lunes, 31 de diciembre de 2012

A las doce de la noche.


Campanadas anuncian cambios,
 cambios de vidas que cambian.

Doce, docena de deseos,
 a las doce de la noche.

Conectamos nuestras mentes
 a través del espacio
 y del tiempo que, congelado,
 nos une en la distancia.

Suenan, una a una,
 golpe a golpe,
 acercando el instante frontera
 que separa sueños de cristal
 de otra realidad verdadera.

Granos de uva blanca,
 como blancas emociones,
 masticamos a ritmo de segundero.

Ingerimos dulce mosto
 que refresca nuestras gargantas.

Última campanada, uva final,
 último segundo del año.

 Ojos cerrados,
 decimos adiós al pasado
 y bienvenida al presente que llega.

Copas llenas de cava dorado,
 brindamos augurios al viento
 y bebemos despacio,
 saboreando el momento.

Un beso, fresco y delicado,
 un abrazo, nuestro abrazo,
 y estrenamos juntos un nuevo año.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Palomas en el tejado.

Esta tarde, en el tejado del edificio de enfrene, un inquieto palomo gris cortejaba a una inmaculada paloma de plumas blancas vestida, como de novia.  Con el cuello estirado y el cuerpo inflado, girando sobre su propio eje y emitiendo cantos desesperados, intentaba enamorarla. La paloma, tranquila y un poco distante, se dejaba querer. De repente, sin previo aviso, instintivamente, ha levantado el vuelo y se ha perdido en el frío cielo de invierno. Ella, como yo, ha quedado sorprendida, sola y un poco triste, arreglándose el níveo plumaje al sol.


viernes, 28 de diciembre de 2012

¿Inocentes?


"Debemos recuperar la inocencia, el candor que nos permita contemplar el mundo tal y como lo hemos imaginado".

jueves, 27 de diciembre de 2012

Anoche vi una estrella.


Anoche vi una estrella,
una luminosa estrella que indicaba mi camino,
y mi camino es el camino de la luz,
la luz que encuentro cuando ando perdido,
la luz que alumbra mis dudas,
la luz que calienta mis sueños en frías noches de invierno,
la luz de tu presencia.

Esta noche he visto la Luna llena,
llena de luz,
y donde hay luz ahí estas tú,
iluminando sin cesar mis mejores momentos,
los momentos que pienso en ti,
que son todos,
y los momentos que estoy a tu lado.

Desde la sombra,
en la oscuridad del silencio,
sueño con tu luz.

Gracias por tu luz,
¡Que no se extinga nunca!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

En la esquina.


Normalmente las esquinas son lugares de encuentro, puntos de referencia a la hora de quedar con alguien para iniciar cualquier aventura: una vulgar aventura rutinaria, o una apasionada aventura con final incierto, pero atrayente.

También las esquinas son lugares de desencuentro, de desacuerdo con otra persona, induciéndonos a separarnos por calles perpendiculares que se cortan, precisamente, en la esquina.

A la esquina llegamos con ilusión y esperamos encontrarnos, pronto, con quien hemos quedado. De la esquina escapamos, rápido y sin mirar hacia atrás, de la persona que huimos.

Lugar de reunión y de desunión, de esperanza y de desilusión, de alegría y de tristeza, de entusiasmo y de rabia. ¿Quién no ha sentido estas sensaciones en una esquina?

Pero hay otras esquinas, mentales y sentimentales, dónde se desarrollan los mismos acontecimientos.

¡Te espero en la esquina! ¿Vienes?


martes, 25 de diciembre de 2012

Regreso al pasado.


Volvemos, regresamos a nuestro pasado, a nuestra dulce infancia, intentando encontrar, en las encaladas paredes de la memoria, las sombras de aquellos niños que jugaban alegres en mitad del campo.

Imaginamos sus risas, sus grandes descubrimientos y sus fantásticas aventuras soñando alrededor del palacio. Los vemos esconderse huyendo de nuestra presencia y observarnos, ocultos, detrás de los árboles. 

Sentimos que el tiempo ha pasado deprisa, demasiado rápido. Ellos marcharon hace años, muchos años, y tan sólo encontramos, en esta festiva mañana, a dos solitarios personajes, de edad madura, que nos saludan mientras cargan la leña que caliente su triste aburrimiento.

lunes, 24 de diciembre de 2012

En Navidad.


La Navidad nos permite reencontrarnos con aquellas personas que queremos. Unas habitan en nuestro recuerdo para siempre, otras viven en la kilométrica distancia de un pasado compartido, algunas reaparecen entrañablemente tan sólo en estas fechas, y las más recientes, aquellas que acabamos de conocer hace algunas semanas, días, o incluso horas, anidan ya  dentro de nuestra mente. Para todas ellas enviamos, en Navidad, un cariñoso mensaje repleto de buenos sentimientos y cálidas simpatías.

Alicia en Navidad


La Navidad nos brinda la oportunidad de recordar y saludar, con afecto, a las personas que habitan nuestras vidas. Unas permanecen definitivamente en el recuerdo, otras en la cercana distancia, las más hace años que nos acompañan, y algunas, como tú, llegaron recientemente.

Felices momentos de Navidad.
José María


La Navidad también es momento de sorpresas, como la que acabo de recibir. Sorpresas sencillas que brotan del corazón, sin envoltorios ni artificios, discretas, entrañables. Celebro conocerte, pero sobre todo celebro que mi hermana tenga a su lado a una persona que aprecia y disfruta su preciosa luz. Felices Fiestas y un abrazo.

domingo, 23 de diciembre de 2012

En la niebla.


Si quieres encontrarte contigo adéntrate en la niebla.
Una nube de recuerdos te envuelve ahora.
Tu visión, nublada, te impide contemplar otra realidad más lejana.
Sí, eres tú quién te acompaña entre vapores.
Vive, siente el momento antes de que el Sol disipe tus nieblas.

sábado, 22 de diciembre de 2012

¿Cuestión de tiempo?


¿Podemos detener el tiempo en un instante, y borrar las huellas de nuestras pisadas que hasta aquí nos trajeron?

¿Podemos congelar el tiempo bajo cero, y conservar eternamente la frescura de los momentos que vivimos?

¿O mejor dejar que el tiempo transcurra libremente a su ritmo, y borre definitivamente de nuestras memorias los recuerdos que hieren?


jueves, 20 de diciembre de 2012

Navidad, Navidad, triste Navidad.


Colocamos nuestro árbol de Navidad acorde con el momento que estamos viviendo.
Una triste Navidad de desilusión y desencanto.
Un árbol quemado, como la esperanza de muchas personas que sufren, desde hace tiempo, la crisis y sus fatales consecuencias.
Crisis de valores y crisis económica que deriva de la primera.
Nada de adornos y luces de colores, fuera paquetes brillantes de regalos maravillosos.
Ramas muertas y piñas secas, estériles, nada más.
Tan sólo un cielo de franjas azules y blancas, a modo de lienzo, aporta un poco de color en esta Navidad que nace muerta.
¿Quién cantará villancicos alegres?
¿Quién brindará en copas doradas?

martes, 18 de diciembre de 2012

Del amor.


La vida carece de sentido sin amor para quienes en él creemos. Podemos continuar caminando en la rutina, descubrir paisajes maravillosos, vivir experiencias gratificantes, conocer gentes, subir, bajar, quedarnos dormidos y soñar. Pero si estamos enamorados y nos sentimos amados por la otra persona todo lo anterior se transforma en sublime.

lunes, 17 de diciembre de 2012

En los huesos.


En el esqueleto, en los huesos, quedamos expuestos al frío del otoño. Desnudos, sin hojas que cubran nuestra desvergüenza.
Altivos, todavía, a pesar de las carencias.
Prestos a congelarnos de invierno y cubrir nuestras ramas de nieves blancas.
En los huesos, escuálidos y casi muertos. 

viernes, 14 de diciembre de 2012

La luz de tu mirada.


Ojos brillantes deslumbran,
 como faros en la noche,
 mis ojos.

Mirada,
 limpia y clara,
 que ilumina tu rostro
 cada mañana.

Fuego,
cálidas llamas,
arde y no quema
al final de la tarde.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Final de ciclo.


Una vez dado todo lo que llevábamos dentro llega, a finales de otoño, el final de un ciclo. Momento ahora, tras el ajetreo de la vendimia, de comenzar una nueva etapa en nuestras vidas. Vivamos el invierno con calma, congelados en un tiempo de reflexión y certidumbre, pues llegará, como siempre, una nueva primavera que brote a la vida en nuestras ramas.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Como un canto rodado.


"Como un canto rodado, pulido y sin aristas, así llego a tu lado"

Un canto rodado que encuentras en el lecho de un río o en una playa cualquiera. 
Un canto rodado, pulido por experiencias de vida.
 Un canto rodado, sin aristas que corten o hieran.
 Un canto rodado que llega a tu lado.
 Así me siento yo: como un canto rodado.
 Gracias por encontrarme.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Nos dejamos llevar.


Una vez puestos en fila nos dejamos llevar y vamos donde va el primero, aquel que conduce a la manada. Así funciona la sociedad con sus líderes y sus rebaños, siguiendo el camino marcado, pastoreados a base de silbidos, pedradas y el acoso de perros adiestrados.

Pero podemos abandonar la fila, tomar cualquier otra dirección, guiar nuestros propios pasos y sentirnos libres por momentos. ¿Llegaremos lejos? ¿Nos perderemos? Quién sabe, pero habrá que intentarlo.

viernes, 7 de diciembre de 2012

En la cueva.


Dentro de nuestra cueva todo es oscuro y triste, pero la luz que se filtra del exterior, alfombrando de gris el suelo, nos recuerda que toda cueva tiene, por lo menos, una salida. Una puerta que nos sirvió de entrada buscando refugio. Una salida luminosa que nos conecta, de nuevo, con el exterior, con otra realidad imaginada. Podemos permanecer dentro de ella, refugiados de las inclemencias de nuestras propias tormentas, esperando acontecimientos que amainen el temporal para salir a respirar el aire fresco de un nuevo presente.

martes, 4 de diciembre de 2012

Un guiño.


Un guiño, una sonrisa, una expresión, gestos,
 señales simpáticas, gratas maneras,
 modales alegres, caras felices,
ojos abiertos, silencios,
cómplices, 
un guiño.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Paisajes de otoño.


Caminamos, inmersos en paisajes de otoño, al ritmo que caen las hojas de los árboles: paso a paso, enlazando un punto de partida cualquiera con un final incierto más allá del horizonte.

Como semáforos amarillos que indican cambio: del verde al ocre, contemplamos las copas doradas de los árboles y aminoramos la marcha  evitando atropellarnos.

Y en el tránsito, de un estado mental a otro sentimental, nos despojamos de la realidad superflua e innecesaria que cargamos a la espalda. Ligeros ya de certezas y con escasas dudas avanzamos, prestos, al final de etapa.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Hojas de otoño.


Hojas de otoño caen secas, muertas,
muertas caen como hojas de calendario de noviembre.

Amarillas hojas de corazón sin vida caen, 
caen suavemente a golpe de un viento frío
y crujen nuestras pisadas sobre alfombras de oro.

Otoño de muerte: nacemos en invierno desnudos,
despojados de adornos superfluos,
sin hojas de otoño que caen muertas.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Arde el amanecer.


Arde el amanecer, renace la vida, cada mañana, mirando al Este.

Son las ocho de la mañana de un domingo de otoño, miramos al Este y quedamos asombrados ante un cielo que se incendia para alumbrar un nuevo día.

martes, 27 de noviembre de 2012

Asomada a tu interior.


Asomada a tu interior, dando la espalda a los pensamientos negativos que intentan perturbar tu mente, contemplas, en paz, el paisaje que se ofrece espléndido a tus sentidos.

Es otoño, tiempo de cambios, momento para encontrarnos bajo la lluvia; en las hojas que arrastra el viento; flotando en las nubes; en el aroma de la tierra húmeda y en tantos otros lugares comunes.

Tiempo de disfrutar, también, de los últimos días cálidos y soleados que preparan nuestras almas ante la llegada próxima del invierno.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Premonición.


Siete de la mañana, interior de un vehículo camino de un santuario. Un amigo nos cuenta que su mujer ha soñado con el padre de ella, fallecido hace unos meses, y en el sueño le ha contado que la madre de ella, su esposa, fallecerá este fin de semana.

Tres de la tarde, terminando de comer en un restaurante de carretera de regreso a la ciudad. Nuestro amigo recibe un mensaje, sms, de su mujer notificándole el fallecimiento de su madre.

Premonición: presentimiento, presagio, advertencia mortal.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Atrapando vientos favorables.


Vientos fríos de otoño,
vientos que arrastran nubes blancas,
de un lado a otro, sin destino.

Vientos que mueven mis aspas,
mis brazos de fibra de vidrio,
que giran y giran una y otra vez
generando la energía que alimente tu recuerdo
en lejanas ciudades perdidas.

Soledad en este faro anclado tierra adentro,
refugio de vientos favorables atrapados al instante,
como tu nostalgia, en lo alto de mi blanca torre.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Al final del túnel.


Si decides adentrarte y recorrerlo sin detenerte más de lo imprescindible, encuentras, siempre, una salida luminosa al final del túnel.

martes, 20 de noviembre de 2012

Estático.


Sin viento que mueva mis aspas,
sin aliento que gire mi vida,
estático mayestático quedo ahora,
clavado a la tierra ocre,
anclado en tiempo presente.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Colores de otoño.


Otoño, caminos de color bajo nubes blancas,
paleta de colores, cálidos, en las ramas,
lluvia fina que lava nuestra mirada,
mirada atenta que capta el alma.

Caminos de color de la tierra,
otoño bajo nubes blancas,
lluvia fina que cala
el alma.


sábado, 17 de noviembre de 2012

Cosmonautas.


Evolucionamos, cambiamos constantemente. Aquellos que fuimos hace años ya no habitan nuestros cuerpos. Somos diferentes y extraños para los demás, incluso para nosotros mismos, a pesar de vivir tantos años juntos. Nos fuimos alejando, poco a poco, perdiendo la comunicación y la fuerza gravitatoria que nos permitía orbitar uno alrededor del otro. Ahora, perdidos en el espacio, como cosmonautas a la deriva, nos sentimos atraídos por otros planetas más cercanos.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Las nuevas tecnologías.


Las nuevas tecnologías de la comunicación nos distraen y perdemos la ocasión de comunicarnos y empatizar con la persona que tenemos a nuestro lado: ¡Desconecta!

jueves, 15 de noviembre de 2012

A contraluz.


En una clara mañana de otoño, con nubes circulando rápidas en la atmósfera, podemos mirar a contraluz, a través del objetivo de nuestra cámara, y la imagen que obtenemos es de una silueta negra, montes y vegetación, bajo un cielo un tanto preocupante, amenazador. Se trata de una visión, de una mirada distorsionada de la realidad porque lo que realmente vemos, sin asomarnos a la cámara, es un paisaje de otoño, de pinos y encinas verdes bajo un cielo azulado sobrevolado por nubes de transición. De igual manera nuestras circunstancias personales podemos observarlas desde la objetividad que transmite nuestra razón o asomándonos a la subjetividad de nuestros sentimientos. ¿Qué visión preferimos? Como aprendices de poetas nos dejamos seducir por las sensaciones que mueven nuestros sentimientos, pero tú no te dejes, si no quieres, llevar por esas emociones, contempla el paisaje con claridad y descubrirás que no todo es tan oscuro y triste como parece.