lunes, 14 de noviembre de 2011

Aparición.


Inesperada sonrisa
ademán cómplice
ojos chispeantes
labios frambuesa
gestos alegres
amable princesa.

domingo, 13 de noviembre de 2011

"La inspiración juega un papel muy importante, aunque la musa sólo te da el primer verso".

Luis Alberto de Cuenca

La ausencia de tu presencia.


Palabras que anuncian tu presencia
apacibles aguardamos tu llegada
pasan cortos minutos alegres
y estrechas horas de espera
no llegas y por tanto no vienes
transmutándote en ausencia.

sábado, 12 de noviembre de 2011

La rebelión de los libros de Eva.

Querida Eva, nos llegan noticias por medio de un amigo común, aunque él pretende no serlo (común), que te quiere y quiere evitar el desastre. Malas noticias anunciando tu intención de abandonarnos, de dejarnos morir en el olvido de las estanterías, cogiendo polvo, o llevarnos al contenedor de papel usado para reciclarnos en envases, en papel higiénico o de periódico. Olvidarnos para siempre y darle paso al “ebook”, ese cacharro frío e infame que nos roba lectores día a día.

Ignoras que aprendiste a leer y soñar con nosotros, inmersa en cuentos con grandes letras y atractivos dibujos de colores que conseguían hacer volar tu imaginación. Tu cuerpo y tu inteligencia crecieron con nosotros: en los libros de texto, en las novelas para adolescentes, en aquellos ininteligibles libros de psicología y en los farragosos manuales que manejas en el trabajo. Nosotros, en cambio, no hemos pensado jamás abandonarte, te queremos y te comprendemos, somos parte de tu historia y de tu familia.

Ahora disfrutas de la lectura de “best seller”, y, como tenemos vida propia, nos vamos adaptando, conforme avanzas en la trama de la novela, a tu estado de ánimo en cada momento. Sí, porque los libros, como la vida, tenemos un principio (a veces también un prólogo) y un final (a veces también un epílogo), pero la historia que contamos es diferente para cada lector. Obtenéis conclusiones y reflexiones personales distintas, ¿acaso un "ebook" puede transmitir tanta emoción? Por no hablarte de nuestras atractivas cubiertas que incitan a cogernos; del tacto del papel; de nuestros lomos; del aroma que desprendemos: a tinta fresca de la última edición y a nostálgico perfume en las primeras; de las tapas traseras que con un pequeño resumen te animan a la lectura. El brillo de nuestras palabras no puede compararse con la fría luz de una pantalla, ni tus dedos con las teclas de plástico que la acompañan.

Hemos estado en tus manos desde el primer momento, elegidos en la librería, o llegamos a tu casa envueltos en papel de regalo. Algunos contenemos emotivas dedicatorias. Otros hemos sido marcados con tu ex libris. Nos has acariciado, besado, olido, escuchado, a veces caímos al suelo cuando cerrabas los ojos de cansancio. Hemos viajado contigo, a la playa, a la montaña, mojado juntos, rebozado en arena, manchado, reído, llorado, vivido, y no nos ha importado, te queríamos tal como eras. ¿Imaginas lo que durará el “ebook” en tus inquietas y torpes manos? ¿Y cuando se agote la batería y te deje colgada en el desenlace final? Maldecirás y lo estamparás contra el suelo.

No queremos amenazarte pero sabes que hay otros libros no tan buenos como nosotros. Libros asesinos, sicarios dispuestos a vengar grandes afrentas. Libros que ocultan un arma de fuego en su interior, prestas a dispararse involuntariamente. Libros con puñales afilados, con veneno en polvo entre sus páginas, cargados de explosivos, infectados de radiactividad. Otros, como volúmenes de enciclopedia, aparentemente inofensivos, caen desde gran altura impactando en las cabezas y causando daños cerebrales irreparables. Debes valorar los pros y los contras en tu decisión y no dejarte llevar, como haces habitualmente, por la primera impresión, por impulsos emocionales, pues las consecuencias pueden ser nefastas para ti y para nosotros.

Con cariño y resquemor,

Tus libros de toda la vida


Sigo estando ...

Sentada al borde de un precipicio, más abajo estaba el río. Había una luz increíblemente hermosa y, como no, rodeada de pequeñas montañas.

Éste es el escenario de mi vida, así lo siento y así seguiré soñando. ¿Qué tiene todo esto que a mí me llena tanto? ¿Libertad, soledad, misterio, belleza? Quizá nunca lo sepa, pero no importa sigo estando…

“La luz polarizada del Sol penetra en tu alma iluminándola y transmitiéndole la energía necesaria para continuar tu camino: arriesgándote, bordeando el precipicio de la vida, sintiéndote protagonista y enamorándote de tanta belleza que encuentras subiendo y bajando montañas de sentimientos, de ilusiones y de emociones”.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Remando.


Preferíamos navegar en soledad con nuestro barco "Luz del mar". En brazos del viento, cuando soplaba inflando velas, volábamos en dirección cualquiera, nada nos importaba, ni el rumbo ni el destino. Tampoco sufríamos al quedarnos varados en momentos de calma, aprovechábamos para leer, buscar la reflexión del lenguaje escrito y meditar. Disfrutábamos también dentro de una corriente, esperando acontecimientos, dejándonos llevar mientras contemplábamos el monótono paisaje gris claroscuro, en días cubiertos, y azul marino los despejados, escoltados por faros dormidos en la línea de costa

Ahora hemos decidido compartir con otros marinos, en este caso marinas, nuestras singladuras y nuestro destino. Enrolados en una trainera femenina dispuestos a aunar esfuerzos y compartir ilusiones, a captar la sensibilidad y el entusiasmo de las mujeres de la mar que nos han acogido con agrado, esperamos no defraudarlas.

Entrenamos todas las mañanas de domingo, a primera hora, cuando la mar anda todavía desperezándose y nuestros brazos comienzan a coger tono. Dirige la embarcación Mar, marcando el ritmo con su voz dulce y acompasada, la mirada atenta al horizonte, sincronizando nuestros movimientos batientes, acariciando con los palos el agua, avanzando con suavidad y determinación, arando el mar con estelas blancas.

Recorremos seis millas de ida y seis de vuelta, regresamos a puerto cansados pero felices por las sensaciones vividas y compartidas en silencio, cabalgando sobre el mar, a veces picado, y curtidos por la brisa salada que refresca nuestro esfuerzo y aclara nuestras dudas.

Hemos aprendido a navegar en compañía, en buena compañía. Nos sentimos queridos y aceptados, sumamos nuestra energía a la de ellas y comprendemos que así, juntos, avanzamos todos más, bastante más. El día que recibamos un golpe de mar y nos arroje por la borda, tendremos a nuestro lado brazos firmes y sensibles prestos a rescatarnos, a rescatarlas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

En sueños.


Nocturno sueño,
hora indeterminada,
una noche de lluvia emana.

Reunión de caras ocultas,
tú al fondo de la sala, sentada,
piernas abiertas:
exponiendo medias doradas.

Cruce de palabras olvido
de contertulios en círculo,
una diminuta paloma,
tamaño gran saltamontes,
recorre la mesa e inicia el vuelo
y con ella el fin de mi sueño
y de tu onírica mirada.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Tirando del hilo.

Tiramos del hilo de la historia, de nuestra historia personal, intentando encontrar el origen, la causa de nuestro estado actual que explique lo que nos pasa, lo que sentimos.
Porque sentimos, porque nos impresionan pequeños gestos, fugaces miradas y palabras amables que se transforman en grandes estímulos, de mágicas personas que encontramos durante las veinticuatro horas que tarda un día en ceder el testigo a otro, despiertos y soñando, a veces también despiertos.
Estímulos que mueven los hilos de la marioneta que somos, movilizando nuestros brazos y piernas, nuestra cabeza y los gestos de la cara. Estímulos que articulan nuestra voz y nuestra mano para hablar y escribir de sentimientos que se cuelan por la frontera de la razón, como “sin papeles” dispuestos a buscarse la vida en el mundo de la amistad, del amor, de la fantasía.
Y a fuerza de tirar y tirar del hilo, a modo de autopsicoanálisis, recorriendo etapas anteriores, vivencias, emociones y aventuras infantiles, llegamos al final, o regresamos al principio, y no hay nada, nada físico, tan sólo un vacío, un inmenso vacío, repleto de recuerdos, de huellas, de cicatrices e imágenes de almas femeninas marcando los puntos kilométricos de nuestro pasado hasta llegar a la primera mujer, la que nos sacó de las tinieblas dándonos la luz y la vista, empujándonos al abismo de la vida, cortando el nudo gordiano que nos mantenía unidos a ella y a la nada.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Mi desesperada estatua.

Te esculpí hierática, solemne y enigmática.
Otras envidiaban tu encanto.
Atraías a esbeltas tallas varoniles procesionando en semana santa.
Nació el amor apasionado con Judas, en la distancia.
Palomas mensajeras susurraban al oído bellas palabras dedicadas.
Pasado un tiempo tu rostro fue infectado por el virus de la tristeza, una noche de traición y desencanto.
Desde entonces vives petrificada en el amargo recuerdo de su ausencia.
En días de lluvia tus lágrimas se confunden con las gotas que intentan lavar tu memoria.
Sale el sol radiante mientras tu cara continúa triste y melancólica, en primavera, en verano.
Tan sólo la nieve de invierno dulcifica tu tragedia.
Recobrarás tu pose clásica, que tornará a feliz sonrisa, sólo con otra estatua que fije en ti su mirada.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Al doblar la esquina.

Recuerdo aquella fría y lluviosa tarde de otoño. Yo caminaba deprisa, destino a una cita ineludible, y tú, por lo aparatoso del impacto, también andabas aceleradamente intentando llegar a tiempo al cumpleaños de tu hija.

Fue al doblar la esquina, en el cruce de Rosario con Concepción. Giré a la derecha y tú a la izquierda. Yo por el interior, respetando la norma no escrita de andar por la derecha, y tú te echaste literal y físicamente encima de mí. Recuerdo el vuelo de tu bandeja de pasteles buscando pista para aterrizar en el suelo junto al ramo de rosas que yo portaba. Inmediatamente ambos nos agachamos intentando evitar el desastre, y nuestras cabezas, al igual que antes nuestros cuerpos, volvieron a impactar. Tras el aturdimiento inicial, contemplamos juntos el naufragio de la barca de pasteles en el mar del charco de lluvia. Mis disculpas, tus disculpas, rodeados de gentes que reían o se interesaban por nuestro estado físico y anímico. Tu sonrisa, mi sonrisa, y el ramo de rosas, destinado a mi amigo fallecido -sin duda dio por bien empleado en esas circunstancias, el habría hecho lo mismo con mi aquiescencia- que te entregué, no sin gran esfuerzo para que lo aceptaras, como compensación a tu dulce pérdida.

Ha llegado otro otoño, llueve y hace frío. Hoy es el aniversario de mi amigo y por tanto el cumpleaños de tu hija. He comprado otro ramo de rosas, rojas como su apellido. A la misma hora que hace un año voy a recorrer el mismo itinerario. Doblaré la esquina, a la derecha y por el interior, como siempre, en el cruce de Concepción con Rosario. Esta vez no tengo prisa, caminaré despacio intentando encontrarte y no toparme de nuevo contigo y tu bandeja de pasteles. Si coincidimos recibirás el ramo de aniversario. De no ser así será para mi amigo, aunque él preferiría no recibirlo, así son los amigos, incluso después de doblar la última esquina.

jueves, 3 de noviembre de 2011

De muros y puentes.

Asentamos los cimientos de nuestros muros, excavados en la profundidad de las heridas abiertas, con frío acero forjado y espeso hormigón, mezcla de rencor e indiferencia. Ladrillos superpuestos de ira horneada lo elevan aislándonos de enemigos, hasta hace poco compañeros de viaje. Muros que cortan toda comunicación visual, verbal y emocional, impidiendo contemplar sus vidas con la simpatía y el cariño de antaño.

Cierto que nos ofendieron, que abusaron de la confianza depositada, que defraudaron, que nos hirieron. Pero toda herida cicatriza con el bálsamo del perdón y el paso del tiempo. Por ello deberíamos dedicar ahora nuestro esfuerzo, una vez superada la afrenta, a tender puentes que salven el abismo abierto y acorten la kilométrica distancia que nos separa, conectando de nuevo sus vidas a las nuestras.

Para qué elevar muros si podemos tender puentes.

martes, 1 de noviembre de 2011

La línea de meta.


En un recorrido circular, como la vida, con origen y final en el mismo punto: la frontera de estar o no estar, la velocidad no es determinante. Conocemos la fecha y la hora de salida, desconocemos el itinerario, aunque podemos trazarlo previamente y esperar acontecimientos que nos obliguen a modificarlo, pero nunca la hora y la fecha de llegada, salvo que decidamos tirar la toalla antes de tiempo y terminar nuestro paseo, seremos social e incomprensiblemente descalificados.
Nacemos y morimos, partimos y regresamos, tan solo nos falta llenar de contenido la distancia que separa ambos hitos.
Podemos avanzar deprisa intentando que el recorrido sea lo más largo posible, ignorando las señales que aparecen a ambos lados. Podemos caminar despacio, contemplando los paisajes, saboreando lentamente los frutos a nuestro alcance y disfrutando de la compañía de quienes marchan a nuestro ritmo. También podemos conducirnos ineficientemente: acelerando y frenando bruscamente, con impaciencia, y generar tensiones y conflictos con el resto de caminantes.
Al final todos llegaremos a la meta, antes o después, independientemente del camino elegido y del tiempo empleado en recorrerlo. Allí nos aguarda, con los brazos abiertos y una sonrisa amable, la dulce azafata de la muerte para hacernos entrega del ramo de flores que premie nuestro esfuerzo y adorne nuestra última morada.
Por tanto, si somos conscientes de nuestro origen, del recorrido que nos queda por delante y del final inevitable, haríamos bien en no aferrarnos a bienes materiales, pues sólo seremos depositarios temporales de ellos, en gozar de la buena vida y de la buena gente, si hemos tenido la suerte y la fortuna de encontrarla y no angustiarnos porque veamos la pancarta de meta cada vez más cercana.
Buen camino, buena compañía y feliz regreso a meta.

domingo, 30 de octubre de 2011

Tiempo muerto.

Son las dos y cinco de la noche y me encuentro aquí, en la unidad de cuidados intensivos del Hospital General Universitario, esperando que pase una hora para terminar de morir. Parece absurdo pero así es. Ingresé de urgencia a las dos y cuarenta y cinco minutos con un fuerte dolor en el pecho víctima de un inoportuno infarto.
He sido diligentemente atenido a pesar de la hora y del momento: noche de sábado a domingo.
A las tres, a punto de morir, pues ya nada podían hacer por mí, llega el cambio de hora retrasando mi final desenlace.
La doctora García, jefa del servicio, muy profesional y dispuesta, me ofreció aprovechar este lapso de tiempo para salvar mi vida. Yo, agradecido, me negué argumentando que si el destino había determinado mi punto y final para este día y esta hora, no podemos los humanos contradecirlo y alterar alegremente sus consecuencias. Carecen de culpa mis familiares y amigos, herederos de mis últimas voluntades testamentarias, que por cuestiones meramente de ahorro energético no puedan disfrutar de la libertad de mi ausencia y del rédito de mis bienes, no muy elevados por cierto.
La psicóloga de guardia acaba de subir para prestarme el apoyo emocional oportuno en esta última hora de mi vida, se ha encontrado con el sacerdote que también intenta administrarme los santos óleos. Voy a invitarlos a una bebida de máquina, pues la cafetería ya está cerrada, y a decirles que regresen a sus habitaciones y aprovechen para dormir una hora extra, que yo me las apañaré solo y que me encuentro, ahora mismo, perfectamente, tan sólo me espera el desenlace final dentro de cincuenta y cinco minutos.
Terminaré de leer "Un hombre que se parecía a Orestes", creo que el humor de Álvaro Cunqueiro me ayudará a entrar con buen pie en el más allá de las tres.

sábado, 29 de octubre de 2011

Como girasoles.

Somos girasoles expuestos a la luz del destino.
Llegamos a este húmedo y ocre terreno una fría mañana de invierno ocultos en la semilla de nuestros progenitores.
De niños fuimos creciendo en tiernos tallos mecidos por el viento, jugábamos al escondite y aprendíamos de la naturaleza y de las jóvenes plantas más adelantadas.
En primavera abrimos llamativas flores a livianas mariposas multicolores y laboriosas abejas que, hambrientas, chupaban el dulce néctar de nuestras entrañas y nos traían noticias de otras flores más allá de este campo. Continuamos creciendo alegres con el canto y el vuelo de golondrinas rozando nuestros pétalos amarillos.
En la canícula de verano sufrimos desvanecimientos y alucinaciones por falta de agua y exceso de radiaciones solares, mientras maduraba el fruto del tiempo y del esfuerzo.
Hemos llegado a este otoño en pleno apogeo, inclinamos las cabezas a la madurez de nuestras vidas y contemplamos la caída de hojas amarillentas en árboles cercanos. Tan sólo nos queda morir en la cosecha, transformarnos en suave aceite, en pipas secas elipsoidales, o renacer en el huerto, otra mañana, y continuar girando expuestos a la luz del destino.

viernes, 28 de octubre de 2011

Durante la batalla.

Nuestro optimismo no está justificado, no hay señales que nos animen a pensar que algo puede mejorar. Crece solo, nuestro optimismo, como la mala hierba, después de un beso, de una charla, de un buen vino, aunque de eso ya casi no nos queda. Rendirse es parecido, nace y crece la ponzoña de la derrota un mal día, con la claridad de un mal día, forzado por la cosa más tonta, la misma que antes, en mejores condiciones, no nos hubiera hecho daño y que sin más consigue aniquilarnos si es que coincide por fin ese último golpe con el límite de nuestras fuerzas.

Ray Loriga


jueves, 27 de octubre de 2011

Despertad, amanece.


Despertad, amanece, atrás quedó la noche cubierta con cálidas mantas. Dejad los amables sueños dormidos, volveremos a soñarlos. Olvidad las oscuras pesadillas pues el Sol se enciende otra mañana dispuesto a guiar nuestros titubeantes pasos en busca del llano horizonte. Luz cálida anaranjada, como zumo que ilumina el alma, cálida niebla retrocede a la montaña, aroma de café y tostadas alimentan la esperanza.

lunes, 24 de octubre de 2011

Las torres gemelas.


En ocasiones nuestro ego nos induce a mirar a las demás con perspectiva. Sin embargo todas somos iguales y estamos conectadas con gruesos cables de acero que transportan la energía que nos mantiene vivas.
No discriminamos a ningún tipo, nos da igual su origen, color o creencias: eólica, nuclear, hidroeléctrica, de carbón, de gas, solar, etc. Llevamos a todas en nuestras venas metálicas con el mismo cariño y entusiasmo.
Desde lo alto de nuestra esencia compartimos los sentimientos y las vistas que nos ofrece la naturaleza, tan exuberante como nuestra propia conductividad.
A veces una súbita subida de tensión incontrolada genera chispas en nuestras conexiones quemando las relaciones que con tanto cariño habíamos construido. Es entonces cuando necesitamos la ayuda inestimable de expertas electricistas, conocedoras del alma humana, para que reparen la avería de nuestros corazones, sustituyendo los débiles fusibles que albergan por otros más condescendientes y nos conecten de nuevo a la red.
Yo os quiero a vosotras, las más cercanas, os veo todos los días menos aquellos que la densa niebla me lo impide, cambiamos impresiones y eléctricas emociones, pero nunca me olvido de aquellas otras torres que se pierden en el horizonte o detrás de las montañas pues a ellas también las quiero.

domingo, 23 de octubre de 2011

Dos muertos tras un tiroteo en Zarautz.

Esta mañana de domingo, sobre las 12 horas, se ha producido un tiroteo en la playa de Zarautz con resultado de dos muertos: el miembro legal de ETA, Jon García Urretxu y el escolta de la concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Oiartzun, Txema Pardo Gogeaskoa. Al parecer la concejal Carmen Suárez corría junto a la orilla del mar seguida a corta distancia por su escolta, éste, al percatarse, por los gritos de los paseantes, de la presencia en el paseo marítimo del terrorista apuntando con un rifle de mira telescópica, se abalanzó sobre su protegida derribándola y evitando que el disparo del etarra la alcanzara. Reincorporándose inmediatamente efectuó un certero disparo con su arma de fuego alcanzando el pecho de Jon Urretxu. Al acercarse al cuerpo del terrorista, tendido en el suelo aún con vida, recibió los disparos de un ertzaina creyendo que era miembro del comando terrorista. Atendidos ambos heridos, en un primer momento, por los socorristas de la Gurutze Gorria, de servicio en la playa, fueron trasladados con urgencia al hospital Donostia de San Sebastián donde nada pudieron hacer para mantenerlos con vida. Todavía no se han producido declaraciones de los representantes políticos, conmocionados por el suceso que pone en tela de juicio la última declaración de la banda armada, aunque fuentes próximas a la investigación hablan de un posible ajuste de cuentas personal entre los dos fallecidos, nacidos ambos en la localidad navarra de Elizondo.

jueves, 20 de octubre de 2011

El etarra.

Tengo controlada a la parejita: la puta maketa canaria y el traidor de Elizondo. Andan muy relajados en este clima asqueroso de tregua. Incluso se permiten el lujo de ir a correr todos los domingos por la mañana a la playa de Zarautz y luego almuerzan acaramelados en la cafetería de su tío Gogeaskoa. Creo que el hijoputa sabe que les sigo, pero parece que se la suda bastante. Se nos escaparon hace dos años por culpa del puto mando a distancia y les tengo muchas ganas. La niña está dando por culo todos los días en el ayuntamiento de Oiartzun e incluso se encara con nuestros chavales, ¡alucinante! Con el rifle de mira telescópica puedo mandarlos al otro barrio el próximo domingo a la hora de misa, para que suban al cielo directamente, espero instrucciones. Por cierto ando mal de pasta y tengo que limpiarme el culo con las páginas nacionales del Mundo, ¿qué coño pasa?


miércoles, 19 de octubre de 2011

La concejal.

Mi querida sombra, pues siento que eres una cálida sombra acompañándome día y noche velando por mi vida, sabes que era reacia a emplear el servicio de guardaespaldas pero el tiempo y los acontecimientos que hemos vivido juntos le dieron la razón a la jefa de seguridad de mi partido y ahora, que vemos la luz al final de este largo túnel de violencia, voy a echarte de menos, no como gran profesional, que lo eres, sino como amigo

En un primer momento me llamó la atención que un vasco de pura cepa se ofreciera de escolta de una canaria liberal, pero pronto me di cuenta que, como a mí, te gustan los retos difíciles y navegar a contracorriente, sin miedo a las consecuencias.

Mi trabajo en el ayuntamiento ya no tendrá sentido el día que ETA termine. Conoces que acepté ir en las listas del Partido Popular porque no había nadie dispuesto a jugarse el pellejo en “territorio comanche”, pero pronto todo cambiará y no me apetece luchar por otras causas menores a los derechos humanos fundamentales.

Sé, de buena tinta, que te han ofrecido trabajo en las costas africanas y en cualquier momento decidirás dejar de seguirme y estar a mi lado, por eso intento disfrutar de tu compañía con más intensidad.

He solicitado trabajo de cooperante con Gurutze Gorria, ojala coincidamos en alguna playa africana y pueda correr junto a ti sin necesidad de girar la cabeza hacia atrás para mirarte.

Te quiero agradecer la dedicación, el interés, el esfuerzo y el cariño que has puesto en tu trabajo. A veces pienso, o quiero creer, que hay algo más que profesionalidad en tu trato conmigo.

El día que anuncien el final de la violencia no podré reprimir mis sentimientos y me fundiré contigo en un largo y profundo abrazo. Comenzará una nueva vida para los dos, tan incierta como la que ahora vivimos: yo por delante y tú siguiéndome, como mi sombra.


lunes, 17 de octubre de 2011

El escolta.

Respiro la salada brisa marina, impregnada con el dulce perfume de tu cuerpo, y siento, siguiendo tus rítmicos pasos en esta tranquila playa de Zarautz, que pronto acabará todo y dejaré de estar cerca de ti, protegiendo tu vida.
Continuarás el arriesgado trabajo político en el ayuntamiento, soportando los insultos y desplantes de quienes piensan que por el simple hecho de no haber nacido en el país careces del derecho a representar a sus gentes. Mis amigos tampoco entienden que con rancios apellidos y Rh negativo esté al servicio de una maketa arrogante. Nunca les he hablado de mis sentimientos aunque intuyen que soy un romántico kamikaze.
Eres valiente, lo demostraste el día que encontré la bomba lapa adherida a los bajos de tu coche y, con la sangre fría y el humor que te caracterizan, me preguntabas si era una lata de bonito del norte. O cuando te enfrentaste con gallardía a los jóvenes intransigentes, en las pasadas fiestas patronales, y tuvimos que pedir ayuda a la Guardia Civil.
Sé que llegarás lejos en tu partido y tal vez, cuando seas ministra, reclames mis servicios que ahora, con ETA a punto de claudicar, van a ser innecesarios.
Ya he recibido ofertas de trabajo en África muy bien remuneradas protegiendo a armadores vascos, pero quiero estar a tu lado hasta el último día disfrutando de estos momentos de calma junto al mar, siguiendo tus pasos a corta distancia y brindar con txacoli de Getaria todas las mañanas de domingo en Gogeaskoa.
Tal vez en ese anhelado día, cuando anuncien el abandono definitivo de las armas y el fin de esta absurda violencia, deje desprotegida tu espalda y, situándome frente a ti, mirándote a los ojos, te cuente lo que realmente siente mi corazón ahora oculto detrás de mi arma de fuego.

sábado, 15 de octubre de 2011

Ahora es el momento oportuno.


Nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto: ahora es el momento oportuno.

Cierto que hubo ocasiones y oportunidades que, por circunstancias que no debemos reconvenir ni reprocharnos, no pudimos, no supimos o no quisimos entrar a jugarlas, pero aun así las vivimos intensamente y dejaron su huella en nuestra memoria y en nuestro corazón, aflorando de vez en cuando en el recuerdo.

Cierto que llegarán, sin duda, nuevas ilusiones que impactarán en nuestros sentidos trastornando el débil equilibrio que nos mantiene todavía en pie. Debemos estar atentos y preparados para, en esta ocasión, dejarnos llevar en el vagón de cola del destino sin rumbo conocido.

Mientras tanto, ahora, es el momento oportuno de vivir el presente con total intensidad y entusiasmo, arropados por los sentimientos propios y ajenos, que circulan a nuestro alrededor, emanados de quienes nos acompañan en el extenuante peregrinaje alrededor de la vida y del amor.

Nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde: ahora es el momento oportuno

Morena.

Morena, al lado del mar
morena, en la montaña
morena, soñando el pasado
morena, dulce de la noche
morena, en el recuerdo
morena, con agua de valencia
morena, susurrando
morena, eternamente
morena, aquí y ahora
morena, tan morena.

Tu ventana.

Rendijas abiertas de luz,
entre sombras paralelas
de la noche, que alumbra
tu habitación y mi espera.

Silueta de color que llega
anunciando tu esencia,
un instante, un suspiro,
apagas, muere la luz,
y con ella mi tormenta.

viernes, 14 de octubre de 2011

Zozobra orillamar.


Sabes que es una decisión muy difícil de tomar y ahora no me encuentro con fuerzas suficientes para dar el paso definitivo, mi mente y mi corazón andan revueltos como el mar que me acompaña en estos días de incertidumbre y zozobra, cariño en este momento no puedo contarte nada más, viene en sentido contrario hacia mí, llamaré más tarde, te amo.

domingo, 9 de octubre de 2011

Un domingo cualquiera.


Despierta la noche amanece la mañana atrás quedaron los sueños y sus protagonistas durmiendo mañana fresca de otoño la ciudad tranquila a las ocho de la mañana ciclistas en grupo y gente que corre pisando las primeras hojas amarillas aroma de café con leche hirviendo y magdalenas de esponja bajando a la calle por la escalera aire puro en los pulmones campanas de iglesia que tocan a misa ladrido de perro en la lejanía vehículos escasos con calma circulan kiosco de prensa y el país me esperan visita paterna atenciones sanitarias el garaje se abre y avanza el astra destino las casas carretera sin manta a la plaza me llevan residencia la manchuela ancianos dormitan ignorando la misa Dolores me besa y besa mi mano regreso a la ciudad noticias de ayer leo ahora ejercicio mental y físico comida maleta y destino al mar buscando la luna llena un domingo cualquiera.

jueves, 6 de octubre de 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

Consecuencias de la crisis.


El ayuntamiento de una conocida ciudad de La Mancha, famosa por sus navajas, ha decidido, a consecuencia de la crisis económica y moral que estamos padeciendo, enterrar a los vecinos fallecidos -estudian la posibilidad de hacerlo también con los vivos que así lo deseen- en las calles.
Las obras que, jubilados atónitos venidos de otros lugares de España en visita guiada por el INSERSO, contemplan día a día en la ciudad, se tratan, por consiguiente, de una ampliación del cementerio municipal.
El consistorio ofrece a la ciudadanía la elección de la calle o plaza para la última morada, eso sí, libre del impuesto de bienes inmuebles. Además la corporación municipal ha delegado en el concejal de cementerio la búsqueda de patrocinadores. En este sentido tenemos noticias de negociaciones muy avanzadas con las empresas suministradores de servicios básicos: electricidad, gas, agua y teléfono, encaminadas a aprovechar las obras de reparación, ampliación y mejora de sus redes de distribución en aras de abaratar las futuras tumbas.
Nos consta que ya existe una lista de espera de candidatos dispuestos a ocuparlas, y que esta original iniciativa, en tiempos de crisis, será exportada a otros municipios de Europa.
Felicitamos al ayuntamiento manchego por su I+D+I. Enhorabuena.
Chema Press.