Y al contemplarte me quedé de piedra, petrificado por tu belleza.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa
Si no soy un remanso de paz, unas palabras de comprensión, de ánimo, de cariño y mucho amor, no soy nada. Y ese quiero que sea mi papel y el lugar donde tú entres cada mañana para respirar un poco de aire nuevo, fresco y cálido a la vez. Un hombre que te acompañe en el día a día y que, sin ser la solución a todos tus problemas, alivie tus penas y provoque una sonrisa en tu rostro, porque cuando sonríes eres la más bella. Ese quiero seguir siendo yo, voy a ver si lo consigo.
Siempre pienso que tus lágrimas podrían hacer olas en el mar y que no le puedo decir adiós a alguien que nunca se va a ir de mi vida. Todo eso pienso cuando me da por pensar, cuando estoy triste. Triste, porque surgen malentendidos o pequeños desencuentros que me dan que pensar, pero al final mis pensamientos se transforman en sentimientos, mientras tus lágrimas se pierden en el mar sin ser vistas. Y no, yo nunca sería capaz de decir adiós a quien tanto quiero.
Al salir de colegio, ella le
entregó un trozo de hoja de libreta plegado en cuatro dobleces. Horas antes, en
clase de Lengua y Literatura, él le había dicho: ¡Qué ojos tienes! Ahora, en
mitad de la plaza de Villacerrada, después de despedirse de sus amigos y de
leer el mensaje, era consciente de la pena que su amiga sentía, pero no era
demasiado tarde para decirle que él sí que la quería.
Continuó la noche y se nos hizo eterna, no por el tiempo, que siempre es poco, sino por lo intensa. Vimos amanecer y despertar la mañana, enredados de piernas y brazos, con la resaca del amor zozobrando en mi barca.
Rosa fresa brillante, aroma frutal, fino y delicado, 12,5º, rosado garnacha, método tradicional de maceración separando el mosto de los hollejos por gravedad, sin prensado. Navarra, denominación de origen 2020. Rematamos la cena con gin-tonic de Hayman's y Fever-Tree, aromatizado con bayas de cardamomo. Del resto de la noche informaremos en otro momento.
Hay paisajes que permanecen, imborrables, anclados en nuestra memoria, a ellos debemos intentar regresar a toda costa.
El tiempo avanza sin tregua y no
es hora de mirar atrás. Todavía hay camino por delante y horizontes
inalcanzables a la vista. Sin metas, llegar no importa porque todo llegará,
como siempre, a deshora.
Todo sucede inesperadamente mientras esperas que ocurra otra cosa. Y cuando pasa, lo que nunca esperas, no hay marcha atrás, hay que tirar para adelante y que sea lo que dios quiera.
El auténtico viajero vive de su desgarramiento, de la tensión entre el volver a encontrar y el volver a dejar. Y al mismo tiempo ese desgarramiento es la esencia de su vida, no pertenecer a ninguna parte.
Cees Nooteboom
¿Cuánta paz necesitamos para calmar nuestro espíritu? Habrá que buscarla de madrugada, antes de que comience a rodar el día.
Buscando mis sombras encuentro tu luz filtrada. Toldos que profundizan la mirada. Calles en penumbra, cielos de tela y malla. No voy solo, tu recuerdo me acompaña. Pasos perdidos, silencio, pisadas que resuenan en mi alma.
Hay tantas pesadillas rondando tu cabeza que, a setecientos kilómetros de distancia, velo tu sueño para que tu barca no zozobre. Duerme y no pienses tanto, porque pensar no conduce a nada. Déjate llevar como las olas que se desvanecen en la playa.
Cuando voy es una curva a la derecha, en cambio cuando regreso se convierte en curva a la izquierda. ¿Alguien puede explicarme la diferencia entre derecha e izquierda? Para mí siempre es la misma curva.
He aprendido, a lo largo de los años, que al final todos los problemas se van resolviendo, maduran y se disuelven, sin necesidad de dejarse la piel sufriéndolos. Calma, sentido común y no pelear más de la cuenta con ellos, puede ayudar a sobrellevarlos.
Roma, ramo, armo y mora se construyen con las mismas letras, pero hay otra palabra que expresa mucho más que todas ellas: amor.
Mango es una perra callada y respetuosa, educada, de una raza única y especial. Come dos veces al día y lleva una dieta sana, equilibrada y natural, nada de alimentos procesados. Le gusta jugar a la pelota y correr detrás de ella hasta atraparla con la boca, en eso no tiene hartura.
De un amor cualquiera sería fácil huir y encontrar otro igual que por algún tiempo me acogiera. Del tuyo, imposible escapar sin sufrir heridas que nunca cicatrizarían. Eres mi feliz condena.
Al final siempre veo la botella vacía y el último trago en la copa. No sé por qué, pero en ese momento es cuando más feliz y optimista me siento.
Entre rejas cumplo la condena
autoimpuesta, no hay indulto que me libere de ti ni amnistía que borre mi
delito, es una pena de amor y un amor que da pena.
Orillamar, emerge un sol de fuego que enciende un nuevo día. Quizás no sea este el mejor de tu vida, pero vendrán otros que curen tus heridas e iluminen tu sonrisa.