Hay una luz en la noche que guía nuestros sueños para no perdernos en la oscuridad.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa
En Navidad, llenar de armatostes la calle principal de la ciudad, no es una inocentada, es una realidad.
Buscamos niño recién nacido para belén navideño, le garantizamos un futuro brillante, pero con final triste.
En blanco y negro todo nos parece más antiguo. Es como mirar hacia atrás, a tiempos pasados que ya no volverán.
A remate de candela y antes de que se apague la vela, pujamos con promesas, cada vez más inverosímiles, a cambio de santos favores.
Siguiendo la luz, es fácil encontrar la salida. Pero hay que abrir los ojos y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo.
Mantenerte en forma, pero sin mantener las formas, huyendo de los templos de sudor, proteína y músculo.