Te envío una flor,
del patio de mi casa,
que también es particular.
Una flor para otra flor,
bella, aromática y alegre.
¡Preciosa!
¡Parece algo del mar y no de tierra!
“Tal vez mi destino sea eternamente ser contable, y la poesía o la literatura una mariposa que, parándoseme en la cabeza, me torne tanto más ridículo cuanto mayor sea su propia belleza”. Fernando Pessoa