De Diana, a cielo abierto, el templo contemplo en Augusta Emerita, capital de la Lusitania.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa
La sombra de mi mano es negra y no por eso he dejado de quererla. Las razas son versiones de humanidad y el racismo un sinsentido irracional.
No es una o ni un 0, es un puente, pero yo veo un círculo. Hay muchas maneras de mirar y todas son válidas.
Por falta de botellas de oxígeno, tuvieron que besarse. Hicieron de la necesidad virtud, como diría aquel...
Twenty century lovePasto de grafiteros son las paredes de las casas abandonadas, pero siempre queda una ventana abierta al realismo mágico.
Mientras ella hablaba, él miraba hacia otro lado no dándose por aludido. Sombras de la incomunicación al calor del verano.