Lo que estamos viviendo, ahora, ha merecido la pena de no haberlo vivido antes.
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa
viernes, 15 de noviembre de 2013
jueves, 14 de noviembre de 2013
Once días.
Llegaste a mi vida sin un “por
qué”,
Sin sentido,
Sin explicación.
Tan sólo sé que llegaste
Y que te has quedado,
Aquí estás,
Aquí sigues.
Ahogándome estaba
Y encontré el tronco
Al que agarrarme
Para no hundirme del todo.
En tan poco tiempo me has hecho
reír,
Y soñar.
He descubierto tu forma de ser,
Y de sentir.
Jamás pensé en un amigo así,
Como tú,
En tan poco tiempo
Y que tanto me aporte.
Por entrar en mi vida, gracias
Y por permanecer en ella,
también,
Por continuar siendo amigo,
Confidente y mago
Con el poder de ayudarme a vivir.
Ignoro cuánto tiempo durará,
Pero si esta noche acabase,
Tan sólo por estos once días,
Habría merecido la pena.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Sin pretensiones.
No pretendo enamorarte,
Tan sólo deseo que vivas enamorado.
Eres libre,
De tu libertad emana la belleza
Que veo con mis ojos
Y con el corazón siento.
El cuerpo a ratos pincha
Pero el alma,
Inflamada,
No necesita analgésicos.
Es el pensamiento de hoy,
Mañana vendrán otros tan
sinceros.
Michelle
martes, 12 de noviembre de 2013
Tarde de Luna.
Ahí arriba,
como una débil nube,
a pleno sol
de un mágico noviembre,
te presentas.
¿Por qué nos confundes Luna?
¿Acaso podemos ocultar,
envueltos en la luz de la tarde,
el amor que nos sostiene?
Te miramos,
sorprendidos,
esperando que un viento de otoño te desvanezca.
Pero no,
llegará la noche
y certificará tu esencia.
Eres real,
una Luna creciente,
como nuestros sentimientos que,
indómitos,
nos llevan.
¿A dónde?
lunes, 11 de noviembre de 2013
domingo, 10 de noviembre de 2013
Tejiendo redes.
Tejiendo redes,
de hilos de seda invisible,
que atrapen tu esencia,
la que flota en el aire que suavemente respiro.
Redes marinas que te buscan mientras,
despistado y ausente,
buceas en sueños de plata y misterio.
Serás mío sin darte cuenta,
pero libre y con los pies en la tierra
para huir de las tinieblas de la rutina.
Redes de amor y dulzura
que tejo a cada instante
sin apenas darme cuenta.
Michelle
sábado, 9 de noviembre de 2013
El Soldado poeta.
A Gloria de la Sierra
Un cuento:
Un cuento:
El cuento de Gloria,
Un personaje enamorado:
Soldado poeta,
Y una Reina amada.
Música y poesía en la mañana,
Cantando amores imposibles,
Soñando sueños despiertos.
Un viento frío turba a la Reina,
Oídos atentos,
Versos que calan por dentro.
Buscando entre la tropa
Sin encontrar respuesta,
Pero una mirada le llega al alma.
Amor correspondido en la distancia,
Pasión contenida
Y esfuerzos para estar junto a ella.
Sol que quema,
Luna llena aliada,
Una cuerda anudada
Y el amor que estalla.
Un cuento:
El cuento de Gloria,
Un amigo enamorado:
Soldado poeta,
Y una misteriosa Reina.
viernes, 8 de noviembre de 2013
El soldado poeta.
De la colección "Cuentos de una Reina"
Por Gloria de la Sierra para "El Chema y él"
Érase una vez un soldado que estaba muy enamorado de su majestad la reina. Para él su reina era inalcanzable. Pero nada de eso le impedía soñar. Apostado en el patio de armas la veía cada mañana cuando se asomaba a la ventana de palacio. Mientras todos sus compañeros se dedicaban a beber y disfrutar del tiempo libre él pasaba el tiempo tocando el laúd y escribiendo poemas de amor para ella.
El soldado sabía que esos poemas nunca llegarían hasta ella, pero aun así los escribía. En las noches, a solas en ese patio, daba vida a esos poemas acompañado del laúd de un amigo que tocaba junto a él y que sabía de las desdichas del pobre soldado.
Siempre era igual. Todos los días se repetía lo mismo. Y cada día que pasaba el soldado estaba más y más triste.
Una noche de mucho, mucho viento, la Reina, acostada en su cama, no podía dormir. El viento era tan fuerte que hacia batir los portalones de su ventana. Se levantó, abrió la ventana y se asomó al exterior, entonces lo escuchó. Era una melodía preciosa la que acompañaba a la voz más perfecta que jamás había oído recitando los versos más bellos que jamás nunca escuchó.
A partir de ese momento la reina cada noche abría la ventana y, tendida en su cama, escuchaba las canciones de amor que cantaba el soldado. Eran canciones tristes pero muy bellas. Canciones de desamor, de amores no correspondidos, de esperanza, de anhelos imposibles. Eran canciones que a la reina hacían llorar pero también soñar. Y la reina soñaba con que ella era la dueña de ese amor tan anhelado y así, poco a poco, y noche tras noche, la reina se fue enamorando del soldado, sin apenas darse cuenta de que lo hacía.
Y los días se fueron sucediendo. Uno tras otro. Todos iguales. Durante el día la reina miraba desde su ventana preguntándose quien sería ese soldado. Y él alzaba la vista y la veía...cada día más bella...cada día más hermosa...y cada día la amaba más.
Durante la noche acostada y sin poder dormir escuchaba las canciones de su soldado.
¿Lo vería alguna vez? ¿Descubriría quién era?....
Un día, muy de madrugada, la reina decidió salir a dar un paseo. Todos en palacio dormían y tan solo los soldados se encontraban en el patio preparando sus caballos y sus ropajes.
La reina los miraba de uno en uno:
-éste es muy feo...no puede ser mi soldado.
-aquel tiene cara de bestia. No creo que sepa escribir canciones y versos como los de mi soldado.
-y ese otro de allí, es apenas un niño.
Y así uno tras otro los iba analizando. Pero no encontraba a su soldado. Entristecida se dio la vuelta para volver al palacio, entonces lo vio y supo que era él. Porque el soldado la estaba mirando y en sus ojos se reflejaba todo el amor que sentía por ella.
Por un instante sus miradas se cruzaron. Los ojos verdes de él. Los ojos castaños de ella. Y en ese instante, sin palabras, los dos supieron que se amarían para siempre.
A partir de ese día el soldado solo tenía una meta: Subir por la ventana a los aposentos de su reina.
Pero el rey lo había visto todo. ¡Él era el rey y jamás ningún soldado osaría quitarle a su amada esposa!
El soldado consiguió una cuerda larga hecha de nudos y al amanecer la utilizó para conseguir alcanzar su meta. Entonces el rey se transformó en sol. Un sol abrasador. Quemaba mucho, más que nunca. Y cada vez que el soldado trepaba hacia lo alto el sol le quemaba más, y si alzaba la vista para mirar arriba el sol no le dejaba ver.
El soldado lo intento varías veces pero cuanto más veces lo hacía más calor desprendía el sol. Al final el soldado tuvo que desistir. Tenía los brazos, las manos y el rostro muy quemados y sus ojos abrasados casi no podían ver.
Pasaron los días y las noches. Unos días en los que la reina y el soldado se miraban a los ojos y, sin utilizar palabras, se decían todo el amor que sentían el uno por el otro. Anhelaban estar juntos pero ella no era libre, su esposo tenía mucho poder y él... Él no era nada más que un simple soldado a las órdenes de su rey.
Pero en la vida hay que aprender a arriesgar si algo se quiere conseguir, y así lo pensó el soldado.
Intuía que la reina no dormía sola y que el rey la acompañaba en las noches pero, aun así, pensó que ese era el mejor momento. El sol no abrasaba y el rey con suerte estaría durmiendo.
Y así fue como una noche, aprovechando la luna llena para poder guiarse mejor, el soldado comenzó a trepar por esa cuerda de nudos. Cada nudo por el que avanzada sentía latir más rápido su corazón. Tenía miedo pero no desistió. Su coraje y los ojos de su reina hicieron el resto. Porque allí, en lo alto de la torre y junto a la ventana, estaba la reina esperando a su amado. La reina dormía sola, como todas las reinas, aunque eso el soldado no lo sabía.
Subió, trepó y poco a poco llegó arriba, al lado de su reina. Y en ese mismo instante supo, en verdad, cuanto la amaba.
Cuentan y cuentan las leyendas que a partir de esa noche, todas la noches, en ese Reino aparecía la luna llena posada encima de la ventana de la reina y que esa luna no desaparecía hasta el amanecer.
jueves, 7 de noviembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
martes, 5 de noviembre de 2013
lunes, 4 de noviembre de 2013
Si me pierdo.
Y si algún me pierdo, en el ajetreo de la vida, espero que me busques, me encuentres y me indiques “el camino”.
En ti confío.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Siluetas.
El misterio de las siluetas que buscan la gloria.
Lejanas y diminutas ahí arriba y tan grandes y cercanas en mi memoria. Tocarán las nubes y besarán el cielo como yo acaricio y abrazo su recuerdo.
Y bajarán a mi lado o subiré a su encuentro para seguir caminando juntos por los senderos.
Pero falta una que anda perdida en un bosque de sueños.
La buscaré bajo un cielo de estrellas y llegará a mi lado envuelta en un manto de niebla.
Le daré calor y me devolverá una sonrisa eterna.
Siluetas, tan sólo siluetas que buscan la gloria.
lunes, 28 de octubre de 2013
A oscuras y en silencio.
José Manuel, en la oscuridad vemos todo más claro. Una luz interior nos ilumina para comprender aquello que nos está pasando. Y es también en silencio cuando escuchamos con nitidez la voz sincera de nuestra alma. Necesitamos pues de ese clima de intimidad, que nos aísle del ruido ensordecedor de ahí fuera y ciegue la visión de imágenes distorsionadas, para encontrar el camino, la luz y el sonido de nuestro nuevo destino.
sábado, 26 de octubre de 2013
YGHBN
Y grises horas bordeando noches. Noches de insomnio girando
alrededor de un pensamiento atascado en su mente. Horas y horas esperando ver
la luz filtrarse por las rendijas de un nuevo amanecer. Era su castigo, su penitencia por la cobardía
que tiempo atrás la arrojó a las tinieblas. No pudo, o no quiso dar un paso
hacia adelante y ahora sufría las consecuencias.
Pero no todo estaba perdido, una llamada de teléfono en la madrugada la puso en alerta
y disparó los resortes que la sacarían de ese triste letargo. Era él quien la
convocaba, dentro de un par de horas, a un café a la hora de siempre y en la
cafetería cómplice que cada mañana, no hace tanto, los acogía para mirarse a los ojos y celebrar la vida.
Receló en un primer momento pero no pudo abandonar la idea
de volver a verle. Una ducha fría despejó por completo su mente y tensó los
músculos de su cuerpo. Dispuesta a dejarse llevar esta vez por aquello que le
dictará su corazón se vistió deprisa y se lanzó a la calle para estirar las
piernas y ver amanecer en el parque.
Puntual, como nunca lo había sido, entraba en la cafetería y,
con el corazón a punto de escapársele, miró a ambos lados buscándole. Y allí estaba él,
en el taburete de siempre ojeando El País y saboreando un cortado hirviendo.
Se situó a su espalda sigilosamente y, con voz temblorosa,
pronunció un “hola” repleto de emociones contenidas. Él giró la cabeza, se
levantó del taburete, la miró fijamente a los ojos y cayeron juntos en un
prolongado abrazo de siete segundos, era el tiempo establecido para
transmitirse, sin palabras, todo lo que habitaba en sus almas.
Y allí quedaron, frente a frente, contándose sus vidas como
si nada hubiera ocurrido desde aquella última vez que compartieron un café para dos.
Desconocemos qué aconteció tras ese emotivo reencuentro. No
hemos vuelto a tener noticias de ellos pero, llegado el caso, daremos cuenta de
la evolución de esta apasionada historia en cualquier momento. Permaneced
atentos.
viernes, 25 de octubre de 2013
Recordándote.
Sigo recordándote con cariño, pasa el tiempo pero permanece la huella de una gran amistad.
Un viernes cualquiera,
cualquier viernes,
una mañana de otoño,
otoño por la mañana,
un cielo gris,
gris como la materia,
un recuerdo en la memoria,
memoria de recuerdos,
una ausencia siento,
y siento tu ausencia.
jueves, 24 de octubre de 2013
¿Te dedicarás a ser poeta?
Sé que tú también eres poeta, que miras al mundo con ojos muy despiertos y ves lo que otros no pueden ver; que sientes en tu alma, de una manera especial, cualquier guiño del destino, trastornándote por dentro; que vives intensamente y sueñas otras realidades paralelas; y que cuando escribes con el corazón en la mano fluyen preciosos versos que yo intento ordenar.
¿Te dedicarás a ser poeta?
martes, 22 de octubre de 2013
Bajo un cielo gris.
Nos quedamos con la poesía de los cuerpos que yacen en plena
naturaleza rodeados de la belleza que tanto admiramos y amamos. Ese sería el
destino ideal de nuestros cuerpos para fundirnos con nuestra madre Tierra;
nuestras almas continuarán viajando, sin duda, en inmaculadas nubes de algodón
mecidas por un cálido y suave viento.
lunes, 21 de octubre de 2013
sábado, 19 de octubre de 2013
viernes, 18 de octubre de 2013
No tocar.
Secada la flor, permanece el
recuerdo de su belleza en punzantes espinas amarillas, y el perfume de su
esencia en el frío viento de otoño.
martes, 15 de octubre de 2013
De camino.
Tren 5065
Coche 08
199 Km/h
07:14
Una joven estudiante, sentada junto a la puerta, teje con lana color violeta. Una película empezada, que viene de Alicante, en la pantalla. Caras de sueño, ojos cerrados, música que suena en los auriculares. Un destino común: Madrid, atravesando la llanura. Una bella mujer ocupa el asiento delantero, junto a la ventanilla. Contemplo su rostro reflejado en el cristal de la noche. Sé que bajará en Cuenca y creo que jamás volveré a verla.
Ya llego
sábado, 12 de octubre de 2013
viernes, 11 de octubre de 2013
Mia Couto.
"Un truco para ser feliz consiste en desdoblarse en muchas vidas y personajes, transformarse uno en su propia narrativa".
Mia Couto
miércoles, 9 de octubre de 2013
Naufragando.
Cuando navegamos en un mar de dudas e incertidumbres y una ola inesperada y traicionera desarbola nuestra embarcación, arrojándonos al naufragio, sentimos, pasado el aturdimiento, la necesidad de volver a empezar de nuevo, construir otro barco y regresar a la mar.
lunes, 7 de octubre de 2013
Al final.
Al final todo acaba rompiéndose, pero la ruptura nos permite visualizar con mayor nitidez el cuentakilómetros de nuestras vidas.
domingo, 6 de octubre de 2013
jueves, 3 de octubre de 2013
Puedo quererte.
callado y con la boca cerrada,
puedo quererte con la mirada,
que no habla pero tampoco calla,
puedo quererte en la distancia,
acortando el tiempo que nos
separa,
puedo quererte toda la vida,
sin pronunciar una sola palabra,
mas ahora, en esta tarde de otoño,
quiero quererte como me pide el
alma.
miércoles, 2 de octubre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
La alambrada.
Una alambrada de acero de espino
nos separa: tú dentro y yo fuera. Si fuera posible saltar esta
infame muralla y estrechar nuestras manos, o abrazar nuestros cuerpos, en
tiempo de paz, habría dado sus frutos el esfuerzo de llegar hasta aquí para encontrarte.
Pero no hay paz si no cesa la guerra. Una guerra de apasionadas escaramuzas que
nos mantiene alerta y en guardia para evitar que la ronda de la guardia nos
sorprenda.
lunes, 30 de septiembre de 2013
domingo, 29 de septiembre de 2013
viernes, 27 de septiembre de 2013
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