lunes, 7 de febrero de 2011

Ya no necesito soñar para estar contigo.


"Nostálgicos delirios de un alma inquieta"
Ya no necesito soñar para estar contigo, por fin estás aquí, a mi lado, para siempre.
Llegas envuelta en tu mejor vestido y engalanada con elegantes y escogidas joyas que lucen como nunca en tus blancas manos, en tu estilizado cuello y en tu magnífico semblante, maquillado para la ocasión.
El aroma del perfume que te regalé, cuando planeamos dar el paso definitivo en nuestra relación, y el de las flores que te acompañan, llega a mis pulmones y despiertan en mí la pasión tanto tiempo reprimida. Luces magnífica y así te retratan los fotógrafos que cubren el evento, mañana serás portada, seremos noticia en la primera plana de la prensa local.
He esperando tanto tiempo este momento, hemos contenido nuestro amor imposible, buscando siempre un futuro que nunca llegaba, hasta hoy que somos libres, por fin, y nada ni nadie podrá separarnos.
Atrás quedaron nuestros sueños de una vida compartida salvando todos los obstáculos personales y sociales que impedían iniciar un rumbo común, cogidos de nuestras cálidas manos y recorriendo abrazados las sensaciones, las emociones, los sentimientos y el deseo tanto tiempo amordazado.
Llevo esperándote, inquieto, en este apartamento que elegimos hace apenas dos meses y que, con tanto cariño y ternura, acondicionamos para descansar, uno al lado del otro, el resto de nuestras vidas confundidos en la tranquilidad de los jardines que nos rodean y el silencio que nos acompaña, tan sólo roto por el alegre trino de los pájaros que anidan en estos esbeltos árboles de sombra alargada.
Nuestros vecinos, tan amables, han organizado para esta noche y en nuestro honor, cuando la comitiva que te acompaña regrese a la ciudad, una fiesta de bienvenida con baile de gala hasta el amanecer, que, por obvios motivos, deberemos finalizar para retirarnos a nuestras confortables moradas.
Gracias por tu valentía, por atreverte a dar el paso definitivo que nos proyecta unidos en un futuro cierto e inmortal, ya no necesitaremos soñar para estar juntos, pues vivimos, desde ahora, en un sueño tan real como la vida que nos envuelve.