viernes, 27 de mayo de 2011

Nuestras condescendientes sirenas.


“En el acto la sirena sintió miedo y eso mismo le hizo comprender que ya no era inmortal. Pero los acontecimientos no la dejaron arrepentirse. Un hormigueo violento se precipitó de cintura abajo desnudándola de escamas. Un rayo subió desde el fondo de las aguas y dividió su cuerpo inferior en dos mitades. Miró hacia abajo: dos piernas habían sustituido a su cola y en medio un bosquecillo como de algas donde se centraba el hormigueo, irradiándose a todo su cuerpo y removiéndolo tumultuosamente”.
José Luis Sampedro.

Navegamos y naufragamos frecuentemente cuando las condiciones del mar: el oleaje, la niebla, la bruma, las tormentas y nuestras tempestades interiores desarbolan nuestro barco arrastrándonos contra los acantilados y contra nuestro desencanto.
Recomponemos la nave y nuestro ánimo, una vez más, y nos hacemos de nuevo a la mar en busca de ese faro inalcanzable, que hemos soñado en oscuras noches despiertas, con la esperanza de hallarlo definitivamente antes de hundirnos en el mar de nuestros deseos imposibles, para siempre.
Disfrutamos, mientras tanto, de la agradable e inmerecida compañía de nuestras amigas y condescendientes sirenas que tanto han evolucionado a lo largo de la historia, de la mitología y de la vida.
Nacieron en Grecia, como extrañas aves con cara y torso de mujer, para transformarse en jóvenes irresistiblemente atractivas con cola de pez, en aguas nórdicas.
No cambiaron sus musicales, prodigiosas y encantadoras voces que llevaron a la ruina a infinidad de marinos arrojándose al mar en su búsqueda. Algunos lograron evitar el desastre, como los tripulantes de la nave Argos, en el periplo buscando el vellocino de oro, gracias a que Orfeo con sus músicas pudo neutralizarlas. O Ulises, que se tapó con cera los oídos para no sucumbir a las hechizantes melodías, atándose al mástil de la embarcación para no lanzarse al mar y unirse a ellas.
Presentimos que las sirenas de nuestros mares comparten con nosotros un mundo paralelo, en otra dimensión, donde vivimos las inagotables fantasías que escapan de las tres dimensiones establecidas.
Ellas han mudado la cola de pez por bonitas piernas que se alargan en afilados tacones. Sus impresionantes miradas, que hipnotizan, el glamour y el cariño que ofrecen, junto con sus envolventes cantos y el resto de sus inagotables encantos, nos acompañan en nuestra travesía a ninguna parte. Son las verdaderas protagonistas de nuestras vidas, pues sin ilusión, sin amistad, sin amor y sin esperanza es imposible continuar buscando ese faro fantasma que ilumine, por fin, nuestro último sueño.

domingo, 22 de mayo de 2011

Recuerdos de Cubas.


Camino por ribera del Júcar,
aroma dulce de fresca higuera,
trinos de pajarillos criando
en romería de Cubas a Jorquera,
rumor de río que baja a la playa,
flores multicolores de polen
que inspiro con sol de primavera,
vegetación de la verde orilla
ofreciendo su húmeda sombra
refresca la piel de recuerdos
que florecen ahora en mi mente
y piensan solos, sin verte.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Información, transparencia y representación.


La democracia, o gobierno del pueblo, lleva implícito que los representantes elegidos para desempeñar su labor en cualquier ámbito de la sociedad: político, laboral e institucional sean fieles a sus electores cumpliendo con el deber moral de ejercer la representación otorgada con responsabilidad y fidelidad a los programas electorales, con transparencia en la gestión de la actividad desarrollada e informando continuamente a sus representados. De no ser así estarán faltando a su compromiso con los votantes y generando desconfianza.
Observamos continuamente incumplimientos en la clase política, sindical y social. Dirigentes políticos que comienzan aplicando con rigor su programa socialista, por ejemplo, y terminan en brazos del liberalismo económico dando un giro de 180º al barco que pilotan en aras de seguir gobernando. No son conscientes, o no les preocupa, de su inminente naufragio y del daño que ocasionan a su partido político y a la sociedad. Sería más coherente dejar el timón y dar paso, de nuevo, a la voz y al voto del pueblo.
Representantes sindicales que no informan de sus gestiones con la dirección de la empresa, ocultando la existencia de las mismas y los acuerdos adoptados, bien por interés propio o quizás, queremos pensar, para no herir la sensibilidad de sus ¿inmaduros? representados.
Llega un momento de gran descontento y desilusión que mueve al colectivo más valiente y menos “atado”: la juventud, apoyado por otros jóvenes con cuerpos más rodados y menos contaminados, a lanzarse a la calle para sacarle los colores a los gobernantes y al resto de ciudadanos que están instalados en “su estado de bienestar”.
Debemos avergonzarnos de esta democracia decadente que sólo busca el interés particular de gobernantes, representantes sociales y buitres económicos que andan al acecho.
Es tiempo de cambios, de renovación moral, social y política. ¿Estamos dispuestos? Adelante.

martes, 17 de mayo de 2011

Materia oscura.


Venimos de la oscuridad y nacemos a la luz desde el primer instante que subimos al escenario de la vida para interpretar ese papel que el destino nos ha preparado en este tragicómico mundo, y regresar, quizás para siempre, a la oscuridad total cuando termine la función.
Conocíamos la existencia de la materia gris, esa que ocupa el interior de nuestras cabezas permitiéndonos elaborar pensamientos, sentir y controlar las funciones básicas de nuestro cuerpo. Pero existe otra materia todavía más gris, tirando al negro: la materia oscura, que forma parte del universo y es tan oscura como desconocido su papel interestelar. Materia invisible, pues no refleja ni emite radiaciones, pero que representa alrededor del 20% de la masa total del universo.
Si ponemos a trabajar tu delicada y luminosa materia gris, contenida en la parte superior de tu cuerpo que limita con el cielo, y mi materia oscura que se despliega por el suelo, formaremos un equipo de color gris oscuro, casi negro, con intención de conseguir resultados sorprendentes en este mundo inconcluso.
Porque la inteligencia creativa de tu cerebro gris, con estructura atómica, y los neutrinos que alberga mi oscura materia se complementan: tu aportas luz y yo la absorbo devolviendo al espacio pensamientos nunca antes expuestos.
Tu luz nos permitirá admirar la belleza que rodea nuestra estrella y la miseria que puebla las zonas menos favorecidas del planeta Tierra.
En múltiples y variadas ocasiones intentaremos sacar a la luz ciertos asuntos, propios o ajenos, para poner de manifiesto situaciones oscuras con insana intención de darlas a conocer y ensombrecer otros tópicos y manidos pensamientos.
Hemos formado el equipo gris oscuro: con tu esclarecedora luz y mi cegadora oscuridad invisible.
Comenzamos a navegar por nuestro espacio analizando el universo en expansión que nos aloja, estamos atentos a su evolución y a la nuestra; desplegamos antenas y telescopios, la observación está en marcha, esperamos resultados.

sábado, 14 de mayo de 2011

Pregúntale al mar.


No preguntes a la Luna
Deja que acaricie tu cuerpo
Con su envolvente luz
Mientras sueñas en la arena.

Escucha las saladas palabras
Que Poseidón te envía
En el rumor espumoso de olas
Que llegan suave a tu orilla.

Son mensajes de amor arrojados al mar
Desde osados barcos piratas
Que surcan tus sueños despiertos
En cálidas noches de luna llena.

Cuentan historias de marinos
Inquietos en la oscura zozobra
De peligrosos mares internos
Donde naufraga su memoria.

No preguntes a la Luna
Escucha las dulces y osadas palabras
Arrojadas a tu onírico mar de dudas
Por marinos que naufragan en ruina.

jueves, 12 de mayo de 2011

Las fantasías de Carlos camino del juego.


Abandonamos la caverna materna, donde hemos ido preparando el desembarco en la realidad de la vida externa, y dejamos atrás las sensaciones captadas a través de la piel de nuestras madres e interpretadas según nuestra fantasía.
Nacemos, ahora, a la luz exterior y todo lo que nos rodea también es fantástico: los objetos, los rostros y voces de las personas, las caricias, besos y abrazos que recibimos, el tacto de las materias y el sabor de la leche materna.
Seguimos creciendo e interpretando el misterioso mundo cercano según nuestro propio juicio. Escuchamos nanas, canciones, cuentos e historias fantásticas; contemplamos películas animadas que nos atrapan potenciando nuestra creatividad.
Recibimos explicaciones a nuestras preguntas, cargadas de imaginación: el ratoncito Pérez, el hombre del saco, las hadas madrinas y los ángeles de la guarda, los reyes magos, dios, bob esponja, santos, demonios y demás personajes literarios infantiles.
Llega un momento, una edad, el inicio de la etapa escolar, cuando comienzan a derribar el mágico mundo, contándonos otras versiones diferentes de aquello que atrapan y transmiten los sentidos a nuestro flexible y sorprendido cerebro.
Nos dicen que el árbol, que acabamos de colorear en rosa, no está en la naturaleza, que es imposible que un barco navegue en un mar de nubes, que los simpáticos fantasmas que vemos por la noche en nuestra habitación tampoco existen, que el caballo azul no puede casarse con la barbie pelirroja y que los reyes magos son los padres, entre otras mentiras y falsedades.
Todos esos mitos y fábulas personales y sociales, que hemos creído a ciencia cierta hasta hoy, son desmontados, destruidos para siempre dejándonos a la intemperie de otra realidad que nos cuesta aceptar, pues ayer vivíamos en otro mundo para nosotros más real, creíble y atractivo que el de los adultos.
Tan sólo nos queda el recurso de conservar la fantasía y seguir viviendo en nuestra nube de ilusión, mientras nos comportamos como seres aparentemente racionales.
Admitimos cualquier explicación, científica razonada y también fabulosamente soñada o inventada, a las dudas que siguen llamando a la puerta de nuestra curiosidad.
Si todavía desconocemos el origen del Universo, sus límites y su destino ¿quién puede estar seguro de algo?
¿Por qué no continuar fantaseando como el pequeño Carlos camino del juego?

miércoles, 11 de mayo de 2011

Sinestésico poema de G.S.


Escucho los multicolores,
Que visten tu delicada silueta,
Mientras observo los acordes
Naciendo de tus labios de fresa.

Saboreo la mano fría,
Que estrecha dulce la mía,
Y palpo la luz brillante
Irradiando de tus ojos de Marte.

Huelo el cariño amargo,
Que escondes en tu calma,
Cuando mezclo mis sentidos
Perdidos en tu mágica aura.

No ingerí ninguna sustancia:
Ni hongos de bosque encantado
Ni LSD enamorado,
Sólo bebo burdeos que escancias.

No creas que soy un triste
Y un melancólico poeta,
Ni tan siquiera soy
Un sinestésico asceta.

Tan sólo pierdo el sentido
Cuando coincides conmigo,
Quedo hechizado y prendado
Para siempre contigo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Las posibilidades de la Física Cuántica.


La física cuántica a puesto al descubierto ciertos fenómenos producidos en el ámbito de las partículas subatómicas (protones, neutrones, electrones, etc) que confirman la existencia de múltiples posibilidades, y por tanto de realidades, de la materia.
Los experimentos con la molécula de fullerano demostraron que los átomos que la componen pueden pasar simultáneamente por dos agujeros separados. Es decir están al mismo tiempo en dos lugares distintos (bilocación).
En otros casos si un observador controlaba el experimento las partículas subatómicas cambiaban de comportamiento y atravesaban un solo agujero.
Nuestro cerebro realiza las mismas conexiones neuronales y registra los mismos procesos si observamos, por ejemplo, un árbol que si lo imaginamos con los ojos cerrados.
Dónde está pues la verdadera realidad. Cuál es la diferencia entre ficción y realidad.
Tendríamos que hablar de posibilidades de la realidad: de mostrase ante nuestros sentidos más básicos o de manifestarse en otras formas más sutiles pero igual de reales.
El átomo con su núcleo de protones y neutrones, y los electrones que giran a su alrededor, es un fiel reflejo a pequeña escala del universo, de los universos formados por cuerpos esféricos orbitando en el espacio/tiempo.
Las partículas subatómicas prácticamente carecen de materia, como nuestros sueños, y por tanto se desplazan libremente en el espacio e incluso son capaces de llevar, como nosotros, vidas paralelas en hemisferios diferentes.
Fenómenos que fueron anticipados por la filosofía budista hace más de 25oo años: la naturaleza vacía de los fenómenos (vacuidad).
Somos lo que pensamos, lo que imaginamos, lo que soñamos y lo que aparentemente vivimos. No hay límites para la física cuántica y por tanto no debe haberlos para nosotros, aprovechemos pues nuestras infinitas posibilidades.

domingo, 8 de mayo de 2011

La fantasía.


La fantasía nos permite contemplar la realidad con otros colores y adentrarnos en el bosque de nuestros sentidos.
Imaginamos un mundo tan real y diferente del que intentamos abstraernos, para dar rienda suelta a las emociones que cabalgan en el interior de nuestros sueños.
Fantaseamos, imaginamos, soñamos y vivimos seducidos en la realidad distorsionada de nuestras escurridizas e inquietas mentes.

viernes, 6 de mayo de 2011

Nuestro Big Bang.


Igual que empezamos a contar la historia del universo desde esa gran explosión: El Big Bang, contamos nuestra historia personal desde el momento que nuestra madre explota y comenzamos a crecer y expandirnos por nuestro mundo cercano.
Pero antes del Big Bang existía algo que se estaba cocinando en el espacio. Como nuestro cuerpo que tras la unión de dos células comienza a ir tomando forma para desembocar en lo que ahora somos.
Nuestra prehistoria personal está condicionada por: los genes aportados de nuestra madre y padre; la evolución en el vientre materno y las condiciones climáticas tras el nacimiento.
Somos totalmente dependientes hasta una edad y comenzamos a asumir nuestra independencia a partir de otra edad que tal vez coincida con la mayoría de edad. En ese instante de nuestra historia suponemos que vamos tomando el control de nuestros cuerpos y de nuestros destinos.
Elegimos calles y avenidas por las que transitar, cruzamos esquinas y parques, preguntamos a los viandantes por la dirección del objetivo final al que pretendemos llegar. A veces, casi siempre de las veces, nos desorientamos y acabamos en cualquier barrio periférico alejados de nuestro destino previsto.
Escogemos también, o nos escogen, a las personas que nos acompañan en nuestro peregrinar en esta carrera contrarreloj que es la vida. Personas que influyen notablemente en nuestro comportamiento y nos impelen a desarrollar nuestras capacidades más nobles y nuestros demonios menos humanos.
En ocasiones, como las estrellas, quedamos atrapados con otra persona en la misma órbita y giramos uno alrededor de la otra, cada vez más rápido, acortando la distancia que nos separa. Disfrutamos de esta mágica atracción de cuerpos, mentes y sentimientos, pero, inevitable y fatalmente, acabaremos impactando uno contra otra y nuestra fusión, que nos destruye, se transforma en energía lumínica captada por potentes telescopios de satélites que orbitan a nuestro alrededor explorando nuestro comportamiento.
Venimos en origen de una gran explosión y avanzamos dispuestos a regresar al espacio y al tiempo iniciales por el mismo conducto.

martes, 3 de mayo de 2011

Navegación recurrente.


Aprendimos a navegar en el desierto de nuestra soledad, ese mar ondulado de dunas y olas de arena que avanzan lentamente, movidas por cálidos vientos, en busca de un destino que nunca llega.
Ahora nos adentramos, entre tinieblas, en el mar de nuestras dudas siguiendo el rumbo de las preguntas que la vida nos presenta a cada momento, con la certeza de no encontrar nunca las respuestas adecuadas que despejen para siempre nuestra incertidumbre.
Las únicas verdades que reconocemos son aquellas mentiras que, de tanto ser repetidamente pronunciadas, han tomado carta de naturaleza y nos ayudan a continuar desorientados.
En algunos momentos la bruma desaparece, se esfuma, y contemplamos el sol iluminando el fantástico presente que nos envuelve y a la diosa Atenea en la akrostolia de nuestra embarcación.
Aprovechamos para fijar la vista en el horizonte inalcanzable al que nos dirigimos, sabiendo que nunca llegaremos pues asumimos nuestro inevitable naufragio antes de tocar puerto.
Hemos aprendido a navegar en compañía de la manada de escualos hambrientos que huelen la sangre que circula alterada por nuestras venas, mientras giran alrededor de nuestro oasis flotante, esperando cualquier desliz que alimente sus vientres.
Tan sólo las sirenas, con sus cantos, las yubartas enamoradas y las gaviotas fantasmas que nos sobrevuelan, amenizan nuestra singladura y mantienen la débil esperanza de descubrir una isla virgen en este océano desconcertante.
Aún así somos felices, pues hemos descubierto que la felicidad llega en el preciso momento que dejas de buscarla.
Hace tiempo que dejamos de buscar, tan sólo nos dedicamos a encontrar los restos de naufragios que las olas acercan a nuestra borda y narran las vidas de otros navegantes que llegaron, por fin, a su destino.

lunes, 2 de mayo de 2011

La casa por el tejado.


Vamos a empezar a construir nuestra casa por el tejado, ¿te parece?
El tejado es fundamental para cerrar por arriba la construcción, aportarnos intimidad, protegernos de la luz del sol y de las inclemencias del tiempo: lluvia, granizo, nieve, frío, calor, viento.
Lo primero son las tejas, a ser posibles tejas viejas que hayan soportado la intemperie durante muchos años, décadas. Intercalemos tejas nuevas, jóvenes, que repongan las rotas y aporten un toque juvenil y moderno a nuestro tejado.
Por supuesto buscamos la inclinación perfecta para evacuar el agua de lluvia con eficacia evitando que filtre al interior, si es leve, y que eleve la construcción, si es pronunciada. Encontramos el equilibrio perfecto en torno al 15%.
Observamos la disposición de las filas de tejas: alternando una fila convexa con otra cóncava por la que circule el agua.
Renunciamos a instalar un canalón al final del tejado, que reciba el agua de lluvia y la desagüe canalizada a la calle, pues preferimos que vierta directamente al aire aunque moje a los viandantes.

Aquí termina la descripción de la construcción. Si piensas que mi inconsciente intenta decir algo más, puedes utilizar esa rama de la literatura fantástica, como decía Borges, llamada Psicoanálisis, para sacar tus propias conclusiones, haciéndomelas llegar para modificar o descartar el proyecto. Gracias.

domingo, 1 de mayo de 2011

Día de la madre.


Hay un día al año para la madre, que tal vez sea hoy: uno de mayo, o todos los días del año.
Pero, cómo celebrarlo si tu madre y la mía ya no habitan en este mundo. Marcharon porque el tiempo terminó para ellas: la mía a su tiempo y la tuya antes de tiempo. Cierto que habitan en nuestras mentes, en nuestra memoria, en nuestro presente y en nuestros corazones. Están a la vista en fotografías que cuentan sus vidas y las nuestras, en objetos materiales que tocaron, en escritos con sus letras de puño y sus nombres de santas, en vídeos donde cantan, bailan y lloran. Porque una madre es eso: alegría y llanto. Alegría cuando están alegres y también cuando disimulan la tristeza, y llanto cuando no hay más remedio que dejar correr las lágrimas para que limpien la realidad que hiere.
Celebremos hoy con ellas, que no han venido porque nunca se fueron, el día de la madre, de nuestras madres, de la tuya y de la mía, y celebremos también que tú eres madre y por tanto es tu día, felicidades.

viernes, 29 de abril de 2011

Tu silencio.



Escucho tu silencio que llega a mis oídos envuelto en salinas melodías que el viento de poniente trae del mar donde habitas.

Silencio sin palabras que transcribo en papel translúcido, con tinta transparente, evitando sean leídas por curiosos ojos escrutadores.

Palabras nunca por ti pronunciadas pero imagino fueron, en algún momento, por ti imaginadas.

Palabras que cuentan lo que no puedes contar con dulces sonidos ni escribir con amargas letras por miedo al efecto que produzcan en otras cercanas almas.

Palabras expresando duda, inquietud, temor y desesperanza por el amor a la vida que cargan a la espalda; amor que no puede volar libremente en el cielo gris nublado que te atrapa.

Escucho tu silencio, transcribo tus palabras, libero tu espalda y despejo de nubes el cielo en que nadas mientras espero oír tu voz y leer en tu alma.

jueves, 28 de abril de 2011

Tus destellos.


La soledad de la lluvia,
de primavera temprana,
inspira solitarios versos,
que nacen de un alma inquieta,
intentando captar y glosar
coloridos destellos que emite
tu cristalina mirada,
en la cercana distancia.

miércoles, 27 de abril de 2011

Premio Cervantes 2010.

"El que no ama está muerto y el que no inventa no vive".
"La literatura ha sido, y es, el faro salvador de mis tormentas".
"La realidad y la imaginación van muy unidas, además muchas veces la imaginación es más real que la misma realidad".

Ana María Matute.

martes, 26 de abril de 2011

Amor platónico.


¿Por qué el trigo, entre todas las flores, escoge siempre a la amapola?
Porque está enamorado desde la primera vez que la conoció en el campo y renueva su amor cada primavera.

Perdóname.


Yo, seguramente,
no siempre poseo la razón,
pero sí el sentimiento
para quererte y pedirte perdón.
Perdón por lo que te digo
y por lo que callo,
por mis gestos
y por los abrazos que me guardo,
por el pasado de antes
y el presente de ahora,
por el que fui
y por el que no supe,
no pude o no quise ser.
Perdóname, otra vez,
y las que hagan falta,
pues aunque no siempre posees la razón
sí el sentimiento para quererme.

lunes, 25 de abril de 2011

Pescando sueños.


Hace varias jornadas que nos hicimos a la mar, en una noche de luna nueva, dispuestos a pescar esos sueños que nadan en las profundas aguas frías del Atlántico.

Artes, las de siempre: redes tejidas de fina imaginación por las musas del puerto que tanto hacen por la literatura marina; algunas cañas de madera de cerezo, cortada en mágica noche de solsticio de verano, equipadas con carrete de hilo de plata que resiste el empuje de las pesadillas más recurrentes; lámparas de luz de gas que desprenden cálida luz y evitan despertar a los sueños inquietos.

Nuestro barco: "O Soño", habituado a navegar por estos mares salvajes, extrañamente quedó hechizado por una manada de ballenas jorobadas, en tránsito hacia aguas antárticas, y no responde a nuestros golpes de timón. Hemos perdido el control de la embarcación y navegamos a la derrota totalmente desorientados. La radio, el radar y el resto de instrumentos no funcionan ni avistamos ningún buque en el horizonte que pueda auxiliarnos.

Vamos dejando constancia de todo lo ocurrido en este cuaderno de bitácora, para que hable por nosotros en caso de no regresar a puerto y sea encontrado naufragando cerca de alguna playa. Creemos que hemos sido “pescados” en un sueño imposible nunca antes imaginado y no sabemos si podremos despertar de él en algún momento.

Domingo 24 de abril de 2011, 10 horas p.m., anochecido, la mar está tranquila y seguimos la estela de las yubartas que nos flanquean a babor y estribor. En la proa un macho imponente que marca el ritmo y, a popa, dejándose llevar, el resto de la manada. A poniente observamos el resplandor de un faro misterioso, en medio del mar, que débilmente con anaranjada luz nos marca el rumbo a su encuentro.

Lunes 25 de abril de 2011, 7 horas a.m., anoche llegamos al faro y misteriosamente los instrumentos volvieron a funcionar. Las ballenas continuaron su navegación y logramos hacernos con nuestro barco. Pensando que era una señal del destino lanzamos redes y cañas. Al momento hemos notado el peso de la carga que levantamos con gran esfuerzo y asombro por la calidad y cantidad de sueños que contiene: multicolores, de amor, negros, misteriosos, dorados, e incluso recién nacidos y alguna pesadilla. Nos afanamos en colocarlos delicadamente en cajas de madera y cubrirlos con hielo picado para conservar todo su encanto.

Ni rastro del faro que marcaba nuestro hallazgo. Ponemos rumbo de regreso a puerto con la bodega llena y la esperanza de obtener una gran recompensa, esta tarde, en la subasta de la lonja literaria de A Coruña.


domingo, 24 de abril de 2011

STOP


Stop, alto, detente, deja de volar en el cielo de tu imaginación.
No eres consciente del riesgo que asumes mostrando tus acrobacias aéreas.
Eres un contable responsable, serio y metódico, y la imagen que tenemos de ti, cuando trabajas, no corresponde con la manera de llevar estos libros de contabilidad personales.
Sabes perfectamente que la contabilidad creativa es otra cosa: ocultar beneficios para pagar menos impuestos, engordar el activo para obtener crédito, etc.
Por favor, te rogamos que de una vez por todas aterrices, que guardes en el hangar tu acrobática avioneta amarilla y reflexiones sobre el daño que estás causando al colectivo y a la profesión.
Por último te recordamos que esta semana tienes que superar la auditoría externa y debes estar totalmente concentrado en tu trabajo y causar buena impresión a Elena. Nos jugamos mucho con el informe que emita y no estamos dispuestos a admitir ningún fallo tuyo.
Stop.

La fuerza del viento.


Si el viento, que no vemos, es capaz de girar las aspas metálicas de un gigante molino, qué no será capaz de mover la cristalina mirada de unos ojos cuando enlazan en linea recta con los nuestros.
Su luz penetra en nuestra retina cegando nuestros banales pensamientos e iluminando nuestra piel que reacciona con un intenso escalofrío.
Porque hay miradas que matan con los rayos asesinos que emiten, y otras miradas que expresan cualquier sentimiento o emoción: tristeza, incertidumbre, sorpresa, timidez, alegría, rabia, amor, deseo...
Yo quedo paralizado con el viento de tu mirada, cuando inesperadamente te observo y me miras asombrada.

Despierta.


Si estás despierta, imagina. Si duermes, sueña. Y cuando despiertes de tu sueño, continúa imaginando la realidad que ahora te toca vivir, despierta. Porque todo cuanto te rodea y las personas que te acompañan en este momento ya antes las has soñado, en otras noches y en otros días, despierta. Y ya has vivido lo que ahora representas, por eso siempre aciertas en tu papel de actriz que sueña, despierta. Y no olvides que en el camino de los ingleses los sueños se confunden con la realidad que imaginamos, mientras vemos pasar la vida por delante de nosotros, despiertos.

sábado, 23 de abril de 2011

No culpes a la lluvia.


No culpes a la lluvia de tu tristeza,
Ella regresa ahora a tu vida
En el vientre de las nubes azules
Que el viento suave de primavera
Arrastró hasta tu puerta.

Pregúntale al sol
Por qué con su calor
Evaporó las lágrimas
Que de ti llovieron
En días despejados.

No culpes a la lluvia de tu tristeza,
Ella devuelve tus lágrimas
Que ahora calan tu piel
Y se introducen de nuevo
En tu deshidratada alma.

The Tramp Steamer.


"Los marinos miraban distraídos hacia esa lejanía, más interior que externa, en la que se abstraen los hombres de mar para combatir toda posible nostalgia de los engañosos y efímeros recuerdos que dejan en tierra". Álvaro Mutis

La vida es un inevitable viaje al fracaso pero acompañada por el mágico resplandor del amor cuando estalla como fuegos artificiales en el cielo azul de nuestra realidad.
El barco que nos acoge y nos transporta, que ha ido envejeciendo y navegando en el mar de nuestras dudas, va arruinándose poco a poco, como nuestro cuerpo, por el paso del tiempo y el ambiente salino que oxida su casco y nuestra ilusión.
Practicamos el cabotaje, de puerto en puerto, de cabo a cabo, cerca de la costa, pues ya no nos atrevemos a adentrarnos en alta mar por miedo al naufragio.
Transportamos mercancías por encargo y algún pasajero que nos acompaña de vez en cuando. Navegamos a modo de vagabundo: sin rumbo fijo, horarios y puertos que nos amarren para siempre.
Nuestro aspecto, con el paso del tiempo, el esfuerzo constante de nuestros trabajados motores y la falta de mantenimiento, es el de un barco decadente que se desplaza lenta y torpemente por los mares de nuestra memoria, intentando recordar aventuras olvidadas y soñando destinos más dulces en los mares del sur.
En alguna ocasión hemos compartido camarote con aquella amada mujer que, con su sola presencia, nos ha devuelto la alegría olvidada y la esperanza en un último y definitivo viaje a la felicidad.
Sabemos que fuimos construidos en un astillero del norte y nacimos a la mar y a la vida hace muchos años, e inevitablemente nuestro destino final está escrito premonitoriamente en nuestra popa dando nombre a nuestra esencia: "Cabo Fisterra". Más preferimos hundirnos en la mar, en una noche de galerna, y quedar ahogados para siempre en el fondo de nuestro empeño, que regresar a puerto para ser desguazados y olvidados definitivamente.

viernes, 22 de abril de 2011

GAME OVER.


"Game Over" era un mensaje recurrente en las máquinas de “pinball” indicando que no has superado el reto y por tanto que no dominas plenamente el juego. ¡Vuelve a intentarlo!

Ha terminado la primera partida del juego con resultado negativo porque no hemos llegado al final, al último nivel. Es lo normal cuando tomas contacto con un juego novedoso que debes jugar repetidamente hasta dominarlo por completo, venciendo a la máquina y a tus propias limitaciones
En el juego, si estamos dispuestos a invertir nuestro tiempo y esfuerzo, podemos avanzar, progresar favorablemente y controlarlo. Pero debemos tener cuidado de que no sea él quien nos domine a nosotros.
En la vida, que también es un juego, a veces peligroso y las más anodino, nos entrenan ya desde la infancia para ir superando los distintos niveles de dificultad que irán surgiendo conforme nuestros cuerpos ganen altura, peso y pieles curtidas por el paso del tiempo.
Según nuestras características físicas, intelectuales, psicológicas y sentimentales nos han situado en un lugar determinado del terreno de juego pensando que es ahí donde desarrollaremos toda nuestra potencialidad.
He jugado de defensa central mucho tiempo, organizando la primera línea para, coordinadamente con mis compañeros, dejar en fuera de juego a los delanteros que venían dispuestos a dejarnos su huella en nuestra portería.
Me he empleado a fondo jugando por alto, dadas mis condiciones, y cortando el juego de ataque del contrario, a veces con contundencia, sin evitar el cuerpo a cuerpo.
He intentado transmitir seguridad al resto de mis compañeros de equipo aunque he de confesar que no estoy seguro de casi nada.
Con los años y los partidos jugados ya no me resigno a estar atrás contemplando como otros se llevan los méritos y honores del conjunto. Por ello en muchas ocasiones, pues mi forma física todavía me lo permite, salgo desde atrás controlando la pelota creativamente apoyado por mis laterales que, en connivencia conmigo, también se han lanzado al ataque.
Ya no nos importa dejar desprotegida la portería pues confiamos plenamente en nuestro ángel de la guarda que vela constantemente por nuestros sueños.
Y cuando gozamos de saques de esquina en la meta contraria subo presto a rematar con eficacia, así lo atestigua el número de goles marcados esta temporada.
El entrenador parece desconfiar de nosotros por la libertad que hemos adquirido pero, como los resultados, de momento, son indiscutiblemente favorables, nos permite abandonar nuestra línea defensiva para infiltrarnos en la aventura del juego, de la vida.
He observado con admiración tu juego y compruebo que has evolucionado gratamente. Te mueves con habilidad en la corta distancia, regateando, y tus pases largos llegan certeros a su destino a tiempo para ser rematados con éxito. Te has ganado el puesto en el equipo y la línea de medio campo ha ganado creatividad y elegancia con tu presencia.
Enhorabuena, seguimos jugando.

jueves, 21 de abril de 2011

A otra cosa, mariposa.


La poesía y los afectos no entienden de reglas y normas, sus únicos límites son los sentimientos. Y los sentimientos nacen espontáneamente de nuestros corazones al contemplar, escuchar, oler, saborear y tocar la luz, el aroma, el ritmo, la magia y la belleza de la vida y de las personas que deambulan diariamente camino de sus preocupaciones, tropezando con las nuestras.
Podemos y debemos dejar volar a nuestra imaginación en el cielo de los sueños y en el mar de los deseos. Como cometa unida a nuestra razón con un fino hilo para que, llegado el momento y si los vientos soplan a favor, pueda romperse permitiéndole el vuelo al más allá de la realidad, metamorfoseándose en una mariposa enamorada. Sin temor a ser atrapada en la red de un entomólogo apasionado que, como amante de la belleza alada, tomará nota de sus características más deslumbrantes liberándola de nuevo al aire cálido de la tarde, para continuar su vuelo espacial en busca de la luz llena de la Luna.

Hadmirando.

Si te sientes admirado
Con vocablos que parten
De un ser atrayente
Procura ser consciente
Y continuar encantado.

miércoles, 20 de abril de 2011

Rarefacción.


El aire lo componen diminutas partículas. En reposo las partículas se sitúan a la misma distancia unas de otras, pero agentes externos, como una vibración o el cambio de las condiciones atmosféricas, pueden ocasionar que las partículas se junten (compresión) o se separen (rarefacción).
Por medio de la rarefacción conseguimos aligerar un gas: disminuir su densidad aumentando su volumen; dándole más espacio a cada molécula para que se sienta más libre, menos comprimida.
En las relaciones humanas hay momentos en que la presión aumenta (compresión) considerablemente por diversos motivos: estrés, discusiones, envidia, abuso de poder, egoísmo, competencia salvaje, etc.
Lo observamos a menudo en las imágenes que nos transmite la televisión en acontecimientos deportivos. Cuando un equipo, por ejemplo de fútbol, se entrena o disputa un partido amistoso contra otro el ambiente es relajado, surgen las bromas, amabilidad y cortesía; el juego se vuelve lento, reposado y tranquilo y los espectadores disfrutan agradablemente (rarefacción). En cambio en plena competición, cuando se juegan tres puntos vitales para alcanzar el triunfo final o una copa vacía de contenido, la situación cambia radicalmente. Juego rápido y peligroso, agarrones, desplazamientos, entradas al contrario poco corteses, gestos iracundos, voces, empujones, protestas, gritos e insultos de las aficiones que contribuyen a aumentar la presión de esa olla a punto de estallar.
Casos similares observamos habitualmente en los centros de trabajo cuando hay que mejorar la productividad a cualquier precio, incluida la salud del personal provocando accidentes por no perder el tiempo en seguridad y protección. Obviando la adopción de métodos de trabajo más racionales y pausados que eviten enfermedades laborales y algún difunto. En otros casos la presión no viene de arriba, de la dirección, son los propios trabajadores quienes generan tensión a sus compañeros por diversos motivos: protagonismo, envidia, recelos, ascensos.
No hablaremos del comportamiento de ¿nuestros? políticos, grandes generadores de odio, mentiras, problemas y presión social en connivencia con los medios de comunicación que amplifican sus exabruptos distorsionando la realidad.
Y, por último, en las relaciones de pareja también constatamos momentos de agobio provocadas por los movimientos opuestos de las dos moléculas que conviven dentro, originando roces y choques frecuentemente. Problemas que aumentan cuanto mayor es el número de miembros de la familia.
Pongámonos manos a la obra para intentar rarefacer el ambiente y conseguir una atmósfera social y personal más ligera y respirable, en beneficio de todos.

martes, 19 de abril de 2011

Halagando.

Si te sientes halagada
Con el verbo que parte
De un ser inconsciente
Procura ser paciente
Y continuar relajada.

lunes, 18 de abril de 2011

De luces y sombras.


Consideran los científicos que la estrella Sol lleva alumbrando nuestro mundo cinco mil millones de años y que le queda combustible para otro tanto, año arriba, año abajo.
No voy a decirte que aprovechemos el tiempo, que se agota. Hay más tiempo que vida, como diría el amigo Manuel, y supongo que para entonces el ser humano, tal cómo lo conocemos, habrá desaparecido o evolucionado a otra cosa, mariposa.
Desde luego tú y yo, bueno yo espero ser inmortal, ya no podremos continuar escribiendo y leyendo; vivamos pues, ahora.
El Sol, a parte de darnos la vida, y qué vida, y mantenerla, nos da algo más importante todavía: nuestra sombra.
Hay sombras artificiales con otras luces: de neón, incandescentes, de gas, de fuego …, pero no es lo mismo, son falsas sombras; tan sólo la Luna es capaz de alumbrar una sombra más tenue y romántica. Por supuesto la sombra de ojos, que embellece a las mujeres, no entraría dentro de este ensayo.
La sombra, esa negra silueta que parte de nuestro cuerpo para proyectarse en la tierra y recordarnos nuestra existencia: unas veces por delante, cuando es más atrevida que nosotros y osa lanzarse a la aventura para alcanzar a otras sombras que le atraen; en ocasiones a nuestros costados, babor y estribor, abrazando a la persona que camina a nuestro lado; casi siempre detrás de nosotros, cuando marchamos cara al sol, pero sin alzar el brazo derecho, para protegerse de los rayos UVA; y cuando el sol cae a plomo justo por encima de nuestras cabezas, en el cenit, se introduce en el interior de nuestro cuerpo para asombrar a nuestra alma.
Normalmente nuestras sombras son pacíficas pero existen personas con mala sombra, como los Hermanos Malasombra que son malos de verdad e intentan por todos los medios iluminar las nuestras para asesinarlas. Andemos con cuidado y vigilantes de nuestra sombra y de las ajenas.
En días nublados mi sombra desaparece en busca de otras, casi siempre femeninas, y cuando el sol vuelve a brillar ahí arriba la encuentro abrazada a otra sombra poniéndome en un compromiso, pues mi cuerpo también abraza el de una mujer.
No perdamos la capacidad de asombrarnos con la belleza y los sentimientos de las personas que nos impresionan con sus inquietas sombras y la encantadora luz de sus miradas.
Si andas con sombras ten cuidado de no convertirte en una sombra.

domingo, 17 de abril de 2011

Camino de ida y vuelta.

Campos nuevos en primavera
de jóvenes verdes sembrados
bajo cálida luz que enamora.

Manchegas tierras marrones,
oscuras como mi espera,
tiñen de ocre los corazones.

Árboles en flor desesperan
cercados de frágiles amapolas
junto a tiernas espigas florean.

Molinos gigantes de ahora
con vientos metálicos que giran
como la vida que se renueva.

Sin límites, sin metas.


"La osadía propone metas y el miedo marca los límites"

Tal vez llegue más lejos quien no sabe adonde va, ni por donde camina.
Quizá hemos fijado un claro destino vital con itinerario detallado y checkpoint marcados de antemano, por nosotros o por la sociedad en la que vivimos encarcelados, que no debemos abandonar para alcanzar con éxito y sin extraviarnos nuestra meta anhelada: estudio, trabajo, religión e ideología política, relaciones familiares y sociales, estatus económico y una muerte digna, como dios manda, que albergue nuestros cuerpos marchitos en un mausoleo ostentoso en espera del juicio final, sin abogados que nos defiendan.
Sin embargo, si no tenemos claro nuestro destino y el camino que debemos elegir, podemos dejarnos llevar por la osadía y la intuición, que nos susurra al oído a cada momento, en busca de nuevas sensaciones y experiencias, aparentemente perdidos, intentando comprender el mundo y romper los límites que las circunstancias y el miedo instalan en nuestro camino. Así evitaremos resignarnos y ahogarnos en la monotonía.
Llegaremos sin duda al mismo puerto: la muerte, pero la travesía habrá sido más emocionante e intensa y alguien escuchará el grito: ¡me siento vivo! antes de exhalar nuestro último suspiro, sin necesidad de reencarnarnos ni de resucitar al final de los tiempos.