Un monolito levantado en 1929
marca el lugar donde se encuentra el yacimiento arqueológico de El Cerro de los
Santos, en Montealegre del Castillo (s. I - IV a.C.), santuario íbero que sacó
a la luz, en torno a 1860, más de quinientas esculturas (exvotos) entre las
que destaca la Dama Oferente. A unos cientos de metros de allí, el monte Arabí
con sus pinturas rupestres, la vía Heraclea (calzada romana) y la necrópolis
íbero-romana de El Llano de la Consolación, conforman un paraje excepcional
habitado por nuestros antepasados.