En otros tiempos, desde los púlpitos, se achacaba al comportamiento humano el castigo divino en forma de catástrofes y plagas. El remedio: oración, arrepentimiento, ofrendas, rogativas y procesiones. Gracias a dios, la Ciencia, antes o después, puede explicarlo casi todo y encontrar una solución, si todavía no es demasiado tarde. No perdamos la fe en ella.
