¡Luces!
¡Cámara!
¡Acción!
Y rodamos, abrazados en la arena,
la escena que habíamos soñado.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa