lunes, 4 de junio de 2012

En el escaparate.


Amigo, he leído tus sueños y escuchado tus pesadillas recurrentes en los espacios virtuales por donde deambulas dejando huella de insatisfecho navegante siempre a la deriva. Sé de tu interés, de tu incansable búsqueda de esa misteriosa mujer que ni tú tan siquiera conoces.

Ahora has llegado, mientras esperabas entrar al cine, a mi lado, y puedo contemplarte de cerca a través del cristal. Cristal que separa por milímetros nuestros cuerpos pero que nos permite explorar el deseo de cada uno.

Te invito a entrar en mi mundo y a exponerte a mi lado en este gran escaparate tan atrayente como tu locura y mi misterio. Te invito a sentarte junto a mí, compartiendo mesa, silencios y miradas al interior de nuestras vidas. Te invito a observar a aquellas despistadas paseantes que nos observan con morbosa atención intentando encontrar en nuestra relación la explicación a sus fragilidades.

Creo que hacemos buena pareja y, aunque sé que no soy la mujer de tus sueños, podemos juntos soñar historias que agraden, por fin, a nuestras inquietas y sutiles almas. ¿Entras?


domingo, 3 de junio de 2012

¿Quién sostiene tus sueños?

¿Quizás una ilusión?
¿Tal vez tú misma?

Mis sueños no se sostienen en pie
más allá del amanecer.
Se derrumban cada mañana
cuando despierto y siento
que ya no estás a mi lado,
que todo fue un sueño,
una ilusión sin fundamento.

viernes, 1 de junio de 2012

¿Encuentras la salida?


Al final siempre hay una salida dispuesta a abrirnos la puerta para emerger de nuevo a la luz. ¿La encuentras?

jueves, 31 de mayo de 2012

De noche.


¿Es de noche o ya no veo porque me ciega el alcohol?
¿Tienes la respuesta?
Mejor guárdala en tu silencio.
Gracias

miércoles, 30 de mayo de 2012

El faro.


En mi balcón, ahora que viene la noche, miro en dirección a ese faro, en medio de La Mancha, que ilumina y marca el camino a tu encuentro más allá del horizonte. Y siento tu presencia en la luz violeta que se pierde, apagada, en el oeste.

lunes, 28 de mayo de 2012

Le retour de la mer.

Regreso a puerto después de una larga travesía navegando y divagando en mis inquietos mares del norte.

Busco la calma al abrigo de un tranquilo puerto del sur. Atraco en este luminoso muelle de descarga para soltar lastre y liberar mi alma de pesadillas amargas.

Lanzo amarras que me atan a la realidad y doy por finalizada esta última singladura. Atrás quedaron las zozobras y tempestades. Mi voz tan sólo fue un trueno en la tormenta, un trueno apagado en el eco de la bodega de mi barco que ahora regresa a puerto exhausto y con el casco oxidado.


domingo, 27 de mayo de 2012

De regreso.


Querida amiga, regresé a mi ciudad el pasado día 15. Ese era el día de nuestra cita y así está escrito en el wasap que te envié. Anduve recorriendo los andenes de Cuatro Caminos y te vi pasar en un tren en sentido contrario. Pensé que no fuiste capaz de bajar y enfrentarte a mi presencia. Escapé de los oscuros túneles de tu ausencia y volví a la luz de San Isidro buscando tu rostro en los escaparates de mi memoria.

Ahora, leyendo tu mensaje, compruebo que se trató de otro despiste tuyo, propio de una mujer como tú que tan sólo existe en mi imaginación.

Volveré pronto a Madrid por motivos laborales y confío, de nuevo, volver a verte pasar en otro tren paralelo al mío, o encontrarte tecleando sentada en el banco de la estación. Es esa ocasión tal vez seas real y podamos continuar juntos el viaje hasta el final.

viernes, 25 de mayo de 2012

03 14


‎03 14 una historia de amor sobre raíles: ¿Quién dice que las máquinas no sienten?

jueves, 24 de mayo de 2012

24 de mayo.

Otro 24 de mayo para felicitarte y felicitarme por tener una amiga especial como tú.

Aunque nos comunicamos de tarde en tarde creo que seguimos conectados a través del hilo del recuerdo, yo te veo en mis pensamientos y en sueños de colores.

Podría hablarte de la rutina de la vida y de los momentos mágicos y especiales que le dan sentido, pero hoy solamente te escribo para manifestar mi amistad, mi cariño y desearte un buen día y una buena vida.

martes, 22 de mayo de 2012

¿De verdad?


La mentira es una verdad imaginada.

Inventamos mentiras todos los días, a cada momento. Mentiras para nuestros amigos, familiares y compañeros de trabajo. Mentiras destinadas a desconocidos y a quienes nos llaman por teléfono.

Mentiras cuando vamos a la compra y a la cafetería. Mentimos en las encuestas, en la consulta médica y hasta en el confesionario.

Fabricamos mentiras ajenas por encargo. Para aquellas personas auténticas y verdaderas que no han mentido nunca y no saben hacerlas.

Mentiras disfrazadas de mentira para que parezcan verdaderas.

Mentiras encadenadas que sirven de tapadera a la siguiente y desembocan en una verdad irrefutable.

Mentiras de verdad, que no mienten nunca.

¿Necesitas una gran mentira? Pues di la verdad: nadie te creerá.

lunes, 21 de mayo de 2012

El mundo real.

Asciendo al mundo real, recorro las calles y busco tu rostro perdido en cualquier trasnochado escaparate de Madrid. Pero solo encuentro, en mi recuerdo, el tenue reflejo de aquello que un día fuiste.

domingo, 20 de mayo de 2012

Tu tren.


En la encrucijada llega tu tren al andén opuesto. Volvemos a encontrarnos, tan cerca, circulando por vías paralelas y sentidos contrarios, sin cruzar una palabra.

sábado, 19 de mayo de 2012

La línea amarilla.

Piso la línea amarilla, que separa lo sublime de lo ridículo, adentrándome en el oscuro túnel de tu ausencia, mientras sueño que sigues mis pasos.

viernes, 18 de mayo de 2012

En las catacumbas.

Y en las entrañas de mi subterránea ciudad imaginaria elijo siempre, de los cuatro, el camino imperfecto que huye de la luz hacia el oeste.

jueves, 17 de mayo de 2012

En la estación.

Abandono el convoy, que arribó diligente a la estación central, y recorro desérticos pasillos mecánicos en busca de la puerta de entrada a mis catacumbas.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Entre lusco e fusco.

Viajo solo por la vida en vagones vacíos de clase turista. Sin billete de ida ni de vuelta, dejándome llevar por la incertidumbre que conduce la máquina del destino, entre “lusco e fusco”.

sábado, 12 de mayo de 2012

Encuentro la salida.


En la tranquilidad de la tarde, contemplando y viviendo el paisaje con total libertad, observo lo que ven mis ojos sin asomarme a las ideas, a las definiciones y a las imágenes que almaceno en mi memoria.

Olvido el concepto de árbol, de agua, de cielo y miro un puente que espera abajo.

Comprendo que ahí está la salida, el camino a mi próximo destino.

viernes, 11 de mayo de 2012

¿Cruzamos el puente?


Un largo puente conectando mi orilla con tu orilla. Un puente que salva las dificultades y supera el abismo que nos separa.

Un puente firme y seguro, de pilares profundos, anclado bajo la dulce agua que cubre nuestro pasado.

Un gran puente para encontrarnos en el aire, en terreno de nadie, y estrechar manos antes de abrazar nuestros cuerpos.

Un puente de entrada nos reúne; y de salida: permitiéndonos huir corriendo.

Un puente de explosivos minado, con dos mandos a distancia: en tus manos y en mis manos, que pueda volar por los aires en los momentos de duda.

Un puente bendito te acerca a mi lado; y maldito: de suicidas desesperados. ¿Cruzamos?


miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Por qué cierras los ojos?


¿Por qué cierras los ojos?
Porque me deslumbra tu mirada.
¿Por eso las gafas de sol?
Aun siendo ciego me deslumbraría.
Y tú, ¿por qué los cierras?
Cuando beso, cuando lloro y cuando sueño, cierro los ojos.

martes, 8 de mayo de 2012

Siguiendo su rastro.


Gente que entra y sale de tu vida en el transcurso de los años, como los verdaderos amigos, dejando sus huellas en tu corazón. Incluso otras gentes, no amigas, también las dejan. Sigamos su rastro.

viernes, 4 de mayo de 2012

Una pareja singular.


No era una relación sentimental al uso, más bien se trataba de sentimientos compartidos y coincidentes en el espacio y en el tiempo, sin normas, con total libertad.

También es cierto que el lenguaje verbal había sido reducido a la mínima expresión, no necesitaban palabras para comunicarse, les bastaban los gestos, la intuición y la mirada cómplice.

No tenían establecido un horario común, ni repartidas tareas para el día a día. Aun así todo funcionaba perfectamente. La intendencia dentro de la vivienda compartida no generaba conflictos y, milagrosamente, se desarrollaba ordenadamente. A veces coincidían a la hora de la comida, o de la cena, y uno de los dos, desconociendo si el otro vendría, ya había preparado todo. El resto de tareas del hogar: compras, lavado de ropa, limpieza, planchado y pequeñas reparaciones, salían adelante sin aparente organización, no generando discusiones ni roces propios de otras parejas más estandarizadas.

También el tiempo libre lo disfrutaban cada uno a su aire: lectura, actividades deportivas y culturales, solos o en compañía de otras personas: amigos, compañeros, familiares. En ocasiones coincidían, casualmente, en una obra de teatro, en un espectáculo de danza o en la butaca de al lado en la filmoteca, y continuaban callados, uno al lado de la otra, pero unidos por unos lazos tan intensos como misteriosos.

Si uno de los dos marchaba de viaje, por motivos laborales o de placer, no necesitaba dar explicaciones del lugar, objeto y duración del mismo. Tampoco era necesaria una despedida formal ni la consiguiente bienvenida de regreso. No quiere decir que en ninguna ocasión marcharan juntos de viaje compartiendo medio de locomoción y habitación de hotel, pero llegados al lugar de destino continuaban cada uno a su ritmo, con total independencia.

El contacto físico y emocional suplía ampliamente la falta de palabras. Los gestos, abrazos, las caricias y los besos afloraban en cualquier momento, por iniciativa de uno de los dos, y siempre eran aceptados con agrado por el otro, a cualquier hora, en cualquier situación, satisfaciendo el deseo de ambos hasta la próxima, y no muy lejana, excitación.

Por supuesto no existía entre ellos ningún contrato, enlace o pacto, que certificara su relación y estipulara cláusulas legales en caso de discrepancia o conflicto. Del mismo modo que, por puro instinto, comenzaron a vivir “juntos” sabían que en cualquier momento podría extinguirse el vínculo sentimental que les mantenía “unidos”.

Yo, que fui amigo de ambos, de cada uno por separado, conocí todos estos detalles de sus vidas, y de su vida en común, por las conversaciones y los momentos vividos con ellos, porque eran grandes conversadores a pesar de que no necesitaran la palabra para comunicarse en pareja.

Desde hace algunos meses no he vuelto a verlos, ni he tenido noticias suyas. Sé que abandonaron sus trabajos y la vivienda que compartían permanece cerrada, sin señales de vida. Desconozco qué ha sido de ellos, si marcharon juntos, o por separado, con destino incierto o planificado. Aunque si sé que la huella que dejaron dentro de mí permanecerá inalterable y que jamás podré olvidarlos, como creo que ellos tampoco me olvidan.

martes, 1 de mayo de 2012

Dependencia sin ley.


Procura no depender de nada, de nadie, pero tampoco dependas demasiado de ti, puedes convertirte en tu propia sombra.

lunes, 30 de abril de 2012

Chovendo.


Es la magia de la lluvia que limpia nuestras almas.
Abrazados, bajo un paraguas, vivimos en la tristeza estos días grises y lluviosos.
Pero gracias a la tristeza podemos reconocer la alegría,
"cando chega", aunque a veces tarda en llegar.

Gracias Ana, un abrazo.

domingo, 29 de abril de 2012

Un patio andaluz.


Un patio andaluz en primavera, de flores multicolores y aromas de azahar; dos viejas mecedoras, que ya mecieron muchas siestas y muchos sueños al ritmo del agua de la fuente; un libro digital, o de tapas de cartón, en nuestra manos. Nos sumergimos en la lectura, dejándonos llevar, viviendo la historia contada y olvidándonos de la propia. ¿Me acompañas?

sábado, 28 de abril de 2012

Tu interior.


Nunca, hasta ahora, hemos estado tan cerca, tan juntos. Sólo nos separa un débil vidrio transparente que refleja mi intención de retratarte tal como eres: mostrando tu interior al público, sin ningún pudor. No quieres mostrar tu rostro, lo entiendo, respeto tu deseo y me centro en el centro de tu cuerpo, olvidándome de brazos y piernas que andan arrinconados en la trastienda para cuando llegue la ocasión: el cambio de temporada.

Te conozco desde el primer día que inauguraron esta tienda de ropa "íntima femenina". ¿Por qué la llaman íntima?, acaso la intimidad no es un estado psíquico en vez de físico. A fin de cuentas nuestros cuerpos están siempre expuestos, más o menos cubiertos o destapados, a las miradas de los demás.

Nuestro interior, aquello que pensamos, lo que sentimos, nuestros deseos, fobias, las frustraciones que nos acompañan y el resto de equipamiento que compone nuestra personalidad es lo que realmente ocultamos o compartimos, todo o parte, con quienes queremos compartirlo.

Y tu interior no es lo que vemos tras los cristales, ni ahora mismo en esta fotografía. Tu interior es el de una mujer inteligente, creativa, sentimental, fascinada por el mundo que día a día desfila delante de este escaparate situado en la calle más céntrica y comercial de la ciudad. Sé que tienes admiradores que vienen a verte varias veces al día, mirándote de reojo cuando se sienten observados, y directamente a los ojos, hechizados por tu mirada profunda y penetrante, en los momentos que la calle se encuentra vacía.

Tienes vida, una intensa vida interior. No eres una muñeca mona que vende cualquier prenda a precios elevados. Es tu trabajo que no has elegido, como casi todos nosotros, pero pones en él toda tu energía y complicidad para seducirnos: a nosotros y a ellas que desean parecerse a ti. Y transmites esa fuerza, esa vitalidad que nos confunde y hasta llega a enamorarnos. Así eres tú, así es tu interior.

viernes, 27 de abril de 2012

Náufrago.


Ya en alta mar, rodeado de nubes saladas, me pierdo en el inmenso mar azul de tus atrayentes ojos: y naufrago. ¿Cuándo vendrás a rescatarme?

jueves, 26 de abril de 2012

El puente colgante.


La vida es un puente entre dos orillas, orillas de una misma realidad: principio y fin, origen y destino.

Andamos colgados en este puente recién estrenado. Intentamos cruzar al otro lado, salvando el abismo que amenaza ahora bajo nuestros inquietos pies. Atrás la historia recorrida, que no ha sido fácil, ni sencilla; por delante un camino incierto y peligroso que se estrecha día a día, agobiando la marcha.

Pero seguimos adelante, sin retroceder siquiera un paso, abriendo el futuro a cada momento, disfrutando del riesgo y de la compañía que, incomprensiblemente, ha decidido marchar junto a nosotros.

El viento fuerte, nuestro propio caminar y los pequeños terremotos personales, mueven los cables de acero tambaleándonos como si hubiéramos bebido el licor de la nausea.

Aún así hemos logrado cruzar este peligroso cortado, superar las dificultades del terreno y dominado nuestros absurdos miedos recurrentes e injustificados.

Seguimos con vida, desafiando a la muerte.

O miradoiro.


E ti que miras?

Gustame!

Mirar?

miércoles, 25 de abril de 2012

Buscando alojamiento de larga estancia.

¿Sabes que me estoy muriendo otra vez? Pues sí, eso parece. Además creo que en esta ocasión será la definitiva y, por tanto, es muy posible que ya no volvamos a vernos.

Como contable soy muy previsor y ando buscando alojamiento estable y permanente para mi cuerpo: un lugar tranquilo y agradable, en buena compañía.

He encontrado este pequeño y acogedor cementerio de Zuheros, con preciosas vistas al castillo excavado en la roca y enclavado en la Subbética. El enterrador, aunque ahora ya no se entierra a nadie en tierra cristiana, amablemente me ha acompañado en una visita guiada por las instalaciones. Está todo muy limpio y adornado con sencillas flores de primavera. Los cipreses, que siguen creyendo en Dios, estilizados y muy verdes, marcan el lugar, como debe ser. ¡Y qué decir de la compañía, de mis futuros vecinos y vecinas!: gentes simpáticas, con historias muy humanas, son alegres y vitalistas. Es lo que necesita mi carácter gallego para abandonar definitivamente la nostalgia atlántica.

Manuel, el gerente de este coqueto y magnífico complejo residencial, me ha ofertado un nicho-ático precioso, a muy buen precio –prefiero estar en las alturas, hay mejores vistas; además no creo que podáis venir a menudo a traerme flores- encalado recientemente y orientado al oeste, para disfrutar intensamente de los atardeceres andaluces.

He entregado una cantidad a cuenta, en señal de reserva, antes de firmar el contrato definitivo. Contrato con una duración de noventa y nueve años, tiempo suficiente por si decido reencarnarme. En ese caso, y si encuentro sustituto, me devuelven la parte proporcional al tiempo no disfrutado: un chollo, de veras.

Quiero ver otros sitios y otras opciones, tal vez encuentre, no lo creo, algo más interesante. Os tendré informados por si queréis acompañarme en un futuro no tan lejano.

lunes, 23 de abril de 2012

¿Nos sentamos?


Un banco vacío, un paisaje, una tarde, tu compañía, mi compañía: ¿Nos sentamos?
No es necesario hablar, que hablemos; nos basta mirar, que miremos, aquello que tenemos delante y a quién está a nuestro lado, en silencio.
Tampoco pensamos, ¿para qué pensar?; ni soñamos, todavía es pronto; ni reímos, y tampoco lloramos.
Pero sentimos. Sentimos la calma, el viento que vuela tranquilo, el aroma de azahar, el sonido del agua en una fuente cercana y nuestras respiraciones: lentas y acompasadas.
Sentimos paz, armonía, la suavidad de las nubes y los colores que pintan el cielo.

Al final, después de vivir esas sensaciones, tuvimos que levantarnos y regresar a la rutina, al ajetreo de la vida. Pero queda el recuerdo, y la fotografía, para despertar la memoria y sentarnos de nuevo: ¿Nos sentamos?

sábado, 21 de abril de 2012

Detrás del muro.


Sé que estás ahí detrás, oculta, contemplando el paisaje de olivos bajo esta luz de primavera. Escuchas mi voz al otro lado del muro, este muro hostil que nos separa. Pero callas y no muestras tu cuerpo, ni tan siquiera tu luminoso rostro. No importa: porque escucho tu voz interior, leo tus nobles pensamientos y siento aquello que tu sientes por mí. Veo tu figura a través del recuerdo y sueño todo lo que no puedo vivir a tu lado, estando tan cerca.
Sé que estás ahí detrás. ¿Hasta cuándo?