martes, 23 de junio de 2020

Acero 18/10


De noble naturaleza y singular belleza, difícil era escapar de su hechizo. Certeza era para mí, ¿y para quién no?, que no daría su corazón a torcer, ni siquiera su mano rozar, por muchas palabras hiladas o deshilvanadas que a sus oídos y ojos llegaran. De acero 18/10, dureza extrema, eran sus respuestas, pero más desgasta la insistencia que una defensa a ultranza. Por fin, después de siglos de paciencia, se dejó querer, y quiso querer, como quien no quiere la cosa.