sábado, 21 de enero de 2012

Un día inestrenado.

Amanece un nuevo e inestrenado día con algo de niebla y Luna Menguante. Y no es un día cualquiera: un día de rutina laboral o de paella de sábado. "Bendita rutina" añoraba nuestro amigo Pepe antes de abrazar la rutina definitiva de la muerte.

Sí, es sábado y nos vamos con otras cincuenta personas a practicar senderismo a las Sierras de Polop. Tenemos estudiada la ruta circular: la distancia a recorrer (15 Km.); el perfil con las subidas y bajadas (desnivel 560 m.); los puntos conflictivos por su dificultad o peligro; conocemos el tiempo previsto: cielos despejados y temperatura agradable; la vegetación, la fauna, los cultivos y las características geológicas del terreno; programada la hora de salida y la de llegada, salvo los imprevistos que surgen en estas actividades de montaña.

Saludos, presentaciones y mochilas a la bodega del autobús. Antes de la llegada al punto de inicio del recorrido pararemos a desayunar y estirar las piernas.

Ya en plena marcha surgirán las conversaciones y bromas, las fotos que plasmen nuestro esfuerzo y el paisaje que nos rodea: La Sierra Helada, el Peñón de Ifach, el Puig Campana, la Sierra de Aitana, la Bahía de Benidorm, el Barranco de Gualapdar, la Peña Cabal, el Monte Ponoig.

Nos ayudaremos en los momentos más delicados: al cruzar un arroyo, un paso estrecho con desnivel, resbalones, caídas, etc. Compartiremos, a la hora del almuerzo, el vino, los dátiles, los frutos secos y algún dulce más elaborado.

En los últimos tramos del recorrido, antes de llegar a la "Casa de Dios", a cuatro kilómetros del final de la marcha, cansados, nos preguntaremos: ¿Qué hacemos en el monte machacando nuestros cuerpos? Reponemos fuerzas y contemplamos por última vez la bahía contentos porque mereció la pena el esfuerzo.

Bajamos en autobús a la playa de Finestrat para contemplar la puesta de sol, tocar el mar y rehidratar nuestros cuerpos con reconfortante cerveza, en buena compañía. Regresamos a la ciudad cansados pero felices por las sensaciones vividas.

¡Hasta la próxima!

viernes, 20 de enero de 2012

En silencio.


¿Necesito escribirte o hablar contigo para continuar conectados?

Creo que no, sobran las palabras, la escrita y la hablada, no son necesarias.

Nos basta con seguir sintonizando el mismo canal inalámbrico que nos conecta a distancia, incluso cuando estamos juntos, al lado.

Porque no siempre es imprescindible mantener una conversación que llene el agradable vacío del silencio. Una conversación insustancial, de compromiso, hueca de contenido y sentimiento mejor no mantenerla.

Nuestro gran vacío de amistad ya está lleno de pláticas, gestos y simpatías acumuladas de encuentros anteriores.

Por tanto podemos continuar callados, juntos, hombro con hombro, confrontadas las miradas o a kilómetros de distancia, conectados, sin decir una sola palabra, en silencio, nuestro silencio.

miércoles, 18 de enero de 2012

Nevando.

Copos de nieve descienden suavemente aterrizando en la ciudad. Cubren de blanco frío las calles y tejados. Traen la calma que paraliza el tráfico y vacía las calles.

Momento que aprovechas para manifestarte, mágica aparición inesperada que congela el tiempo y me permite contemplarte en todo tu esplendor.

Vapor de agua incolora que al cristalizar, tras la sublimación inversa, adquiere, misteriosamente, color blanco. También las nubes, mezcla de agua y aire muestran su blancura.

Tu sonrisa, mezcla de gestos y brillos, ilumina tu rostro y cambia por simpatía el mío, reflejo de tu dorada luz.

Es el aire, presente en los cristales de hielo de la nieve y en el vapor de agua de las nubes, quien difunde el blanco de la luz.

El cálido aire, presente en tu esencia, sublima la nieve que te rodea y juntas os esfumáis a nubes azuladas que sobrevuelan mi atónita presencia.

¡Hasta la próxima nevada!

domingo, 15 de enero de 2012

Al humor del viento.


Vivimos al humor del viento, porque es él, el viento, quien nos trae, soplando con fuerza invisible, los cambios de tiempo.

Aburridos en la monotonía de cielos despejados y en calma, llega cargado con el regalo de nubes preñadas de agua para ofrecernos esa fresca ducha que limpia el aire y aclara nuestra mente.

Y cuando estamos hastiados de vivir inmersos en la oscuridad de una triste nube gris, regresa con fuerza para barrer las cenizas que empañan nuestra visión y devolvernos el horizonte soleado.

En otras ocasiones sopla suavemente y nos acerca el perfume de aquella lejana mujer, despertando nuestros sueños más inquietos. Escuchamos, ocultas en sus silbidos, gratas palabras pronunciadas antaño, que reconfortan nuestro incansable espíritu.

Vivimos al humor del viento que hincha nuestras velas y nos transporta a mares y cielos misteriosos en busca de nuevas aventuras.

Todo lo que somos y vivimos se lo debemos a nuestro amigo el viento. Él nos lleva y trae, nos acerca y distancia, nos eleva y derrumba, sin él continuaríamos varados en la infinita rutina.

¡Dejémonos llevar al humor del viento!

sábado, 14 de enero de 2012

¡Cuánto tiempo!


¡Cuánto tiempo!
¡Cuánto tiempo sin verte!
¡Cuánto tiempo sin mirarte!
¡Cuánto tiempo sin oírte!
¡Cuánto tiempo sin escucharte!
¡Cuánto tiempo sin conversar!
¡Cuánto tiempo sin saber de ti!
¡Cuánto tiempo esperando!
¡Cuánto tiempo perdido!
¡Cuánto tiempo sin tiempo!
¡Cuánto tiempo!

¿Cuánto tiempo?

jueves, 12 de enero de 2012

Jueves 12.

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Son las 9:05 a. m. en la oficina.

Enciendo el ordenador y automáticamente el ordenador comienza a ordenarme, a dirigir mi trabajo. Avisos con opciones de cambios y configuraciones, mensajes de correo que entran dispuestos a alterar mi agenda.

Toda la información fluye por la Red que se nutre de nuestra labor para ir creciendo y ganando terreno, día a día, poco a poco, incansablemente, venciendo a los soportes tradicionales, dominando nuestra voluntad e independencia.

Atrapados virtual y físicamente en esta red de fina malla, como peces enajenados intentando huir a mares más libres y salvajes, ¿hasta cuándo?

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martes, 10 de enero de 2012

Martes 10.

8:00 a. m. paseo con María Marín por su rectilínea calle. Bajo el alumbrado eléctrico encendido contemplo, por encima de las ramas dormidas y desnudas de los árboles de la calle, cómo amanece sobre el parque. Nubes bajas, como de niebla, se mueven dirección a levante sobrevolando los pinos-camas abarrotados de estorninos que calientan motores, despertando con gritos agudos al vecindario, prestos a despegar, y despegan, con destino a los campos que rodean la ciudad. Gentes, todavía casi dormidas, desplazan sus cuerpos rumbo a las obligaciones cotidianas. Cafeterías que sirven aromas mientras leemos las noticias pasadas, las nuevas están todavía por llegar. Corrupción de políticos de todos los colores; la economía tambaleándose, noqueada por los excesos de antaño; balón de oro que brilla y adorna la cruda realidad. Mentiras y verdades que se confunden en los editoriales, como si habitáramos mundos tan distintos en el mismo país. Blanco y negro, cara y cruz de una época y de sus contemporáneos que avanzan, veloces e imparables, hacía el abismo del futuro, intentando sobrevivir en la miseria o morir en la riqueza.

lunes, 9 de enero de 2012

Nuestra esencia.


Somos árbol.

Heló el frío la savia y el viento barrió lo superfluo.

Caídas las hojas que nos visten y adornan quedamos al descubierto para mostrar nuestra esencia: ramas que entroncan, en la profundidad, con nuestras raíces.

Desnudos, libres de colores y apariencias, nos presentamos dispuestos a expresar, en blanco y negro, nuestros sentimientos más auténticos.

Vivimos el invierno con esperanza de primavera.

Somos vida.

domingo, 8 de enero de 2012

En el espejo.


Su hermoso rostro quedó grabado para siempre en el espejo de mi habitación aquella tarde de viento otoñal que anduvo peinándose, recomponiendo su imagen.

Su sombra desapareció mucho antes, la noche de San Juan, después de bañarse desnuda en el mar, a la luz llena de la Luna.

Por eso ahora anda sola y como perdida, sin nadie que la reconozca, sin nadie que se fije en ella, como fantasma invisible deambulando en la densa niebla.

Yo la contemplo desde mi cama mientras se peina y no necesito soñar con ella. Me levanto, acaricio su pelo y noto la suavidad de su melena en el vidrio del espejo.

He pensado muchas veces ir a su encuentro, buscarla para traerla de nuevo a mi habitación y situarla frente al espejo, tal vez así recupere su rostro. Llevarla después al mar, en luna nueva, a encontrar su sombra. Pero temo que entonces, cuando vuelva a ser auténticamente ella, desaparezca para siempre de mi vida y ya no me quede, siquiera, su recuerdo.

sábado, 7 de enero de 2012

Lo sé todo de ti.


Lo sé todo de ti, los grandes y pequeños secretos que ocultas en tu cuaderno de bitácora, incluso aquello que no debería conocer para no sentirme cómplice de tus aventuras y desdichado por tus distracciones conmigo.

Y todo lo que sé de ti no lo conozco porque me lo hayas contado en un momento de intimidad franca, ni porque cuente con espías que sigan tus pasos a prudente distancia y relaten tus actos a cambio de dinero. No, todo lo que sé de ti lo leo a través de tu limpia mirada, ventana transparente que me conecta con la profundidad de tus misterios.

Y a pesar de todo, conociendo lo que piensas, lo que sientes, aquello y esto que deseas, opuesto a mis sentimientos y mis deseos, no puedo dejar de admirarte y comprenderte, porque de no ser así traicionaría el pacto no escrito conmigo mismo el primer día que te conocí.

Lo sé todo de ti y quiero seguir conociendo cómo serás con el paso del tiempo, si cerrarás algún día tu ventana a la luz de mi mirada, o si por fin abrirás la puerta de tu corazón para dejar paso a mi insolente porfía.

viernes, 6 de enero de 2012

El mejor regalo.


El mejor regalo: que seguimos conectados y fluye la corriente, nada corriente.

Mantenemos el contacto, a corta o larga distancia, electrizados por la energía que transmitimos y recibimos de las torres más remotas, tan cercanas como las vecinas de al lado.

Emitimos mensajes transparentes, y a veces en clave, cargados de emoción y sentimiento, que llegan a su destino para ser leídos e interpretados por las almas que habitan en sus destinatarias.

Acusan recibo, casi siempre, y nos devuelven el encanto de su respuesta envuelto en brillante papel de regalo.

Fluye la corriente y seguimos conectados: el mejor regalo.

jueves, 5 de enero de 2012

El poema.


Descanso en el paseo de la tarde,
Pedro Ximénez oloroso,
oscuro caoba dulce.

Tapa que tapa el hambre,
cigarro liado en compañía,
en buena compañía.

Conversación amable
en ambiente andaluz
a la luz del ocaso.

Jóvenes, gentes alegres,
beben en El Poema
y buscan los versos justos
que calmen su sed de vida.

miércoles, 4 de enero de 2012

Sembrando letras.


Tras las últimas lluvias de otoño preparamos el terrero para la próxima cosecha. Labramos la tierra peinándola con profundos surcos paralelos que acojan las semillas de letras, mayúsculas y minúsculas, que sembramos a discreción.

Mezcla especial de vocales y consonantes, en proporción 2:3, junto a gran cantidad de signos de puntuación.

Nos gustan los productos naturales y, por tanto, no añadimos ningún abono químico que contamine nuestras letras. Practicamos, pues, una agricultura ecológica. Empleamos tan sólo materia orgánica en descomposición: restos de otros escritos trasnochados y que mueren lentamente con el paso del tiempo. Tampoco regamos artificialmente nuestros campos, dejando el aporte acuoso al albur del tiempo atmosférico y de nuestra imaginación.

El resultado, en primavera. Cosecharemos gran cantidad de palabras naturales, de gran calidad y pureza, que sirvan para expresar juicios claros, sentimientos profundos propios y alguna boutade para consumo nuestro y obsequiar a la comunidad lectora que nos rodea.

Mientras tanto damos salida a palabras y frases elaboradas que reposan en nuestra despensa, fruto de cosechas anteriores, dispuestas a alimentar nuestra hambre de expresión y nuestra sed de comunicación.

Hemos organizado visitas guiadas a nuestra finca para mostrarte todo el proceso detenidamente. Puedes venir a compartir con nosotros un día de trabajo en el campo, serás bienvenida.

domingo, 1 de enero de 2012

La primera tarde.

Son las cinco de la tarde. Café para despejar la mente tras una larga noche y mañana de sueño. Camino cara al sol, hacía poniente, abandonando la ciudad con calma, despacio, atento a las sensaciones que en esta tarde, primera tarde del año, siento con agrado, libre de cualquier carga.

Rayos solares que impactan amablemente en los ojos guiándome, hipnotizado, al encuentro con el horizonte. Silencio absoluto, calles casi desiertas, una niña asomada a la ventana, temperatura agradable, ausencia de viento.

Mis pasos me llevan a la frontera de la ciudad con el campo, del asfalto con la naturaleza domesticada.

Saboreo con tranquilidad la soledad que me rodea mezclándose con la mía propia. Pongo a cero el cuentakilómetros, un año más, y anulo la dirección del rumbo que marcaba mi navegador. Despliego velas a la espera de un viento suave que mueva mi destino, lentamente, hacia cualquier parte, hacia ninguna parte.

En el primer segundo del año.


Desconocemos las sorpresas y aventuras que vienen a nuestro encuentro acompañadas por las personas que queremos, aun sin conocerlas a todas.
Desconocemos si seguiremos vivos o si viviremos muertos en el recuerdo de quien quiera recordarnos.
Pero conocemos el camino a seguir de regreso a nuestra esencia, reencontrarnos con nuestro yo más auténtico y continuar avanzando, sin miedo, entre las tormentas que anuncian los partes meteorológicos más optimistas.

sábado, 31 de diciembre de 2011

En resumidas cuentas.


Comenzó el año, como casi todos, el primer segundo del día uno de enero de 2011 y termina ahora, el último segundo del día treinta y uno de diciembre. En estos 31.536.000 segundos, que hemos vivido juntos como un suspiro: suspirando, sacamos a la luz, desde la profundidad de las tinieblas de nuestro personaje: "El Chema y él", 223 entradas o publicaciones en formato de breves relatos, poesías y otras formas de expresión incalificables, donde nos ha ido narrando, casi día a día, sus inquietudes, desesperanzas, emociones, conmociones, alegrías, ilusiones ópticas, reflejadas en fotografías, y sentimientos en general que hemos transcrito, sin quitar, modificar o añadir nada, en este sitio virtual, tan aparente y no real como él mismo.

No sabemos que le deparará en 2012 pero deseamos, como también lo hacemos contigo que ahora nos lees, lo mejor para él, lo mejor para ti. Estaremos atentos al acontecer de cada día dispuestos a seguir sus navegaciones y divagaciones para dejar constancia escrita y trasmitir sus mensajes, a veces cifrados y teledirigidos, a quienes quieran escucharle.

Gracias por tu interés, tan entrañable como el nuestro.

Los autores.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Soy tú.


Soy tú cuando me miras a los ojos,
pierdo el control de mi cuerpo
y me dejo llevar, ciego,
por la luz de tu mirada.

Soy tú cuando me hablas al oído,
encantado quedo con tu dulce voz,
de misteriosa sirena transoceánica,
que ensordece mi razón.

Soy tú cuando me abrazas,
me fundo en ti al instante,
muero en tus cálidos brazos
y contigo me confundo.

Soy tú y no soy nada: sólo tú.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

domingo, 25 de diciembre de 2011

En el aire.


Dejamos volar nuestra imaginación libremente, sin ataduras, sujetando únicamente nuestra razón, la poca que nos queda, con finos hilos de seda que nos impidan caer al vacío del ridículo.

Y nos arriesgamos, y arriesgamos el sentido común propio y el de quienes nos observan, con los pies en el suelo, esperando algún día nuestro aterrizaje forzoso.

Imaginamos lo que sentimos y, a veces, también sentimos lo que imaginamos: cuando obtenemos respuestas afirmativas que hacen posibles y reales nuestros sueños.

A punto de caer aspiramos tu cálido aire que nos eleva, otra vez, a lo más alto del cielo en busca de la inspiración que nos mantiene con vida.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Querida sombra.

Querida sombra esmeralda, hoy hace un año que nos conocimos. ¿Recuerdas aquella fría noche de calles vacías y hogares rebosantes de gentes celebrando la nochebuena con alegría? Vagaba a la deriva por la ciudad, pues no soy muy dado a celebraciones, y al verte de lejos no pude resistir la tentación de conocerte, subí al balcón para admirar de cerca tu encanto. Desde entonces todas las noches, salvo aquellas que por motivos de viaje de mi dueño no pude hacerlo, he venido a visitarte.

Tú permaneces estática y como ausente mirando hacia otro lado, indiferente, mientras yo te observo con cariño y esperanza de escuchar, alguna noche, tu voz, que espero sea tan suave y atrayente como tu color y tu silueta.

No creas que me canso de venir noche tras noche a hacerte compañía. Hoy, como recuerdo de nuestro primer aniversario, te traigo estas flores que dejo a tus pies, confiando en que no se congelen y despierten en ti algún oculto sentimiento, no importa si es de cansancio o aturdimiento por mi reiterada actitud.

Tengo ya que marcharme, pues esta noche debo atender a las sombras de mi familia, pero mañana, de nuevo, volveré a visitarte con la misma gran ilusión de todas las noches. Hasta mañana.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Trópico de Capricornio.

No es un árbol, tampoco son esferas rojas brillantes. Son ramas de árbol adornadas con efectos ópticos producidos por los últimos rayos solares del ocaso, una tarde de otoño.

No es, por tanto, un árbol de navidad propiamente dicho, pero con nuestra imaginación, la imaginación que nos envuelve en estas fechas marcadas, podemos percibirlo y sentirlo como tal.

Porque la Navidad, como antes lo fue la celebración pagana del solsticio de invierno, es un periodo mágico, de renovación de compromisos, de cambio, de ilusiones, de fantasía, de cariño y de solidaridad que celebramos con alegría e imaginación, mucha imaginación.

Yo imagino, ahora, en este momento, un mundo mejor, un futuro mundo mejor, más justo, más humano, menos técnico y más sentimental, y te imagino a ti feliz contemplando este árbol que, no siendo un árbol de navidad, así lo parece.

¿Te imaginas?

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Confusión.


Confundo el amanecer con el ocaso, acostándome de madrugada.
Confundo los azules del mar con los del cielo, y en las nubes me baño.
Confundo el sentido de las aguas del río, buscando el mar en la montaña me extravío.
Confundo la derecha con la izquierda y por eso nunca voto.
Confundo arriba con abajo, cuando subo es que bajo.
Confundo tu mirada con la mía, si me miro en el espejo.
Confundo la puerta de mi casa, entro en la tuya y en tu cama.
Confundo las palabras, digo: “quiero té” queriendo decir: “te quiero”.

Estoy tan confundido que ya no sé quién soy ni soy quien pienso.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Noticias tuyas.


En ocasiones, por prejuicios o malentendidos, interpretamos, creemos o pensamos que la otra persona, no cualquier persona sino aquella persona que realmente nos importa, porque la conocemos desde hace mucho tiempo, o incluso desde hace tan sólo unos segundos pero que ya ha dejado su huella en nuestro camino, ha perdido su interés por nosotros. Cesa así la comunicación, la comunicación verbal, escrita, pues la comunicación que nos mantiene unidos a través del recuerdo, del tiempo, de la memoria, de momentos vividos, difícilmente desaparece.
Si somos capaces de recordar con agrado lugares concretos y personas que tan sólo hemos visto un par de veces en nuestra vida, cómo vamos a olvidarnos de quienes han compartido con nosotros escenarios e historias comunes.
Es por ello que nos alegramos, sinceramente, al restablecer el diálogo, de volver a contactar con la otra persona y conocer de sus vientos favorables,  solidarizándonos con los pequeños o grandes naufragios que le acontecen.
Como navegantes en continuo ir y venir abandonamos puertos con destino a otros, y en el ajetreo de la carga y la descarga no encontramos el momento oportuno para comunicarnos, tiene que ser en alta mar, en los momentos de calma, cuando conectemos la radio para retomar el contacto.
Nos alegra saber de ti y recibir noticias tuyas.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Tus palabras.


Tus mejores palabras no son las que pronuncias, sino aquellas que callas.
Palabras que intento leer mirándote a los ojos e interpretar como si de una partitura se tratara.
Palabras con corazón, con ritmo, con alma.
Palabras separadas por largos silencios e intensas y fugaces miradas.
Palabras que callan pero dicen todo de ti y de lo que sientes.
Palabras llenas de dudas y escasas respuestas.
Palabras soñadas libremente cualquier noche, cualquier día.
Palabras que charlan con las mías, sin darnos cuenta.
Tus mejores palabras son las que callas, pero me conformo con escuchar aquellas que hablas.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Recuerdo.


Recuerdo tu rostro, tus gestos amables, tu pícara sonrisa, el aire de tu presencia. Recuerdo tu voz cariñosa, la negra melena negra y tu cuerpo de sirena en pantalones vaqueros. Tantos recuerdos, después de tanto tiempo, que permanecen todavía inalterables en mi memoria, como si fuera ayer la última vez que nos vimos. Pero han pasado los años, tantos años, y todo ha cambiado, tu vida, mi vida, tu mundo, mi mundo, ya nada es igual ni puede serlo, pero el recuerdo, tu recuerdo, continúa grabado en mi historia, en la biografía de mi vida, en un lugar preferente, destacado, dando sentido a todo lo vivido antes y ahora, en otros rostros, en otros recuerdos.
Recuerdo, te recuerdo, y noto tu presencia a mi lado sonriendo atónita mientras lees las palabras que escribo en esta fría noche de luna llena, en silencio, sin decir nada, pues ya está todo dicho, sin necesidad de comunicarnos a través del tiempo, me basta con el recuerdo para reconstruir este feliz momento.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Negra sombra.


Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

******************************
Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.

Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.

Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.

En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mi misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.

Rosalía de Castro
(Follas Novas, 1880)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Contracorriente.


A contracorriente fluimos en sentido contrario al devenir de la vida. Nadamos a contracorriente, enfrentándonos a las olas de los mares sociales. A contracorriente de tópicos, de verdades absolutas, de clichés trasnochados. En contra de la opinión general y del sentido mayoritario, a favor del sentido común y de nuestra particular opinión. Porque dudamos de casi todo, incluso de nuestras propias dudas. Porque si no vemos no creemos, tampoco cuando nos ciega la luz de la razón. Porque disfrutamos yendo, cuando los demás vuelven, y regresando antes de que parta la manada. Sólo nos dejamos llevar por la corriente de nuestra intuición, del inconsciente, de nuestro presentimiento y de los sentimientos que brotan a flor de piel, guiados por una melodía que nos atrapa, por aromas y perfumes envolventes, por la hipnotizante mirada de brillantes ojos miopes, a contracorriente.

martes, 13 de diciembre de 2011

Sobrevolando juntos.



Felices marionetas movidas por el viento de otoño al final de la tarde. Colgados de una lona, suspendidos en el aire, volando rodeados de aves que nos acompañan en nuestro viaje al encuentro con el ocaso. Sentimos el viento en la espalda meciéndonos suavemente en este columpio elevado. Contemplamos, ahí abajo, sólo unos metros debajo de nosotros, la ciudad de Córdoba. Sobrevolamos el Guadalquivir y giramos lentamente encima del puente romano observando a turistas que nos fotografían y saludan con simpatía y un poco de envidia. Azules claros que se mezclan con los primeros amarillos del atardecer esperando tornar a rojo fuego en el último momento. Yo, como siempre, detrás de ti, sigo tus evoluciones aéreas y te sigo a prudente distancia para no enredar nuestras cuerdas evitando el desastre. Nos comunicamos por medio de la radio de nuestros cascos y expresamos sentimientos de libertad y amor a la naturaleza, al arte, a la literatura, a la vida, a las emociones y a nosotros mismos, con recíproca correspondencia.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Libera tus piernas.


¿Quién ató tus piernas e impide que camines?
¿Acaso no eres tú quien paraliza tu cuerpo?
¿Vas a permanecer largo tiempo inmóvil?

Si fue alguien, rebélate, lucha y pide ayuda.
Si fuiste tú la autora del amarre, rompe tus ataduras.
¡Levántate y vuelve a danzar de nuevo, sin miedo!


Cuadro: "Sin título"
Autora: Blanca Frías

sábado, 10 de diciembre de 2011

Sirenas del Guadalquivir.


Sirenas multicolores en el barrio judío siguen mis pasos, cruzamos el puente romano, me seducen y nos dejamos llevar a orillas del Guadalquivir.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Farolas.


Soñamos ser planetas, satélites o estrellas, girando alrededor de un gran eje, expandiéndonos juntas en el infinito espacio del universo huyendo de agujeros negros.

Mas sabemos que somos farolas ancladas a la tierra mediante estilizados tubos metálicos; que carecemos de luz propia aunque brillemos en la oscuridad de la noche; que impactan en nuestra esfera meteoritos lanzados por manos gamberras; que se posan en nosotras astronautas alados.

Sabemos todo eso y lo que las bombillas ven a diario debajo de nuestras cabezas. Contemplamos la línea de horizonte, las nubes, la lluvia y las tormentas. Admiramos las noches de luna llena y soñamos, por qué no, ser algún día planetas, satélites o estrellas.