jueves, 29 de septiembre de 2011

Cuestión de tiempo.


Aprendimos a comprender el tiempo mediante la observación de los ciclos del Sol y de la Tierra.
Aprendimos a medirlo con relojes que evolucionaron con el paso del tiempo.
Aprendimos la existencia de un tiempo presente, de ahora; pudimos retroceder hacia atrás en busca del tiempo pasado; y anticiparnos al tiempo que viene en el futuro, ahora después.
Aprendimos el significado del tiempo muerto, y lo enterramos.
Aprendimos que cualquier tiempo pasado fue mejor, siempre, o casi nunca.
Aprendimos que el tiempo es oro y por eso lo guardamos en cajas fuertes.
Aprendimos a matar el tiempo, de cualquier manera, incluso asesinándolo.
Aprendimos que existe un tiempo para cada cosa y que cada cosa a su tiempo.
Aprendimos que el tiempo nos envejece por fuera y a veces también por dentro.
Aprendimos que el tiempo todo lo cura y que todo se olvida con el paso del tiempo.
Aprendimos cómo evolucionan los acontecimientos de un tiempo a esta parte.
Aprendimos que existe un tiempo de silencio, de calma.
Aprendimos que el tiempo se nos escapa por las rendijas del alma.
Aprendimos que no hay tiempo que perder ni que perder el tiempo.

Y, sí hemos aprendido tanto del tiempo, ¿por qué no hemos aprendido a transcender de él instalándonos en la intemporalidad?


martes, 27 de septiembre de 2011

Mágicos sueños circulares.


Mágicos sueños circulares, como ondas de agua en el estanque, surgen en mi noche de otoño para reencontrarme contigo, desconocida mujer.
Te sientas a mi lado en la tierra húmeda, abrazo tus hombros, y tú mi cintura, y contemplamos las montañas, de cumbres nevadas, repletas de gentes que recorren los senderos en busca de sus propios sueños.
Mágicos sueños circulares, como el vuelo de los buitres leonados cerniéndose sobre nuestras cabezas dispuestos a cobrarse el cadáver que huye de trágicas pesadillas.
Y continuamos soñando, callados, sin necesidad de hablar pues nos basta con la comunicación onírica.
Pero suena el despertador, y despertamos, tú no sé dónde y yo en la soledad de mi cama.
Comienzo ahora el ritual circular de todos los días, puesto en pie, dispuesto a encontrarte, desconocida mujer, en el rostro de otra mujer tan real como mis sueños mágicos circulares.

viernes, 23 de septiembre de 2011

El 23.


Rosa fresa brillante: tus labios
aroma frutal, fino y delicado: tu beso
sabroso, fresco y equilibrado: tu cuerpo
vigésimo tercero: hoy 23
llueve: en la noche equinoccial
viernes: igual que ayer
otoño: siempre otoño a tu lado
y tu argumento:

Efímero amor.

Efímero amor, como blanco rayo que cae del cielo iluminando la tarde azul de tormenta, explota en trueno, nos inquieta y conmueve.
Fugaz amor, asciende veloz en la oscuridad de la noche, estalla en lluvia de colores que calan nuestros sueños.
Breve amor, entra a hurtadillas por nuestros sentidos, se instala en los sentimientos y anestesia el autocontrol que nos gobierna.
Exiguo amor, brota, cual nívea flor de almendro, mostrando su belleza en los campos de nuestra imaginación para marchitarse en fruto de cáscara impenetrable.
Pasajero amor, funde el hielo de invierno en aguas cristalinas que buscan la mar salada del estío, ahogándose en el fondo del tiempo.
Temporal amor, llega y se esconde, reaparece y se oculta en sombras que nos siguen y persiguen en noches románticas de luna llena.
Perecedero amor, arco iris aureolando la sonrisa triste y la mirada miope de nuestros arrítmicos corazones.
Transitorio amor, estrella fugaz que impacta en la atmósfera de nuestras vidas desintegrándose en la caja negra de la memoria.
Momentáneo amor, destello de ansiedad y suspiro de alegría e incertidumbre, alterando las constantes vitales de tu cuerpo y del mío.
Efímero amor, tan efímero como eterno.

martes, 20 de septiembre de 2011

Orlando.


"Qué mujer no hubiera querido ver lo que vio Orlando: arder en la nieve, porque todo el espejo era un campo nevado y ella era como un fuego, una zarza ardiente, y las luces de los cirios que la aureolaban eran hojas de plata; o también, el espejo era una agua verde, y ella era una sirena, recamada de perlas, una sirena en una gruta, cantando para que se asomaran los remeros, y se cayeran, se cayeran para abrazarla; tan resplandeciente, tan dura, tan suave era, tan asombrosamente seductora..."

Virgina Woolf

Traducción de Jorge Luis Borges

domingo, 18 de septiembre de 2011

Regreso sin ella.

Asfalto gris carretera
una tarde de verano,
de levante a la meseta,
regresando sin ella.
Castillo de Almansa,
sierra del Mugrón al frente,
molinos que el viento gira
como la vida, adelante.
Tierras ocres deseperan,
amarillos campos de Chinchilla,
cielo azul de tristes nubes,
radar y canciones suenan.
Atrás 17 años de infancia
y una vida sin espera,
kilómetros de distancia
y regreso, sin ella.

sábado, 17 de septiembre de 2011

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Autopsia 117-2011.


Llega tu liviano cuerpo, aún caliente, que deposito con delicadeza en la mesa metálica.
Mujer de tez blanca y edad indeterminada: entre cuarenta y cincuenta años.
Metro sesenta y cinco y cincuenta y cuatro kilos de peso.
Cabello rubio lacio en varias tonalidades.
Descalzo los pies de sandalias claras con medio tacón.
Corto, de abajo arriba, con tijeras sin punta, para no herir tu cuerpo inerte, el vestido verde vaporoso que te envuelve.
No hay ropa interior cubriendo la zona íntima superficial, tal vez el calor y tu arrojo no la necesitaron.
Señales evidentes de actividad sexual reciente.
Cuerpo bronceado por los últimos rayos de verano que termina apagado, como tu vida.
No observo ninguna marca ni síntoma de golpes fortuitos o intencionados.
Tu cara, relajada y feliz, tampoco denota angustia ni terror en los últimos momentos.
Tan sólo encuentro un pequeño corte, de origen doméstico, en el dedo índice de la mano izquierda y rosadas rozaduras en ambos talones fruto, sin duda, de coquetería femenina.
Tomo el bisturí dispuesto a explorar el interior de tus entrañas. Acaricio tu piel con el filo metálico que abre una rendija a la luz y a mi vista que indaga en tu pasado.
Órganos del digestivo en perfecto estado, restos de marisco y olor a vino blanco afrutado.
Pulmones limpios de tabaco y otras drogas.
Arterias y venas libres de depósitos grasos denotan actividad física regular.
Dirijo mi mano, mis ojos y mi afilado lápiz a tu pecho buscando el corazón. Apariencia normal, ligeras manchas banales y una pequeña herida sentimental abierta que debió sangrar lenta y tristemente pero sin afectar a las funciones intelectuales básicas.
Me acerco a la cabeza recorriendo tu delicado cuello sin huellas de estrangulamiento.
Retiro las gafas que dejé puestas por si te interesaba observar mis movimientos. Ojos azul claro, como de sirena, y cristalino transparente. Boca entreabierta que desprende, todavía, el primaveral aroma de ribeiro, sin síntomas de atragantamiento.
No exploraré tu cerebro pues los misterios que alberga son inescrutables para cualquier hombre.
Contemplo, sorprendido, una nubecilla argéntea que, partiendo de tu corazón, se eleva suavemente sobre nuestros cuerpos y escapa por la ventana abierta atraída por la brisa salada de la tarde, sin rumbo conocido.
Será tu alma que regresa al mar azul de tus sueños en busca de otra oportunidad, en otro mundo, en otro cuerpo, en otra vida.
Hora aproximada del óbito: 18,30.
Causa: sin determinar, posible colapso multiorgásmico.
Retiran tu cuerpo destino a la incineración.
Ya no queda nada de ti: nada; tan sólo el recuerdo: tu recuerdo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

En la Feria.


Mojitos dulces y cervezas rubias, vestidas de rosa, bailan ritmos calientes en el horno de la tarde de feria.
Gotas de lluvia artificial duchan los cuerpos sudados de alcohol y música.
Conversaciones, bromas y simpatías se mueven en círculo alrededor de otra ronda bajo las carpas.
Es la Feria, otra feria, que nos convoca y reúne cada septiembre como despedida de un verano que no quiere ceder su calor al otoño que llegará, sin duda, para aplacar nuestros cálidos fuegos de artificio.
Nos vemos en la Feria, en nuestra feria, ¿vienes?


sábado, 10 de septiembre de 2011

Lluvia de colores.


Existe un fenómeno atmosférico singular, desconocido para la mayoría de la población, que lleva por nombre: "Lluvia de colores".
Se origina en ciertas tardes de primavera y otoño: cuando la temperatura del aire ronda los veintidós grados centígrados y comienza a caer el Sol en el horizonte, bañando de color anaranjado las nubes que sobrevuelan nuestros sentimientos.
Es imprescindible para su contemplación, y ahí lo difícil de la observación, que tengamos la mente totalmente despejada de prejuicios, preocupaciones y ocupaciones vulgares, dejando el espacio libre en nuestros corazones para interpretar, disfrutar y sentir plenamente los colores que llegan a nuestra retina.
Nos limitamos a observar el fenómeno sin ningún condicionante ni barrera emocional que impida aceptar la visión que tenemos delante. Al igual que el amor, que no vemos pero sentimos profundamente, veremos y sentiremos con admiración y satisfacción la lluvia de colores que moja nuestro cerebelo para refrescar cálidamente el atardecer y limpiar de partículas grises en suspensión la atmósfera cargada de nuestras vidas.
Estad atentas y dispuestas, en las próximas tardes nubladas de otoño, para captar y gozar la lluvia de colores.

Posdata: no es necesario abrir el paraguas, la lluvia de colores tan sólo cala en nuestro interior.

martes, 6 de septiembre de 2011

Inspiracións.


O mar e o ceo,
fusionándose nun leve claroscuro.

A brisa e a bruma,
tecendo un veo gris.

A chuvia,
acariciando a pedra.

As gaivotas,
bailado co vento,
dando voz ao conxunto.

O bosque,
escuro, pardo e misterioso.

Mar, gris, chuvia, paz,
harmonía. . . soidade.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Vuelo a la Luna.


Las aves, sin duda, pueden volar, de forma natural, con destino a la Luna. No necesitan sofisticadas naves repletas de tecnología, ni enormes depósitos cargados de combustible. Tan sólo con sus delicadas alas, de plumas aerodinámicas, el alimento que alberga su buche, el GPS, y el radar, que de nacimiento les acompaña, son capaces de volar, y de llegar, a cualquier destino, incluso a la Luna.

También nosotros, con nuestra imaginación, recorremos la distancia que nos separa de nuestro blanco satélite y alucinamos, perdón, alunizamos en su superficie, dispuestos a pasear, ligeros de peso, nuestros pesados cuerpos y contemplar, ahí abajo, un planeta tan azul y tan oscuro como su futuro, nuestro futuro. ¿Vuelas?

sábado, 3 de septiembre de 2011

Mi luz.



Mi luz, he aquí mi luz, la luz de poniente, del oeste, que marca mi origen celta e indica mi destino final en el este, en el Mediterráneo, recorriendo el camino inverso al Sol, como mi vida: en continuo retorno hasta alcanzar la iluminación.

Mi oscura sombra.



Mi oscura sombra me acompaña cuando aparece una luz dispuesta a iluminarme.
Se deja proyectar en cualquier sitio: paredes, suelos, espejos, e incluso en la superficie del mar, pero sin mojarse.
Cuando cesa la luz que la proyecta regresa inmediatamente a mi cuerpo adoptando mi figura.
Me cuenta las experiencias vividas a ras del suelo, mirando siempre hacia arriba, contemplando las piernas que se elevan, desde tacones imposibles, hacia el infinito.
No le importa que la pisen, no siente dolor ni huele los desechos orgánicos, pero le molestan los ciclistas de acera cuando le tocan el timbre para que se aparte.
En ocasiones se entretiene charlando con alguna sombra femenina, de falda corta, y tengo que esperar pacientemente o tirar de ella para no llegar tarde a mis citas.
Llevamos tantos años juntos, hemos crecido a la par y andado y reído lo indecible, que somos amigos inseparables, no podríamos pasar el uno sin la otra.
Lástima cuando se apague la luz, definitivamente, y ella quede viudo y yo muy triste.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Na pasarela.


Tacóns con ritmo escoito
anunciando a túa presenza,
entras rápido en escena:
dous metros, un suspiro
e a miña inquietude espéranche.

Figura estilizada que impacta:
pernas douradas elévanse
baixo escura faldra curta,
brazos, ombros e cabeza
con elegancia desfilan.

Mirada luminosa:
azul, rosa e dourada,
sorrí ofrecendo o seu encanto
que capto e reflexo na túa fuxida,
tan breve como intensa.

lunes, 29 de agosto de 2011

Tormenta de verano.


Final de agosto, calor en la atmósfera, presentimiento.

Nubes oscuras y pesadas de tormenta que llegan, por fin, fieles a la cita del final de verano, cargadas de agua, rayos, truenos, relámpagos y de esperanza para sacarnos, contundentemente, del sopor de los dos últimos meses.
Chaparrón refrescante que limpia el cielo de polvo y nuestras mentes de espejismos.
Ha llegado el momento del cambio, de cerrar las ventanas de la noche, escapar del ruido callejero y reencontrarnos con nosotros, sin miedo, en el silencio del otoño que avecina.
Sufriremos, todavía, calor a medio día y fresco en las noches feriadas; agotaremos los últimos cartuchos de pólvora de colores para cazar la alegría de la luz que mengua cada tarde anunciando el equinoccio de nuestras vidas: el equilibrio del tiempo vivido y el espacio que nos queda por delante.

Final de agosto, frescor en la atmósfera, sentimiento.

sábado, 27 de agosto de 2011

Operación retorno.


Una tarde de verano:
cualquier tarde

asfalto gris como una vida:
cualquier vida

recta en carretera rural,
campos amarillos segados:
esperando un nuevo otoño

nubes de algodón al horizonte
flotan en azul cielo turquesa
sobre pinos y encinas verdes

velocímetro a ciento veinte,
o ciento treinta

canción de amor sonando:
cualquier canción,
cualquier amor

una curva brusca gira:
setenta grados a derecha

seguir recto hasta el final:
cualquier final,
o frenar y seguir viviendo.




Test del clavo.

En un tronco seco
clavamos dos clavos:
uno en el centro,
otro en la periferia.
Elige uno.
Centrado: estática.
Periférico: dinámica.

jueves, 25 de agosto de 2011

La luz de la iglesia.

La luz del más allá,
de la Tierra,
penetra por la ventana,
orientada al este,
iluminando el alma
de quien ora en la iglesia
y del fotógrafo oculto
que capta, absorto, la escena.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Autoestima.

A pesar de las dificultades,
que la vida me presenta,
consigo valorarme positivamente:
generando autoestima.
Mas mi autoestima aumenta
cuando siento que me estimas;
estima que no supera, nunca,
la altura de la estima
que yo por ti profeso.


martes, 23 de agosto de 2011

Cédez le passage.

¿Tanto nos cuesta ser educados?
Respetarnos, dialogar en voz baja
e intentar comprender y entender
las posturas contrarias, con cariño.
¿Es necesario cruzar los pirineos
para sentir paz en las calles?

¡Stop a la mala educación!
¡Cedamos el paso a las buenas formas!


Rosa.


Tomate rosa,
como tu nombre
y tu sabor:
dulce.

lunes, 22 de agosto de 2011

Al sol de tus miradas.

El Sol, con su potente luz,
atraviesa los arcos que
enmarcan el interior
de mi morada dispuesto
a iluminar mis sombras
y dejar al descubierto
los misterios que ocultan
los gruesos muros que
protegen mis sueños
de escrutadoras miradas.


domingo, 21 de agosto de 2011

Cumpleaños de Antonio.

Los años son como sombras que hablan de nuestro pasado
proyectando siluetas más auténticas que nuestra realidad.

Reflejos de luna llena.


Reflejos de luna llena,
en oscuras aguas
transparentes,
que el Cinca,
a su paso por Aínsa,
recoge y transporta
río abajo para llevarte
la luz plata que ilumine
tus sueños de verano,
una noche cualquiera,
en este misterioso
y cálido agosto
de tu enigmática vida.

viernes, 19 de agosto de 2011

Llamada perdida.

¿Por qué comunicas,
cuando intento comunicarme contigo?
Creo que pierdo mi tiempo,
que ya no es tu tiempo,
hablando con muda respuesta.
Llevo esperando, esperándote,
a que decidas dar el paso definitivo.
Que vengas a mi lado,
al jardín donde nos conocimos,
y me digas,
mirándome a los ojos,
lo que realmente sientes por mí.
Pero comunicas,
siempre comunicas,
cuando intento hablar contigo.

jueves, 18 de agosto de 2011

La sirena en relieve: relevante.


Como obra de arte, de carácter femenino,
aumenta tu cotización con el paso del tiempo:
a tiempo de felicitarte, de felicitarme.

martes, 16 de agosto de 2011

La sirena de Tella.


Subiendo camino de Tella, a 1.384 metros de altura y a las faldas del Monte Perdido, paramos junto al dolmen para impregnarnos de la vida, de la historia y de las sensaciones que han visto discurrir sus grandes piedras.
Contemplamos a lo lejos la Cueva de los Osos, el yacimiento de osos cavernarios más elevado de Europa occidental, a 1.600 metros.
Ya en Tella recorremos la ruta del románico: La iglesia de San Martín y las ermitas de Fajanillas, de la Virgen de la Peña y la de los santos Juan y Pablo (San Juanipablo) construida a modo de "esconjuradero" al resguardo del "Puntón de las Brujas".
Leemos los mensajes que otros viajeros han dejado a los pies de las vírgenes, o de las brujas, que habitan estos valles misteriosos, solicitando ayuda para arreglar el mundo o la salud de los seres cercanos.
De regreso recorremos la única calle del pueblo: con casas, tejados y chimeneas de piedra rematadas con "espantabrujas". Y es en la fuente donde te encuentro, otra vez, acompañando mi viaje sin destino cierto. Dibujada en blanco, dándome la bienvenida y recordándome que estás siempre a mi lado: cerca del agua y de mi realidad inesperada.



sábado, 6 de agosto de 2011

Dos poemas Luz e sombras de amor resucitado.

Tristemente convivo coa túa ausencia
sobrevivo á distancia que nos nega
mentres bordeo a fronteira entre dous mundos
sen decidir cal deles pode darme
a calma que me esixo para amarte
sen sufrir pola túa indiferencia
a miña retirada preventiva
dunha batalla que xa sei perdida
resolto a non entrar xamais en ti
pero non á tortura de evitarte.

Lois Pereiro
Monforte de Lemos,1958-A Coruña,1996
Dia das Letras Galegas 2011

La sirena de mis sueños despiertos.

Abandono un puerto, en el atlántico, y vienes a despedirme y desearme feliz singladura.
En la mar apareces siempre en los momentos más delicados: cuando la tormenta me ofrece toda su energía y su misterio y las olas se elevan, imponentes, sobre el horizonte.
Llego a otro puerto, en el mediterráneo, y te encuentro de nuevo esperándome con otro cuerpo y la misma sonrisa: incierta, para darme la bienvenida.
Incluso en la carretera de mi tarde, donde la vida y la muerte se distancian, o se acercan, en dos o tres segundos vitales, o mortales, me ayudas a mantener la calma y la esperanza.
Pero es, sin duda, en mis sueños despiertos: imaginando historias imposibles, donde te encuentro, más encantadora y amable, dispuesta a acompañarme en el guión que escribo de mi vida, y de tu vida, sin rumbo a ninguna parte.

lunes, 25 de julio de 2011

Mi amiga gaviota.


Regreso a Calp y mi amiga gaviota acompaña mi tiempo dispuesta a volar el mar y sobrevolar mi imaginación transmitiendo con sus cantos cifrados las sensaciones que capta suspendida en el viento.
Me cuenta las historias de los barcos del puerto y de la marinería que los tripulan; de parejas que pasean descalzas, cogidas de la mano, a la orilla del agua salada; de niñas que sueñan aventuras de princesas en castillos de arena; de las olas que vienen y van, sin inmutarse; de la vida que pasa sin apenas darnos cuenta.
A veces aterriza en la húmeda arena de la playa y mira a izquierda y derecha contemplando, de cerca, el paisaje humano que descansa, sin descanso.
Regreso a Calp, con mi amiga gaviota.