¿Cuántas veces llamé a tu puerta
y no quisiste abrir?
Y ahora que dejado de hacerlo:
¿Por qué me llamas?
¿Qué quieres de mí?
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa