Sin viento que mueva mis aspas,
sin aliento que gire mi vida,
estático mayestático quedo ahora,
clavado a la tierra ocre,
anclado en tiempo presente.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa