sábado, 10 de septiembre de 2011

Lluvia de colores.


Existe un fenómeno atmosférico singular, desconocido para la mayoría de la población, que lleva por nombre: "Lluvia de colores".
Se origina en ciertas tardes de primavera y otoño: cuando la temperatura del aire ronda los veintidós grados centígrados y comienza a caer el Sol en el horizonte, bañando de color anaranjado las nubes que sobrevuelan nuestros sentimientos.
Es imprescindible para su contemplación, y ahí lo difícil de la observación, que tengamos la mente totalmente despejada de prejuicios, preocupaciones y ocupaciones vulgares, dejando el espacio libre en nuestros corazones para interpretar, disfrutar y sentir plenamente los colores que llegan a nuestra retina.
Nos limitamos a observar el fenómeno sin ningún condicionante ni barrera emocional que impida aceptar la visión que tenemos delante. Al igual que el amor, que no vemos pero sentimos profundamente, veremos y sentiremos con admiración y satisfacción la lluvia de colores que moja nuestro cerebelo para refrescar cálidamente el atardecer y limpiar de partículas grises en suspensión la atmósfera cargada de nuestras vidas.
Estad atentas y dispuestas, en las próximas tardes nubladas de otoño, para captar y gozar la lluvia de colores.

Posdata: no es necesario abrir el paraguas, la lluvia de colores tan sólo cala en nuestro interior.