sábado, 23 de abril de 2011

No culpes a la lluvia.


No culpes a la lluvia de tu tristeza,
Ella regresa ahora a tu vida
En el vientre de las nubes azules
Que el viento suave de primavera
Arrastró hasta tu puerta.

Pregúntale al sol
Por qué con su calor
Evaporó las lágrimas
Que de ti llovieron
En días despejados.

No culpes a la lluvia de tu tristeza,
Ella devuelve tus lágrimas
Que ahora calan tu piel
Y se introducen de nuevo
En tu deshidratada alma.

The Tramp Steamer.


"Los marinos miraban distraídos hacia esa lejanía, más interior que externa, en la que se abstraen los hombres de mar para combatir toda posible nostalgia de los engañosos y efímeros recuerdos que dejan en tierra". Álvaro Mutis

La vida es un inevitable viaje al fracaso pero acompañada por el mágico resplandor del amor cuando estalla como fuegos artificiales en el cielo azul de nuestra realidad.
El barco que nos acoge y nos transporta, que ha ido envejeciendo y navegando en el mar de nuestras dudas, va arruinándose poco a poco, como nuestro cuerpo, por el paso del tiempo y el ambiente salino que oxida su casco y nuestra ilusión.
Practicamos el cabotaje, de puerto en puerto, de cabo a cabo, cerca de la costa, pues ya no nos atrevemos a adentrarnos en alta mar por miedo al naufragio.
Transportamos mercancías por encargo y algún pasajero que nos acompaña de vez en cuando. Navegamos a modo de vagabundo: sin rumbo fijo, horarios y puertos que nos amarren para siempre.
Nuestro aspecto, con el paso del tiempo, el esfuerzo constante de nuestros trabajados motores y la falta de mantenimiento, es el de un barco decadente que se desplaza lenta y torpemente por los mares de nuestra memoria, intentando recordar aventuras olvidadas y soñando destinos más dulces en los mares del sur.
En alguna ocasión hemos compartido camarote con aquella amada mujer que, con su sola presencia, nos ha devuelto la alegría olvidada y la esperanza en un último y definitivo viaje a la felicidad.
Sabemos que fuimos construidos en un astillero del norte y nacimos a la mar y a la vida hace muchos años, e inevitablemente nuestro destino final está escrito premonitoriamente en nuestra popa dando nombre a nuestra esencia: "Cabo Fisterra". Más preferimos hundirnos en la mar, en una noche de galerna, y quedar ahogados para siempre en el fondo de nuestro empeño, que regresar a puerto para ser desguazados y olvidados definitivamente.

viernes, 22 de abril de 2011

GAME OVER.


"Game Over" era un mensaje recurrente en las máquinas de “pinball” indicando que no has superado el reto y por tanto que no dominas plenamente el juego. ¡Vuelve a intentarlo!

Ha terminado la primera partida del juego con resultado negativo porque no hemos llegado al final, al último nivel. Es lo normal cuando tomas contacto con un juego novedoso que debes jugar repetidamente hasta dominarlo por completo, venciendo a la máquina y a tus propias limitaciones
En el juego, si estamos dispuestos a invertir nuestro tiempo y esfuerzo, podemos avanzar, progresar favorablemente y controlarlo. Pero debemos tener cuidado de que no sea él quien nos domine a nosotros.
En la vida, que también es un juego, a veces peligroso y las más anodino, nos entrenan ya desde la infancia para ir superando los distintos niveles de dificultad que irán surgiendo conforme nuestros cuerpos ganen altura, peso y pieles curtidas por el paso del tiempo.
Según nuestras características físicas, intelectuales, psicológicas y sentimentales nos han situado en un lugar determinado del terreno de juego pensando que es ahí donde desarrollaremos toda nuestra potencialidad.
He jugado de defensa central mucho tiempo, organizando la primera línea para, coordinadamente con mis compañeros, dejar en fuera de juego a los delanteros que venían dispuestos a dejarnos su huella en nuestra portería.
Me he empleado a fondo jugando por alto, dadas mis condiciones, y cortando el juego de ataque del contrario, a veces con contundencia, sin evitar el cuerpo a cuerpo.
He intentado transmitir seguridad al resto de mis compañeros de equipo aunque he de confesar que no estoy seguro de casi nada.
Con los años y los partidos jugados ya no me resigno a estar atrás contemplando como otros se llevan los méritos y honores del conjunto. Por ello en muchas ocasiones, pues mi forma física todavía me lo permite, salgo desde atrás controlando la pelota creativamente apoyado por mis laterales que, en connivencia conmigo, también se han lanzado al ataque.
Ya no nos importa dejar desprotegida la portería pues confiamos plenamente en nuestro ángel de la guarda que vela constantemente por nuestros sueños.
Y cuando gozamos de saques de esquina en la meta contraria subo presto a rematar con eficacia, así lo atestigua el número de goles marcados esta temporada.
El entrenador parece desconfiar de nosotros por la libertad que hemos adquirido pero, como los resultados, de momento, son indiscutiblemente favorables, nos permite abandonar nuestra línea defensiva para infiltrarnos en la aventura del juego, de la vida.
He observado con admiración tu juego y compruebo que has evolucionado gratamente. Te mueves con habilidad en la corta distancia, regateando, y tus pases largos llegan certeros a su destino a tiempo para ser rematados con éxito. Te has ganado el puesto en el equipo y la línea de medio campo ha ganado creatividad y elegancia con tu presencia.
Enhorabuena, seguimos jugando.

jueves, 21 de abril de 2011

A otra cosa, mariposa.


La poesía y los afectos no entienden de reglas y normas, sus únicos límites son los sentimientos. Y los sentimientos nacen espontáneamente de nuestros corazones al contemplar, escuchar, oler, saborear y tocar la luz, el aroma, el ritmo, la magia y la belleza de la vida y de las personas que deambulan diariamente camino de sus preocupaciones, tropezando con las nuestras.
Podemos y debemos dejar volar a nuestra imaginación en el cielo de los sueños y en el mar de los deseos. Como cometa unida a nuestra razón con un fino hilo para que, llegado el momento y si los vientos soplan a favor, pueda romperse permitiéndole el vuelo al más allá de la realidad, metamorfoseándose en una mariposa enamorada. Sin temor a ser atrapada en la red de un entomólogo apasionado que, como amante de la belleza alada, tomará nota de sus características más deslumbrantes liberándola de nuevo al aire cálido de la tarde, para continuar su vuelo espacial en busca de la luz llena de la Luna.

Hadmirando.

Si te sientes admirado
Con vocablos que parten
De un ser atrayente
Procura ser consciente
Y continuar encantado.

miércoles, 20 de abril de 2011

Rarefacción.


El aire lo componen diminutas partículas. En reposo las partículas se sitúan a la misma distancia unas de otras, pero agentes externos, como una vibración o el cambio de las condiciones atmosféricas, pueden ocasionar que las partículas se junten (compresión) o se separen (rarefacción).
Por medio de la rarefacción conseguimos aligerar un gas: disminuir su densidad aumentando su volumen; dándole más espacio a cada molécula para que se sienta más libre, menos comprimida.
En las relaciones humanas hay momentos en que la presión aumenta (compresión) considerablemente por diversos motivos: estrés, discusiones, envidia, abuso de poder, egoísmo, competencia salvaje, etc.
Lo observamos a menudo en las imágenes que nos transmite la televisión en acontecimientos deportivos. Cuando un equipo, por ejemplo de fútbol, se entrena o disputa un partido amistoso contra otro el ambiente es relajado, surgen las bromas, amabilidad y cortesía; el juego se vuelve lento, reposado y tranquilo y los espectadores disfrutan agradablemente (rarefacción). En cambio en plena competición, cuando se juegan tres puntos vitales para alcanzar el triunfo final o una copa vacía de contenido, la situación cambia radicalmente. Juego rápido y peligroso, agarrones, desplazamientos, entradas al contrario poco corteses, gestos iracundos, voces, empujones, protestas, gritos e insultos de las aficiones que contribuyen a aumentar la presión de esa olla a punto de estallar.
Casos similares observamos habitualmente en los centros de trabajo cuando hay que mejorar la productividad a cualquier precio, incluida la salud del personal provocando accidentes por no perder el tiempo en seguridad y protección. Obviando la adopción de métodos de trabajo más racionales y pausados que eviten enfermedades laborales y algún difunto. En otros casos la presión no viene de arriba, de la dirección, son los propios trabajadores quienes generan tensión a sus compañeros por diversos motivos: protagonismo, envidia, recelos, ascensos.
No hablaremos del comportamiento de ¿nuestros? políticos, grandes generadores de odio, mentiras, problemas y presión social en connivencia con los medios de comunicación que amplifican sus exabruptos distorsionando la realidad.
Y, por último, en las relaciones de pareja también constatamos momentos de agobio provocadas por los movimientos opuestos de las dos moléculas que conviven dentro, originando roces y choques frecuentemente. Problemas que aumentan cuanto mayor es el número de miembros de la familia.
Pongámonos manos a la obra para intentar rarefacer el ambiente y conseguir una atmósfera social y personal más ligera y respirable, en beneficio de todos.

martes, 19 de abril de 2011

Halagando.

Si te sientes halagada
Con el verbo que parte
De un ser inconsciente
Procura ser paciente
Y continuar relajada.

lunes, 18 de abril de 2011

De luces y sombras.


Consideran los científicos que la estrella Sol lleva alumbrando nuestro mundo cinco mil millones de años y que le queda combustible para otro tanto, año arriba, año abajo.
No voy a decirte que aprovechemos el tiempo, que se agota. Hay más tiempo que vida, como diría el amigo Manuel, y supongo que para entonces el ser humano, tal cómo lo conocemos, habrá desaparecido o evolucionado a otra cosa, mariposa.
Desde luego tú y yo, bueno yo espero ser inmortal, ya no podremos continuar escribiendo y leyendo; vivamos pues, ahora.
El Sol, a parte de darnos la vida, y qué vida, y mantenerla, nos da algo más importante todavía: nuestra sombra.
Hay sombras artificiales con otras luces: de neón, incandescentes, de gas, de fuego …, pero no es lo mismo, son falsas sombras; tan sólo la Luna es capaz de alumbrar una sombra más tenue y romántica. Por supuesto la sombra de ojos, que embellece a las mujeres, no entraría dentro de este ensayo.
La sombra, esa negra silueta que parte de nuestro cuerpo para proyectarse en la tierra y recordarnos nuestra existencia: unas veces por delante, cuando es más atrevida que nosotros y osa lanzarse a la aventura para alcanzar a otras sombras que le atraen; en ocasiones a nuestros costados, babor y estribor, abrazando a la persona que camina a nuestro lado; casi siempre detrás de nosotros, cuando marchamos cara al sol, pero sin alzar el brazo derecho, para protegerse de los rayos UVA; y cuando el sol cae a plomo justo por encima de nuestras cabezas, en el cenit, se introduce en el interior de nuestro cuerpo para asombrar a nuestra alma.
Normalmente nuestras sombras son pacíficas pero existen personas con mala sombra, como los Hermanos Malasombra que son malos de verdad e intentan por todos los medios iluminar las nuestras para asesinarlas. Andemos con cuidado y vigilantes de nuestra sombra y de las ajenas.
En días nublados mi sombra desaparece en busca de otras, casi siempre femeninas, y cuando el sol vuelve a brillar ahí arriba la encuentro abrazada a otra sombra poniéndome en un compromiso, pues mi cuerpo también abraza el de una mujer.
No perdamos la capacidad de asombrarnos con la belleza y los sentimientos de las personas que nos impresionan con sus inquietas sombras y la encantadora luz de sus miradas.
Si andas con sombras ten cuidado de no convertirte en una sombra.

domingo, 17 de abril de 2011

Camino de ida y vuelta.

Campos nuevos en primavera
de jóvenes verdes sembrados
bajo cálida luz que enamora.

Manchegas tierras marrones,
oscuras como mi espera,
tiñen de ocre los corazones.

Árboles en flor desesperan
cercados de frágiles amapolas
junto a tiernas espigas florean.

Molinos gigantes de ahora
con vientos metálicos que giran
como la vida que se renueva.

Sin límites, sin metas.


"La osadía propone metas y el miedo marca los límites"

Tal vez llegue más lejos quien no sabe adonde va, ni por donde camina.
Quizá hemos fijado un claro destino vital con itinerario detallado y checkpoint marcados de antemano, por nosotros o por la sociedad en la que vivimos encarcelados, que no debemos abandonar para alcanzar con éxito y sin extraviarnos nuestra meta anhelada: estudio, trabajo, religión e ideología política, relaciones familiares y sociales, estatus económico y una muerte digna, como dios manda, que albergue nuestros cuerpos marchitos en un mausoleo ostentoso en espera del juicio final, sin abogados que nos defiendan.
Sin embargo, si no tenemos claro nuestro destino y el camino que debemos elegir, podemos dejarnos llevar por la osadía y la intuición, que nos susurra al oído a cada momento, en busca de nuevas sensaciones y experiencias, aparentemente perdidos, intentando comprender el mundo y romper los límites que las circunstancias y el miedo instalan en nuestro camino. Así evitaremos resignarnos y ahogarnos en la monotonía.
Llegaremos sin duda al mismo puerto: la muerte, pero la travesía habrá sido más emocionante e intensa y alguien escuchará el grito: ¡me siento vivo! antes de exhalar nuestro último suspiro, sin necesidad de reencarnarnos ni de resucitar al final de los tiempos.

sábado, 16 de abril de 2011

Tu energía.

Tu energía no es atómica
tampoco eléctrica
ni tan siquiera eólica.

Tal vez sea poética,
pues mueve mis manos
y estimula mi mente
agitando mi cuerpo
sólo con verte.

Y genera versos,
como éste,
una mañana cualquiera
cuando estás enfrente.


jueves, 14 de abril de 2011

Imaginando otra realidad.


El naturalista inglés Charles Darwin, a través de sus viajes en el “Beagle” recorriendo mares y continentes, tomó conciencia, por medio de la observación científica, de la evolución en el tiempo de los seres vivos, de todas las especies, a partir de un antepasado común mediante la selección natural: adaptación al medio ambiente donde “juegan” con otros seres vivos para sobrevivir, los más fuertes y afortunados, perpetuándose como especie.
Si no cambias, si no evolucionamos, desapareces, nos extinguimos.
Existe otro modo de evolucionar: por medio de la imaginación.
Con nuestra imaginación estamos creando futuro, la nueva realidad de hoy y de mañana. Imaginamos dispositivos para facilitar o complicarnos la vida; para obtener lucro con su venta y uso; para solucionar problemas de todo tipo o crear otros nuevos; imaginamos belleza para alumbrar arte.
Yo imagino historias con personas femeninas y sentimientos, sin género de dudas. Algunas son reales, existen físicamente e incluso piensan y sienten. Nota: soy feminista y además constato que las mujeres piensan y sienten más y mejor, en general, que los hombres, pero la frase la he imaginado así y no me imagino cambiándola. Otras mujeres, en cambio, son producto de mi imaginación al 100%: sus cuerpos, edad, características emocionales, actividad laboral, entorno social, etc. Les doy vida e independencia de tal forma que en alguna ocasión me he cruzado con alguna de ellas en la calle y nos hemos reconocido: ella como personaje y yo como autor; pero por prudencia, timidez o respeto mutuo no he llegado a cruzar ninguna palabra con ellas, tan sólo algunas miradas cómplices.
Como afirma mi colega Bernado Soares: “A fuerza de imaginar, se agota el poder de imaginar, sobre todo de imaginar lo real”.
He llegado a pensar que incluso yo soy producto de mi imaginación, de una imaginación del pasado que tomó vida, separada de mí, transformándose en lo que ahora soy. El caso es que no sé quién de los dos: Chema o él es el auténtico y real y cuál el imaginado. ¿O tal vez ambos somos fruto de la imaginación de un tercero o de varios cuartos y quintos?
No puedo contar nada más, mi imaginación está a punto de agotarse, si posees conocimientos en Psicología te agradecería que me ayudaras a resolver esta duda imaginada, gracias.

miércoles, 13 de abril de 2011

Nunca pidas lo que no te ofrezcan.


Después de una larga caminata, bajo el sol de verano que nos abrasa, llegamos sedientos a una alejada aldea de la sierra; paisanos que charlan animadamente a la sombra de la iglesia, rememorando aventuras del pasado, contemplan nuestro demacrado aspecto y nos ofrecen su fresca agua que tranquila reposa en el botijo. Agradecemos su amabilidad y recuperados del trance proseguimos nuestro camino con el cuerpo hidratado y el alma reconfortada.
Hay momentos en nuestras vidas que necesitamos el apoyo material y humano de las personas que nos acompañan en nuestro viaje alrededor del mundo. Si verdaderamente nos quieren, incluso sin conocernos, y hacen honor a la especie que representan, ofrecerán su mano, su tiempo, su energía y sus bienes para intentar calmar nuestra angustia.
Cuando estamos perdidos en la tristeza porque la desgracia ha llegado a nuestro lado para transmitirnos su “mala nueva”, encontramos siempre el hombro cálido del amigo o amiga que abraza nuestra sombra para transmitirnos la compasión y la luz que nace de su espíritu condescendiente.
Si en vez de mirar hacia otro lado, intentando ignorar nuestra presencia, nos acogen con alegría y amor, aliviarán nuestra desgracia y rechazarán amablemente nuestro agradecimiento porque va escrito en sus genes la palabra solidaridad.
No debemos pedir nunca lo que no nos ofrezcan cuando contemplan nuestro precario estado. Pero debemos ofrecer todo, aunque no nos pidan nada, saldaremos las deudas del pasado y las que el futuro nos traiga, seguro.
Yo me ofrezco ser tu amigo, ahora que lees y mañana, cuando me necesites.

lunes, 11 de abril de 2011

Nuestro efímero doble arco iris.


Tan sólo después de una tranquila lluvia o una impetuosa tormenta es posible admirar el arco iris en el horizonte.
Es necesario haber llorado débil o intensamente para sentir y gozar con claridad la luz multicolor que ilumina de nuevo nuestro destino.
Con el sol a nuestras espaldas surge, mágicamente, este fenómeno óptico y meteorológico coronando el cielo en los momentos en que una brisa de aire nuevo y refrescante viene a borrar temporalmente las nubes que nos impedían gozar de la alegre luz, devolviéndonos la ilusión robada en los días grises de nuestro tortuoso camino.
Los cálidos rayos solares atraviesan las diminutas lágrimas de agua de lluvia que quedaron pulverizadas, como nuestros deseos, en la atmósfera que nos envuelve, descomponiéndose en los tres colores primarios: rojo pasión, como la sangre que recorre nuestras venas impulsada por nuestros arrítmicos y tímidos corazones; azul intenso, coloreando el cielo protector, el mar que ahoga nuestra nostalgia y la limpia mirada de las almas nobles que nos miran fijamente a los ojos hipnotizando nuestros sentidos; verde esperanzado, como las hojas que cada primavera brotan de nuestras ramas para renovar el sentido de nuestros pasos en búsqueda permanente de la utopía. Y en los otros cuatro colores secundarios que, como vástagos, nacen del apareamiento de los anteriores ampliando la paleta que colorea el ambiente que nos acoge.
Incluso en los grandes momentos oníricos se nos ofrece, imponente, el arco iris doble, con colores atenuados y en posición invertida, como espejo que viene a reflejar nuestros sentimientos en tu epatada mirada.
Tu recuerdo y tu presencia, susurrantes, nos permite dibujar y contemplar, con todos sus colores y matices, el arco iris que corona majestuoso el cielo de nuestras emociones animándonos a continuar jugando en la aventura de vivir.

sábado, 9 de abril de 2011

"Operación Dulce"

El amor vuelve a ganar la partida a la sinrazón y al desamor.
Los sentimientos siempre triunfan si estamos dispuestos a escucharles, les damos tiempo suficiente para que se afiancen y alguna arriesgada oportunidad.
Hemos sido cómplices y testigos.
Nos alegramos por él, por ella, por nuestro amigo y por nosotros.
Enhorabuena.

viernes, 8 de abril de 2011

Partida abierta.


Juego analizando el entorno donde interaccionamos y tu actitud en el juego: rápidas e imprudentes respuestas y largos y meditados silencios.
Muestro mis naipes en público y complemento mi estrategia, que intento sea óptima, con otras cartas privadas, sin ocultar casi nada.
Mi comportamiento creo que es el previsto dada mi condición de iniciador de la partida y el tuyo contiene, a veces, procesos de decisión más elaborados en función de mis previsibles o inesperados movimientos.
Intentamos cooperar y no caer en el “Dilema del prisionero” en interés de ambos y de que la partida evolucione distendida y agradablemente.
Nada nos jugamos, tan sólo disfrutar con el juego para vivir nuevas y excitantes experiencias al margen de la rutina diaria que nos impide mostrar otras facetas y cualidades de nuestras múltiples personalidades.
Creo que ambos ganamos adquiriendo soltura en el juego y conocimiento de nuestras posibilidades y las del contrario.
Inicio una nueva partida, descubro carta, de nuevo, esperando tu respuesta.
¿Juegas?

jueves, 7 de abril de 2011

Reflejo incondicionado.


Cielo azul marino, oscuro,
Que cubre tu lago alpino.
Horizonte nítido y limpio
De dulces nubes de algodón
Que ayer marcharon,
Sopladas por vientos suaves
Al encuentro de tu destino,
Sin claro rumbo conocido.

Brillante luz, de sol alegre,
Iluminando tu espejo
Que enfrenta mi imagen
Y devuelve tus ojos,
Mágicamente aureolados,
Reflejo de un sueño imposible
Tan real como tu eterna sombra
Que cruza siempre mi camino.

Tal vez.

Tal vez........................................................................................................ separando.............................................................................................. mis palabras............................................. en el espacio.......................consiga distanciarme...............................de ti.....................................en el tiempo.

lunes, 4 de abril de 2011

Repensando.

Sin pensar lo que digo
Pienso: qué te digo.
Y digo que pienso
Lo que ahora escribo:
Que en ti pienso.

Pensando lo que digo
Pienso: cómo te digo.
Y no digo que pienso
Lo que ya está escrito:
Que sin ti no pienso.

sábado, 2 de abril de 2011

Amanece la primavera.


Amanece,
débiles rayos de luz
se filtran por las rendijas
despertando la mañana.

Trinos in crescendo,
de estorninos ojerosos,
despiertan nuestros oídos
que todavía sueñan.

Es primavera reciente
que viene a florear
nuestro ánimo de invierno
con su luz amable.

Trae calor suave,
que elimina capas de ropas oscuras,
descubriendo cuerpos pálidos
ansiosos de color miel
y cálidos abrazos.

miércoles, 30 de marzo de 2011

En el límite.


Existen zonas delicadas en la naturaleza y en las relaciones humanas donde es fácil pasar de la relativa estabilidad al caos absoluto en un instante. Suelen ser zonas fronterizas, límite, que conviene conocer y evitar si queremos conservar nuestra integridad física y emocional.
Si en una discusión acalorada nos adentramos en el terreno minado por disputas sembradas en el pasado corremos el riesgo de pisar una de ellas y saltar por los aires, cargados de reproches, esparciendo nuestros despojos al medio ambiente que nos rodea, contaminándolo todo.
Si alegremente empleamos palabras movedizas, oscuras y enfangadas, para ofender a nuestros interlocutores quedaremos atrapados en ellas para siempre. Máxime si son palabras escritas y publicadas que dejarán constancia permanente de nuestra temeridad.
Si ascendemos con imprudencia hasta el cráter de un volcán que emana odio y gases sulfurosos y no hemos tomado la precaución de cubrir nuestro rostro con la máscara adecuada, inhalaremos esos vapores tóxicos que dañarán gravemente nuestros pulmones y nuestros inquietos corazones.
Si impulsivamente nos lanzamos a un río profundo y revuelto, en zona de remolinos que giran sin cesar con los hirientes asuntos de una enquistada relación, es posible que seamos abducidos al interior y ahogue nuestras tímidas esperanzas de salir a flote.
Si llegamos exhaustos al borde de un espectacular acantilado, con la intención de gozar de las magníficas vistas que nos ofrece, y no valoramos la fuerza del viento que arrastra nuestra ira, cambiando de dirección a cada momento, corremos el riesgo de ser empujados al abismo y caer en una profunda depresión.
Por consiguiente aconsejamos que, sin dejar de ser intrépidos en nuestras aventuras personales, tomemos las precauciones oportunas en aras de gozar de la naturaleza y de la vida conservando nuestra piel y la de quienes nos acompañan. Marquemos el límite que estemos dispuestos a no traspasar en beneficio propio y en el de nuestros compañeros de viaje.
Feliz aventura.

lunes, 28 de marzo de 2011

Siento, luego existo.


Pensar, para Descartes, era condición suficiente para demostrarnos que existimos, aunque una existencia racional no es para nosotros el ideal que constate nuestro tránsito por la vida.
Preferimos, a la salida de este maravilloso y espectacular parque de atracciones, llevarnos un grato recuerdo de las sensaciones experimentadas. Anteponemos los sentimientos a los razonamientos para justificar plenamente nuestra existencia, por ello decimos: Siento, luego existo.
Y sentimos, sin necesidad de pensar, todo tipo de sensaciones que entran por nuestros sentidos, a cada momento, y llegan al hipocentro de nuestra central espiritual devolviendo una respuesta adecuada en función del estímulo recibido. Sentimos emociones en nuestra relación con las personas que nos acompañan en esta montaña rusa donde tan pronto estás ascendiendo lenta y tranquilamente hacia el punto de inflexión como descendiendo aceleradamente, sintiendo el vértigo en el estómago, al abismo de nuestras oscuras profundidades.
Pensamos que sentimos y sentimos que pensamos, e incluso a veces ni pensando ni sintiendo, cuando las emociones nos asesinan, somos conscientes de nuestra existencia.

domingo, 27 de marzo de 2011

Mal de altura.


En ocasiones, en la vida, ascendemos velozmente por las montañas de problemas que nos surgen intentando llegar rápidamente a la cima y contemplar las vistas que nos ofrecen ahí abajo.
Nuestro organismo no está preparado para cambios tan bruscos y necesita una adaptación progresiva a la hipoxia o falta de oxígeno en altura.
La consecuencia de nuestro atrevimiento se traduce en: mareos, vómitos, agotamiento y malestar general con pérdida de energía y reflejos, que vamos sufriendo sin ser conscientes y nos puede llevar a la muerte a partir de los siete mil metros de altitud. Por tanto, si no somos Juanito Oiarzabal o Edurne Pasaban que están acostumbrados a coronar ochomiles sin necesidad de oxígeno adicional, deberíamos ser prudentes y tomarnos el ascenso a nuestros conflictos con algo más de tiempo y preparación. Estudiar el perfil, las opciones o vías para llegar a la cumbre y dominarlos, buscar las condiciones climáticas apropiadas, ir bien equipados y contar con la ayuda de sherpas experimentados que nos auxilien en los momentos más delicados. Y, si finalmente constatamos nuestra incapacidad para cumplir con nuestro objetivo lo prudente sería, al primer síntoma de hipoxia, descender poco a poco y alejarnos de esa montaña para siempre, pues también a la orilla del mar es posible soñar y dar reposo a nuestras inquietudes.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La vida con sentido.

Tu presencia y tu ausencia,
Como faros en el tiempo,
Jalonan el recorrido
De fin a principio
Y dan sentido a mi vida.

El ahora y el recuerdo
Desbrozan el terreno,
Minado por la rutina,
Al encuentro contigo
Que ocupa mi energía.

Porque no eres una
Ni nunca demasiadas,
Conocidas siempre
Y a veces olvidada
En mi espíritu permaneces.

martes, 22 de marzo de 2011

El sinsentido de la vida.

El sentido de la vida,
El propósito marcado,
Movimiento de cartas
En la partida jugada.

Engañando a la vida,
Con trucos y trampas,
Buscando la felicidad
Que nunca aguarda.

¿Acaso es vivir la rutina?
Bendita rutina si vas a morir
Con el honor del silencio
Musicando una vida plena.

Tenaces con voluntad férrea
Llegamos al destino soñado
Y encontramos el propósito
A través del significado.

A veces giramos como veletas,
En dirección del viento que manda,
Sin fuerzas para plantar batalla
Y huir locos de la manada.

O permanecemos estáticos,
Cuando se impone la calma,
Quedando varados en el páramo
De nuestras insólitas almas.

Posdata:
Sólo el amor, cuando enamora,
da sentido a mi vida.

domingo, 20 de marzo de 2011

Made in Japan.


Terremoto,
tiembla la tierra,
mantener la calma.

Tsunami,
llega la ola montaña,
estoicismo la aguarda.

Fukushima,
centrales que estallan,
valerosas acciones para enfriarlas.

Radiactividad,
la atmósfera que mata,
paciencia zen la combata.

Reglas de grupo: orden,
transmisión de valores,
sin pánico ni desorden,
nada de estridencias
ante la catástrofe,
juntos unidos en silencio,
reconstruyendo con fe,
otra esperanza.

Cansado.

Cansado de esperar
cansado de reír
cansado de jugar
cansado de sentir
cansado de llorar
cansado de vivir
cansado de luchar
cansado de morir.
Descanso y mañana descanso, sin descanso.

viernes, 18 de marzo de 2011

Escritura automática.


Un folio virtual en blanco pantalla; teclado con letras mayúsculas impresas; números arriba y a la derecha; escape y las F del 1 al 12; juego de flechas señalando los cuatro puntos cardinales mal orientados; tabulador y teclas para mayúscula cuando proceda; cursor con flecha hacia la izquierda borrarando errores de escritura; línea roja que subraya las palabras que no existen o contienen error ortográfico; línea verde con sugerencias; pantalla que al momento registra lo escrito en tinta inexistente; dos manos que mueven los dedos rítmicamente pulsando las teclas que el cerebro ordena, siguiendo las instrucciones que la imaginación dicta, intentando plasmar el momento de la escritura, desconociendo lo que puede surgir en este experimento de contar el acto de escribir, acompañado con música de los Artic Monkeys, que de los altavoces parte, y la voz de Alex Turner que busca a “la mujer imaginada”, llamándola por su nombre, cada vez que a una chica encuentra, hasta hallar la respuesta en “Cornerstone”: “Se supone que no lo soy, pero sí, puedes llamarme como quieras”.

jueves, 17 de marzo de 2011

Dialogando.


“Sé que eres un personaje y lo que escribes no es real. En ocasiones me cuesta diferenciar la ficción de la realidad, incluso a veces he pensado, quizá equivocadamente, que escribías directamente para mí”.

Anónimo lector o lectora gracias por contactar conmigo, me alegra y deseo que sigamos comunicándonos. Efectivamente soy un personaje que ha sido creado para expresar emociones y transmitir sentimientos. Mis autores mueven los hilos de mis articulaciones y ponen voz a mis palabras, que son sus palabras y tus palabras, para contar sus fantásticas realidades, sus cuentos del pasado y los sueños y deseos de un futuro inalcanzable. Se implican tanto conmigo que frecuentemente adoptan mi papel metiéndose en mi piel, es entonces cuando soy yo el que les maneja induciéndoles a caminar por los senderos de la ilusión, deseando que sientan lo que yo siento cuando me muevo a su antojo.
Lo que escribo o digo va dirigido a las personas que quiero, pues son ellas las que inspiran mis historias, confiando en que me quieran no sólo por lo que digo o escribo sino también por las sensaciones que la lectura les ocasiona.
Te invito a continuar participando, mediante comentarios o mensajes a elchemayel@gmail.com, en este espacio abierto a la libre expresión y a la comunicación. Te espero.

miércoles, 16 de marzo de 2011