil y moderno a nuestro tejado.
Por supuesto buscamos la inclinación perfecta para evacuar el agua de lluvia con eficacia evitando que filtre al interior, si es leve, y que eleve la construcción, si es pronunciada. Encontramos el equilibrio perfecto en torno al 15%.
Observamos la disposición de las filas de tejas: alternando una fila convexa con otra cóncava por la que circule el agua.
Renunciamos a instalar un canalón al final del tejado, que reciba el agua de lluvia y la desagüe canalizada a la calle, pues preferimos que vierta directamente al aire aunque moje a los viandantes.

Aquí termina la descripción de la construcción. Si piensas que mi inconsciente intenta decir algo más, puedes utilizar esa rama de la literatura fantástica, como decía Borges, llamada Psicoanálisis, para sacar tus propias conclusiones, haciéndomelas llegar para modificar o descartar el proyecto. Gracias.

domingo, 1 de mayo de 2011

Día de la madre.


Hay un día al año para la madre, que tal vez sea hoy: uno de mayo, o todos los días del año.
Pero, cómo celebrarlo si tu madre y la mía ya no habitan en este mundo. Marcharon porque el tiempo terminó para ellas: la mía a su tiempo y la tuya antes de tiempo. Cierto que habitan en nuestras mentes, en nuestra memoria, en nuestro presente y en nuestros corazones. Están a la vista en fotografías que cuentan sus vidas y las nuestras, en objetos materiales que tocaron, en escritos con sus letras de puño y sus nombres de santas, en vídeos donde cantan, bailan y lloran. Porque una madre es eso: alegría y llanto. Alegría cuando están alegres y también cuando disimulan la tristeza, y llanto cuando no hay más remedio que dejar correr las lágrimas para que limpien la realidad que hiere.
Celebremos hoy con ellas, que no han venido porque nunca se fueron, el día de la madre, de nuestras madres, de la tuya y de la mía, y celebremos también que tú eres madre y por tanto es tu día, felicidades.

viernes, 29 de abril de 2011

Tu silencio.



Escucho tu silencio que llega a mis oídos envuelto en salinas melodías que el viento de poniente trae del mar donde habitas.

Silencio sin palabras que transcribo en papel translúcido, con tinta transparente, evitando sean leídas por curiosos ojos escrutadores.

Palabras nunca por ti pronunciadas pero imagino fueron, en algún momento, por ti imaginadas.

Palabras que cuentan lo que no puedes contar con dulces sonidos ni escribir con amargas letras por miedo al efecto que produzcan en otras cercanas almas.

Palabras expresando duda, inquietud, temor y desesperanza por el amor a la vida que cargan a la espalda; amor que no puede volar libremente en el cielo gris nublado que te atrapa.

Escucho tu silencio, transcribo tus palabras, libero tu espalda y despejo de nubes el cielo en que nadas mientras espero oír tu voz y leer en tu alma.